Mujeres musulmanas se unen para cambiar su situación en India

Zakia Soman y Noorjehan Safia Niaz están decididas a garantizar que las mujeres musulmanas ocupen el lugar que les corresponde en la sociedad. Foto: Mariya Salim / IPS

NUEVA DELHI –  Discriminadas en la sociedad y preocupadas por la discriminación de las mujeres en sus hogares, las dos mujeres que cofundaron el Movimiento de Mujeres Musulmanas Indias (BMMA, en inglés) crearon esta organización para promover el liderazgo de las mujeres musulmanas en el país y ayudarlas a reclamar sus derechos.

En una entrevista exclusiva con IPS, Noorjehan Safia Niaz y Zakia Soman dicen que iniciaron el BMMA para abordar las tensiones y los prejuicios comunitarios dentro de la India y los prejuicios patriarcales inherentes que enfrentan dentro y fuera de sus hogares.

Tanto Niaz como Soman creen que las tensiones «comunitarias», el lenguaje de los prejuicios y la violencia contra la minoría musulmana en India, moldearon su comprensión del género y la identidad. Esto los llevó a mantenerse firmes en los principios de justicia de género y reformas, lo que generó la formación del BMMA. Desde 2007, este movimiento ha crecido hasta aglutinar a más de 50 000 mujeres.

Soman dice que tomó conciencia de su identidad musulmana mientras interactuaba con mujeres sobrevivientes de los disturbios de Gujarat en 2002 en Ahmedabad. Durante estos disturbios, muchas mujeres musulmanas fueron señaladas y sometidas a violencia sexual.

“Los disturbios de Gujarat fueron precedidos por el 11 de septiembre (el ataque a las Torres Gemelas en Nueva York en septiembre de 2001) y la llamada guerra contra el terrorismo. Sentí una enorme carga de mi identidad. Mi nombre musulmán invocaba la curiosidad dondequiera que fuera”, dice Soman.

Se dio cuenta de que no estaba sola y muchas mujeres musulmanas compartían sus sentimientos.

“Por un lado, había comunalismo (propiedad colectiva) y violencia comunitaria junto con la negligencia estatal. Por otro lado, enfrentamos discriminación en el hogar y dentro de la familia, erróneamente en nombre de la religión”, afirmó.

Soman dice que estuvo en una «relación abusiva», y que ella y otras mujeres musulmanas «decidieron unirse y hacerse cargo de nuestra situación».

El BMMA nació de estos sentimientos para cambiar un mundo patriarcal comunal en las comunidades musulmanes en India.

Para Niaz, el viaje comenzó en 1992, justo después de la demolición de Babri Masjid, una mezquita en Ayodhya, una ciudad del norte de India, ubicada a las orillas del río sagrado de Sarayu.

Lo que siguió fue violencia comunitaria en todo el país. Dieciocho musulmanes fueron asesinados en Ayodhya tras la demolición e incendio de casas y tiendas. En todo el país murieron 2000 persona, incluso en Mumbai, la ciudad india más poblada y su capital financiera.

Integrantes del BMMA en un programa de capacitación en liderazgo. La organización ha crecido hasta congregar a más de 50 000 mujeres y han logrado un éxito significativo en defensa de las mujeres musulmanas en India. Foto: BMMA

Esta violencia e inseguridad comunitarias fueron las razones por las que las mujeres musulmanas emergieron como lideresas de su comunidad, señaló.

“En ese momento, también había una comprensión más profunda de todos los problemas, especialmente de la necesidad básica de educación, sustento, salud y seguridad”, dijo Niaz. «Además, también habíamos visto de cerca la discriminación legal que enfrentan las mujeres musulmanas debido a la falta de una ley sobre familia musulmana codificada», detalló.

Esta se volvió la exigencia central del BMMA porque “sabemos que si no lo exigimos, nadie más lo hará.

«Nuestra lucha, nuestro liderazgo» se convirtió en nuestro lema. Las mujeres musulmanas deben liderar basándose en los valores del Sagrado Corán y la Constitución de India. (Las mujeres) deben exigir sus derechos que emanan de su religión y su identidad como ciudadanas de este país“, sostuvo Niaz durante su entrevista con IPS.

“Zakia se me acercó con la idea de una plataforma nacional, y así empezó todo. Trabajamos durante dos años en la visión, misión, objetivos, valores y principios que regirían el movimiento, con otras mujeres líderes”, explicó.

Después de hablar con otras mujeres líderes musulmanas en varios estados y después de dos años de deliberaciones, en 2007, el BMMA fue lanzado formalmente.

Desde su formación, el BMMA ha liderado el cambio desde adentro del mundo musulman en India, en varios frentes.

Soman y Niaz recuerdan las diversas victorias y las asocian con la lucha incansable de los miembros que continuaron luchando por sus derechos a pesar de tener pocos o ningún recurso y, a menudo, sintieron la ira de la comunidad por «atreverse a exigir sus derechos».

Una de esas victorias fue la sentencia de Haji Ali, que revocó la prohibición de la entrada de mujeres al santuario del templo religioso sufí musulmán Dargah/Shrine, en Delhi.

El BMMA había iniciado el Litigio de Interés Público (PIL, en inglés) para detener la práctica discriminatoria. Fue una victoria respaldada por la Corte Suprema de India y allanó el camino para que las mujeres de otras comunidades exigieran el fin de la discriminación en los lugares religiosos.

Otro logro significativo fue la presentación de un PIL contra el triple divorcio, la poligamia y el ‘halal’, como se define lo no prohibido en la ley islámica. Un grupo importante musulmán mantenía en India la práctica del triple divorcio, un método en el que los hombres musulmanes podían divorciarse de sus esposas simplemente pronunciando el término ‘Talaaq’, o divorcio, tres veces, lo que se abolió en 2019.

Formar ‘darul-uloom-e-niswaan (casas del conocimiento o seminarios islámicos)’ y capacitar a 20 mujeres para que se conviertan en ‘qazis’ o eruditas religiosas es una novedad en la India y ambas lo consideran un gran logro.

“Algunas de las mujeres que hemos capacitado incluso han realizado ‘nikahs (bodas religiosas)’, desafiando las normas patriarcales”, agregó Niaz.

A pesar de la escasez de recursos y las críticas, los líderes de los estados y los miembros continúan trabajando con las mujeres más marginadas, abordando problemas que van desde la solicitud de planes de becas para sus hijos y la capacitación en habilidades para ganarse la vida hasta empoderarlos con información sobre derechos constitucionales y coránicos.

La mayoría de las lideresas dirigen centros desde sus hogares, muchos en guetos pobres para llegar a los más necesitados.

El movimiento y sus lideresas han sido criticados por abordar los derechos de las mujeres cuando la islamofobia y la violencia comunitaria van en aumento.

Puede leer aquí la versión en inglés de este artículo.

Según Soman, el cambio y la reforma son lentos y requieren esfuerzos continuos y el apoyo de la comunidad en general y las fuerzas progresistas.

“No es fácil enfrentarse al sistema religioso patriarcal que ha gobernado la mentalidad comunitaria durante décadas. Tampoco es fácil luchar contra un orden comunal discriminatorio frente a la apatía del Estado”, señaló Soman.

“No me preocupan las opiniones de los intereses particulares. Me siento satisfecha cuando veo cómo decenas de mujeres sobrevivientes de disturbios se han convertido en feroces activistas en las últimas dos décadas”, expresó. El BMMA ha creado lideresas en todo el país.

“Estas mujeres no tenían voz en la cacofonía de los hombres de religión conservadores. (Los líderes) le han demostrado al mundo entero que la justicia de género es intrínseca al Islam. Han cambiado la percepción sobre su religión a los ojos de los indios comunes”, dice.

El camino elegido nunca fue fácil. Se les preguntó por qué el Estado debería participar en cuestiones de la ‘sharia (ley islámica)’. Fueron insultadas y llamadas títeres de la ‘hindutva’, la definición del supremacista y derechista supremacía de sectores del hinduismo en India. Esta crítica provino tanto de grupos religiosos como de las denominadas feministas liberales seculares.

Con el desafío adicional provocado por la covid-19, Niaz confía en que el camino elegido es el correcto.

«En medio del aumento de la islamofobia, los linchamientos y los llamamientos abiertos para aniquilar a la comunidad por parte del estado y las fuerzas hindutva respaldadas por el Estado indio, ¿cómo puede el BMMA seguir hablando a favor de las reformas de la ley de familia en beneficio de las mujeres musulmanas?», se les preguntó.

La respuesta de Niaz es enfática.

«Porque si no seguimos hablando y resaltando el problema, nadie más lo hará».

Las dos mujeres y otras lideresas distribuidas por los estados de India, unidas por objetivos compartidos de empoderar y elevar a las mujeres musulmanas, encuentran fuerza entre ellas.

Niaz reflexiona sobre esta relación.

“Nos vinculamos entre nosotras dentro del BMMA. Me gustaría creer que somos almas gemelas nacidas con un propósito común determinado por Dios. El solo hecho de estar juntas y hablarnos, nos da fuerza», concluyó.

T: MLM / ED: EG

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