El uso en animales sanos de productos antimicrobianos, a fin de estimular su crecimiento y no para tratar infecciones u otras enfermedades, es desaconsejado porque genera una farmacorrestencia que puede ser mortal para las personas. Foto: FAO
El uso en animales sanos de productos antimicrobianos, a fin de estimular su crecimiento y no para tratar infecciones u otras enfermedades, es desaconsejado porque genera una farmacorrestencia que puede ser mortal para las personas. Foto: FAO