El temor a la desnutrición de sus hijos y el que estaba por nacer por la falta de alimentos en su país, decidió a esta venezolana a migrar a Brasil. Ella, que pidió preservar su anonimato, y su marido vendieron su vivienda para financiar su viaje y llegar a Río de Janeiro, donde tuvo excelente atención en el parto, su marido ya tiene trabajo y los niños admiran que haya tantos parques infantiles. Crédito: Mario Osava/IPS