Dorinha Tuxá, una lideresa de los indígenas tuxás, canta a su sagrado río y fuma su “marakú”, una pipa con tabaco e hierbas rituales, para pedir a sus ancestros que les ayuden a que les entreguen las tierras comprometidas, cuando los desalojaron de su isla fluvial para construir una represa en el nordeste de Brasil. Crédito: Gonzalo Gaudenzi/IPS