Tiendas precarias de plástico negro se amontonan a lo largo de un kilómetro, en un predio abandonado de 60.000 metros cuadrados, ocupado por 7.000 familias en busca de una vivienda asequible, en un campamento rodeado de edificios de clase media, en São Bernardo do Campo, en el sur de Brasil. Crédito: Mario Osava/IPS