AMBIENTE-INDIA: Turismo subsidiado agrava los males

El turismo, promovido como una importante actividad económica y fuente laboral en las islas indias de Andamán, irónicamente enfrenta la oposición de los residentes locales y de los propios operadores del sector.

Turistas locales en las islas de Andamán Crédito: Pankaj Sekhsaria
Turistas locales en las islas de Andamán Crédito: Pankaj Sekhsaria

El archipiélago de Andamán y Nicobar, integrado por unas 550 islas en la bahía de Bengala, está cubierto de selvas y alberga excelentes playas y arrecifes de coral.

Trabajos en la agricultura, la forestación y el gobierno han sido tradicionalmente las principales ocupaciones para los habitantes de este territorio administrado por el gobierno federal indio. Sin embargo, está más cerca de Tailandia, Birmania e Indonesia que de India continental.

Pero una conciencia cada vez mayor sobre la necesidad de proteger los bosques, los reducidos rendimientos agrícolas y un crecimiento demográfico continuado, ahora de 356.000, llevó al gobierno a promover el turismo como una de las áreas clave para el crecimiento económico y el empleo en las islas.

Las cifras del gobierno indican claramente la tendencia. Unos 100.000 visitantes llegaron a las islas en 2004, aproximadamente la misma cantidad que en 2006, y se espera que para 2007 supere los 150.000.
[related_articles]
Aunque esto puede no parecer un gran salto, la significación se vuelve obvia cuando se analiza los números del turismo correspondientes a 2005. Ese año hubo apenas 50.000 visitantes, como consecuencia del terremoto y posterior tsunami del 26 de diciembre de 2004.

Los daños a la infraestructura y, lo que es más importante, la incertidumbre que siguió al desastre, golpearon duramente a la industria turística de las islas. Las llegadas de turistas cayeron drásticamente, lo que impulsó el lanzamiento de «Mar de Vitaminas», una campaña de promoción del turismo en las islas.

El gobierno federal también extendió su programa de Concesión de Viajes para Vacaciones (LTC, por sus siglas en inglés) a un sector de sus empleados, permitiéndoles vuelos gratis en avión si elegían pasar sus días de descanso en las islas.

Desde hace casi dos años, los empleados de las unidades de la estatal Autoridad del Acero de India en Bhilai, Bokaro, Durgapur y Rourkela (pequeños pueblos en el centro y el oriente del país) constituyeron la mayor parte de los turistas que visitaban las islas.

Aunque esto puede sonar como una tendencia que debería ser bienvenida, el hecho de que una gran cantidad de estos visitantes sean turistas internos que gastan poco dinero consterna a algunos.

Cada vez más personas en Port Blair se quejan de que la política del gobierno de promover el turismo usando a sus propios empleados les hace poco bien a estas islas afectadas por el tsunami y ubicadas a apenas 150 kilómetros de la muy afectada provincia de Aceh, en el extremo septentrional de la isla indonesia de Sumatra.

Tal era el resentimiento contra la política que en el Día Mundial del Turismo, el 27 de septiembre, los operadores turísticos locales salieron a protestar a las calles de Port Blair.

Los miembros de la Cámara de Comercio e Industrias de Andamán señalan que los «turistas LTC» que visitan las islas no solamente gastan poco dinero, sino que además, mediante reservas masivas ofrecidas por los agentes de viajes, agotan los escasos recursos e instalaciones disponibles y desplazan a los turistas genuinos, con más poder adquisitivo.

En un reciente artículo publicado en un periódico local, el ambientalista Samir Acharya, de la Sociedad para la Ecología de Andaman y Nicobar, escribió: «El turismo, en vez de traer un impulso a las islas, en realidad trajo una maldición para los isleños. La única contribución (de los turistas LTC) a las islas es traer escasez de agua, boletos (baratos) de botes inter-isleños, de barco isla-territorio continental e incluso aéreos para los habitantes locales. Lo que lo vuelve peor e intolerable es que es totalmente financiado por el estado».

Los turistas LTC han ejercido una profunda presión sobre los recursos de las islas. El verano de 2007 fue testigo de cortes de agua sin precedentes para sus habitantes. Partes de Port Blair recibieron agua solamente una vez en cinco días, y durante apenas un par de horas.

«Debido a las restricciones del suministro hídrico por parte del consejo municipal, se pide a todos los huéspedes que no malgasten agua ni laven ropa. Horario de suministro de agua: de seis a 10 de la mañana y de seis a 10 de la noche», rezaba un anuncio colocado en el estatal Hotel Megapode, en Port Blair, en plena temporada monzónica, en septiembre.

Otros hoteles y restaurantes también alientan a los huéspedes a usar agua con criterio.

«Los turistas LTC siempre son bienvenidos, si saben por adelantado qué esperar en las islas. El turismo LTC está ayudando al sector no organizado a ganar algo, pero el sector organizado se levantó en armas contra él porque está perdiendo a su clientela», dijo Zubair Ahmed, un periodista que trabaja para el semanario local The Light of Andamans.

Sanjay Ray, propietario de un hotel y representante electo por la isla Havelock, coincidió. «No nos llega ningún beneficio de los turistas indios. Ochenta por ciento de nuestros beneficios proceden de los extranjeros», dijo.

Pero no todos discrepan con la política del gobierno. «Me sorprende esta campaña (de protestas en el Día Mundial del Turismo). Siempre hemos sentido que todos tienen el derecho de ser turistas, y éste es un derecho democrático», dijo a IPS Nina Rao, experta en turismo e investigadora radicada en Nueva Delhi.

Sin embargo, agregó que el turismo debería quedar dentro de los límites de su capacidad. «Hoy está establecido que los más de 800 millones de turistas (en todo el mundo) son una seria causa del calentamiento global y esto afecta principalmente a los habitantes de la isla», enfatizó.

Aunque se solicitan más turistas internos, se le presta poca atención a detalles básicos como la infraestructura, el manejo de desechos o el impacto sobre ecosistemas sensibles como los arrecifes de coral.

Los funcionarios admiten de modo privado que la campaña para impulsar el turismo mediante la ruta del LTC en la postrimería del tsunami está fracasando.

La prueba de esto radica en el hecho de que hace poco el gobierno le negó el permiso a Indian Railways (mayor empleador del mundo, con 1,6 millones de trabajadores en sus plantillas) para incluir a las islas como parte de sus programas LTC.

Otra campaña de promoción del turismo —como el acuerdo de 2005 para hermanar a Port Blair con la tailandesa Phuket, a 500 kilómetros de distancia— fue abandonada tras las protestas de académicos y activistas en cuanto a que esto podría tener impactos sociales y ambientales negativos en las islas Andamán.

Por ahora, lo que es seguro es que el turismo interno en Andamán parece haberse convertido en el clásico caso del remedio que es peor que la enfermedad.

* Este artículo es parte de una serie sobre desarrollo sustentable producida en conjunto por IPS (Inter Press Service) e IFEJ (siglas en inglés de Federación Internacional de Periodistas Ambientales).

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe