Un territorio de los indígenas kayapó que ocupa 1,5 millones de hectáreas en el septentrional estado brasileño de Pará, se convirtió en la mayor zona mundial certificada de bosques tropicales.
Raúl Conteras, presidente municipal de la ciudad mexicana de Sonoyta, fronteriza con Estados Unidos, confirmó a Tierramérica que no otorgará el permiso para la construcción en la entidad de un controvertido basurero de residuos tóxicos.