POBLACIÓN-JAPÓN: Padres temporales para que nazcan más niños

Un plan del gobierno japonés para impulsar la paternidad adoptiva temporal con el propósito de contener la caída demográfica revive el debate social sobre el aborto y la educación sexual para adolescentes.

Desde este mes, el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón aumentará el apoyo financiero a las familias que se sumen a la adopción temporal, para reducir el creciente número de menores que viven en orfanatos y contener la caída demográfica.

A diferencia de las adopciones comunes, las temporales no suponen una responsabilidad legal a largo plazo y a veces sirven como periodo "de prueba" con vistas a la adopción definitiva. Los niños en cuestión no son registrados como miembros de la familia de acogida..

La tasa de natalidad es de 1,29 hijos por mujer, por lo cual el crecimiento de la población en un problema grave.

"Aumentando (la cantidad de) familias de acogida brindaremos a los niños abandonados el hogar que tanto necesitan. También esperamos que el éxito de este plan extienda el mensaje de que los niños pueden ser criados por la sociedad para alentar más nacimientos", dijo Norikazu Hozumi, encargado de cuestiones de adopción del ministerio.
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Según Hozumi, el gobierno aspira a aumentar en 15 por ciento la cantidad de padres disponibles para adopciones temporales. Se les ofrece una suma superior a 300 dólares mensuales, más el pago de abogados y acceso diario de servicios sociales estatales.

"La paternidad adoptiva temporal es un concepto que no arraigó en la sociedad japonesa principalmente por limitaciones culturales. No es aceptable el plan para renovar el sistema y vincularlo a la reducción de abortos para aumentar la población", dijo Kunio Kitamura, director de la no gubernamental Asociación de Planificación Familiar de Japón.

Las estadísticas oficiales indican que hay 3.222 padres adoptivos temporales, lo que está lejos de ser adecuado para satisfacer las necesidades de más de 32.700 niños que viven en hogares estatales.

La adopción sigue siendo una alternativa poco requerida en Japón, pues los lazos de sangre son muy valorados. "La paternidad adoptiva temporal resulta atractiva para los funcionarios que buscan medios de apuntalar los nacimientos", explicó la escritora y activista Kyoko Kitazawa.

Kitazawa dirige su propio instituto de investigación sobre reproducción y educación sexual, y propone educar a los niños sobre la sexualidad para crear conciencia sobre los derechos reproductivos.

Las familias de acogida, que hasta ahora lucharon solas, ven con beneplácito la nueva tendencia, señalando la importancia del apoyo oficial para una paternidad exitosa.

"Cuando me hice padre adoptivo, hace 20 años, no había apoyo oficial de ninguna forma y tuve que trabajar duro para llegar a fin de mes. La nueva tendencia puede ser beneficiosa si el gobierno apoya la paternidad como objetivo, más que centrarse en el aumento de la población nacional", explicó Yuko Sakamoto, que tiene tres niños a su cargo.

Este mes, la oriental prefectura de Fukushima se transformó en la primera del país en comenzar un programa para alentar a mujeres que buscan abortos a no hacerlo y permitir que sus hijos reciban cuidados adoptivos temporales.

"Les estamos ofreciendo una opción a las mujeres que piensan en el aborto y esperamos que la mayor cantidad posible decida tener a sus bebés. La sociedad los criará", dijo el mes pasado el vicegobernador Akira Kawate.

La prefectura empleó a asesores familiares y estableció servicios, trabajando con personal médico, para brindar apoyo a mujeres que deciden continuar con sus embarazos.

"El sistema de familias de acogida es una manera creativa de alentar a las personas a criar niños, dado que no involucra una adopción definitiva. Puede incluir una atención de corto plazo para madres y padres que necesiten ayuda por periodos breves antes de poder hacerse cargo totalmente de sus hijos", dijo un funcionario de la prefectura que pidió no ser identificado.

Pero los bienintencionados planes de Fukushima crearon un agudo debate en Japón, donde el aborto es legal hasta los tres meses de gestación. En el plano nacional, se practican 13 abortos por cada 1.000 embarazos adolescentes.

Activistas por la salud reproductiva dicen que la educación sexual, incluidas las opciones de anticoncepción, es mucho mejor para reducir los abortos que alentar a las mujeres a dar a luz.

Kitamura es uno de los principales críticos de la medida de la prefectura de Fukushima.

"Los padres adoptivos temporales nunca deberían ser considerados sustitutos. La idea de que se puede hacer crecer la población alentando a las mujeres a tener hijos y que otros los cuiden juega en contra del derecho de las mujeres a tomar su propia decisión", dijo.

Kazumi Irikoma, una enfermera que trabaja en centros de enseñanza secundaria en la nororiental prefectura de Iwate, coincide con este punto de vista.

Irikoma recuerda los años en que consolaba a adolescentes que acudían a ella buscando ayuda al enterarse de que estaban embarazadas.

En 2002, determinada a ayudar a mujeres jóvenes, inició en la oriental ciudad de Miyako "Hapii", un programa que se centra en el asesoramiento entre pares para generar conciencia sobre el sexo y reducir la elevada cantidad de abortos.

"Inicié Hapii cuando me di cuenta de que los adolescentes apenas sabían algo sobre cómo evitar embarazos o protegerse de enfermedades de transmisión sexual. Al comienzo fue difícil, pero ahora las personas están mucho más abiertas a la idea", explicó.

En Japón se practican más de 34.000 abortos por año, el segundo registro más alto del mundo luego de India.

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