COMERCIO: Boeing y Airbus rompen hostilidades

La guerra comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea (UE), desatada esta semana en los cielos, se veía venir desde que el fabricante europeo Airbus superó hace dos años a su rival estadounidense Boeing en el mercado aeronáutico.

Pero el motivo invocado por las dos partes fue la alegada existencia de subvenciones estatales, como consta en las solicitudes presentadas al Órgano de Solución de Diferencias de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para que dirima el pleito.

Las consecuencias del conflicto exceden los meros intereses de los litigantes y pueden extenderse a todo el sistema multilateral, complicando inclusive la actual negociación de la Ronda de Doha, reconocieron diplomáticos y negociadores comerciales.

Con diferencia de pocas horas, los gobiernos de las dos mayores potencias comerciales del mundo demandaron este martes que la OMC pusiera en funcionamiento su mecanismo de solución en una disputa de miles de millones de dólares.

La UE sostiene que desde 1992 Boeing se ha beneficiado con subvenciones estatales por unos 18.000 millones de dólares.

Esa cifra incluye exenciones impositivas por unos 3.200 millones de dólares concedidas por el noroccidental estado estadounidense de Washington, donde se asientan algunas de las principales plantas de Boeing.

A su vez, Estados Unidos endilga a Airbus haber recibido préstamos gubernamentales en condiciones ventajosas que, desde la iniciación de sus actividades en 1970, han sumado unos 40.000 millones de dólares.

Airbus es propiedad de la empresa aeroespacial EADS, que tiene participación de los gobiernos de Alemania, España y Francia, asociada con la británica BAE Systems. Boeing se presenta como una compañía privada.

Durante muchos años, Boeing dominó el mercado de los aviones de gran capacidad con su Jumbo 747. Pero esa supremacía desapareció en los dos últimos años.

En 2004, Airbus vendió 320 aparatos de ese tipo, con ingresos estimados en unos 25.000 millones de dólares, mientras Boeing quedó relegada a segundo lugar, con 285 naves vendidas por unos 22.400 millones de dólares.

El antagonismo crece ahora que las dos empresas se disponen a lanzar al mercado sus nuevos aparatos de mayor capacidad, el A350 de Airbus y el 787 de Boeing.

En el plano de las relaciones comerciales, Estados Unidos y la UE mantienen diferencias en diversos asuntos, como el banano, las exenciones impositivas a empresas exportadoras estadounidenses, los organismos genéticamente modificados y la competencia de la compañía de software Microsoft, entre otros.

Varios de esos pleitos se tramitan ante la OMC, que también deberá dictaminar si existen los subsidios en las dos industrias aeronáuticas involucradas y si los mismos causan perjuicios comerciales. El sistema multilateral legisla sobre ese tema en su Acuerdo sobre Subvenciones y Medidas Compensatorias

La OMC ya se ocupó de un caso parecido, aunque de menor cuantía, que enfrentó a la empresa brasileña Embraer con la canadiense Bombardier, ambas especializadas en la fabricación de aviones para vuelos regionales.

El dictamen del Órgano de Solución de Diferencias en el pleito brasileño-canadiense reconoció que las dos partes recibían algunas formas de subvenciones estatales, aunque sobre la compañía brasileña recayó una obligación de resarcimiento mayor.

Negociadores comerciales, que no quisieron dar su nombre, comentaron a IPS que este diferendo transatlántico puede terminar con un fallo parecido, que no identifique a ningún ganador.

Pero el juicio será largo y en algunos momentos ”agriará esas relaciones transatlánticas”, estimaron las fuentes.

El comisario de Comercio de la UE, Peter Mandelson, ha declarado que hará lo posible por evitar que la rivalidad influya en las negociaciones de la Ronda de Doha, un proceso lanzado a fines de 2001, que ha cosechado hasta ahora más fracasos que éxitos.

La negociación de Doha, dedicada principalmente a la apertura comercial de la agricultura, servicios, aranceles industriales y de temas específicos a favor de los países en desarrollo, debe obtener un impulso en la sexta conferencia ministerial de la OMC, que se realizará en diciembre en Hong Kong.

Las dos partes litigantes se preocuparon por aclarar que estas acciones judiciales en la OMC no pretenden perjudicar las negociaciones globales.

El representante comercial (ministro de comercio exterior) de Estados Unidos, Robert Portman, dijo que su país había tratado durante casi un año de convencer a la UE de la necesidad de negociar el fin de las subvenciones para los grandes aviones civiles.

Lamentablemente, la UE sólo ha propuesto reducir los subsidios, no ponerles fin, sostuvo Portman.

Mandelson replicó que Estados Unidos sólo deseaba hablar de la cancelación del lanzamiento de una inversión por 1.000 millones de dólares planeada por los europeos para sostener la fabricación de su modelo A350. ”Estoy seguro de que esa inversión es compatible con el régimen de la OMC”, afirmó Mandelson.

La OMC debería examinar el pleito en la sesión del Órgano de Solución de Diferencias solicitada por Estados Unidos para el 13 de junio. A partir de esa fecha, los litigantes dispondrían de un plazo de 60 días para hallar una solución. En caso contrario, la OMC debe designar un grupo especial para que resuelva el contencioso.

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