LIBROS-JAPON: Exitoso retrato de mujeres comunes

El éxito en Japón y luego en Estados Unidos de la novela policial ”Afuera”, cuya autora es la japonesa Natsuo Kirino, quebró el estereotipo de las esposas asiáticas dóciles y dedicadas a sus hogares y maridos.

La traducción al inglés del libro fue postulada este año para el prestigioso premio Edgar Allan Poe de la Organización de Escritores de Misterio de Estados Unidos, con sede en Nueva York.

Eso representa ”la emergencia de un nuevo genero literario en Japón, con un estilo mucho más universal en términos de historia, caracterización y realidad”, según Kenichi Sato, editor literario del diario japonés Yomiuri Shimbun.

Las mujeres de ”Afuera” son similares a las de otras sociedades urbanas, y el estilo de Kirino está muy lejos de los de escritores japoneses como Yasunari Kawabata, ganador del premio Nobel de Literatura en 1968, y Yukio Mishima, considerado el mejor de los novelistas que han surgido en el país tras la Segunda Guerra Mundial, dijo Sato a IPS.

Esos autores ganaron fama internacional con sus elegantes descripciones de lo que tiene de único la cultura japonesa, y sus personajes femeninos suelen caracterizarse por su belleza, su inocencia y su devoción a los hombres.

Kirino, de 53 años y ex camarera de un club de jazz, representa ”a escritores y escrituras de un nuevo tipo”, dijo a IPS el agente literario Kazuki Onodera, de la poderosa editorial Kawadeshobo.

La autora ha afirmado que la inspiración para escribir ”Afuera” nació de su frustración por la ausencia de novelas japonesas acerca de mujeres adultas.

”Quería leer una novela sobre trabajadoras adultas comunes y corrientes, pero lo único que encontré fueron libros acerca de esposas de familias acomodadas, o de amas de casa preocupadas por las infidelidades de sus maridos”, dice.

”Afuera” gira en torno de cuatro mujeres adultas de familias pobres, trabajadoras del agotador turno de la noche en una fábrica de comida envasada. Una de ellas asesina a su marido, y las demás la ayudan a deshacerse del cadáver, despedazándolo en una bañera. Luego se meten en líos con la policía y con criminales psicópatas.

La obra fue lanzada en Japón por la editorial Kodansha, que es la mayor del país, con una primera tirada de 290.000 ejemplares, y ganó el premio de los escritores policiales locales en 1998. La primera edición estadounidense en inglés tuvo una tirada de 20.000 en 2003.

No fue una sorpresa que la novela de Kirino haya tenido especial éxito entre mujeres que la valoran como una sabrosa excepción en un mundo literario aburrido y dominado por conservadores valores masculinos.

En un sitio de Internet de admiradores de la autora, la joven Tomoko Kano, también escritora de novelas policiales, escribió que ”Kirino seduce a las lectoras con sus poderosos personajes femeninos de 'Afuera'”.

Esos personajes rompen estereotipos de mujer y amenazan a los hombres mayores que prefieren leer sobre las personas del 'sexo débil' como objetos elegantes, que representan fantasías masculinas”, añadió.

Ahora emergen en el mercado interenaciona autores japoneses que no se apoyan en ”sentimentalismos y orientalismos, sino en el simple entretenimiento”, dijo a periodistas el jefe de la sección literaria de Kodansha, Akihiro Miyata, en un viaje a Estados Unidos para promocionar el libro de Kirino.

Las librerías de Nueva York ratificaron esa percepción al ubicar ”Afuera” en sus secciones de policiales, no en las de autores japoneses.

Según Onodera, Kirino logró tocar los corazones de las nuevas generaciones al retratar con acierto a las japonesas corrientes, en especial a las que tienen empleos de tiempo parcial y afrontan simultáneamente dificultades económicas y abusos de sus maridos.

”Escritoras como Kirino represent una nueva tendencia japonesa que ha aparecido en las últimas dos décadas, en un país con problemas sociales muy distintos a los del pasado”, sostuvo.

La nueva literatura que apunta al entretenimiento, con alta calidad equivalente a la de los prestigiosos artistas japoneses de la animación y la cultura popular, tiene gran futuro en el mercado internacional según la industria editorial.

También los libros considerados serios han cambiado, apuntó Onodera, quien subrayó que el codiciado premio literario Akutagawa fue otorgado en febrero a dos autoras jóvenes, cuyas novelas se ocupan de la soledad de los estudiantes de secundaria y del ”piercing” (colocación de aros y otros objetos ornamentales en perforaciones corporales realizadas a tal efecto).

Hiromi Kanehara, de 20 años y una de las ganadoras del Akutagawa, escribió hace poco que quizás haya dado la impresión de ser una tonta a quienes leyeron su libro, pero que eso no le ”importa un comino”.

”Terminaron los días en que la literatura de ficción estaba dominada por los temas japoneses y las cuestiones éticas”, aseguró Sato. (

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