VENEZUELA: Velan firmas para madre de todas las batallas

El oficialismo y la oposición de Venezuela preparan sus baterías para librar desde este viernes la batalla de los llamados reparos, que determinará si existe la voluntad ciudadana suficiente para poner en marcha el referéndum revocatorio del mandato presidencial de Hugo Chávez.

Unos 2.600 centros dispuestos por las autoridades electorales en todo el país recibirán hasta el domingo próximo inclusive a quienes se acerquen a ratificar su firma, en el caso de las 1,2 millones consideradas de dudosa legitimidad, o a retirarla en todos los casos que así lo deseen en el universo de 1,9 millones de rúbricas validadas para solicitar la consulta constitucional.

El Consejo Nacional Electoral ya desechó 375.000 firmas de las presentadas por la opositora Coordinadora Democrática, que debe lograr validar al menos 2.436.083, que equivalen a 20 por ciento del padrón electoral actual, para finalmente conseguir que se convoque al referéndum que puede sacar a Chávez del gobierno antes del finalizar su mandato de seis años iniciado en 2000.

La oposición ”está preparada para ganar abrumadoramente, por encima de los excesos, las trampas y las amenazas”, afirmó este martes Henry Ramos, secretario general del partido socialdemócrata Acción Democrática, principal grupo opositor.

Por su parte, Willian Lara, dirigente del gobernante Movimiento V República, replicó que ”es numéricamente imposible convocar el referéndum revocatorio, pues la oposición no tiene ninguna posibilidad de alcanzar las firmas exigidas” por la Constitución.
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La Constitución en vigor desde 1999, impulsada por Chávez, estableció que el mandato de todo funcionario elegido es revocable en una consulta que sea convocada a pedido de por lo menos 20 por ciento de los inscriptos para votar en cada caso y, además, si sufragan por retirarlo del cargo más votantes que aquellos que originalmente le otorgaron ese lugar.

Chávez, elegido presidente en 2000 con 3,7 millones de votos, dijo en un acto con pequeños empresarios este martes que ”se avecina una gran victoria para la revolución bolivariana”. ”Desde ya llamo a la oposición para que acepten la derrota que van a sufrir y luego nos dispongamos a un diálogo”, agregó.

La guerra de cifras parte de la certeza de que la oposición deberá agregar unas 540.000 firmas a las que ya tiene, lo que implica llevar a ”reparar” con éxito (ratificar) a uno de cada dos solicitantes cuyas rúbricas quedaron en observación desde hace meses.

La organización Súmate, brazo técnico de la coalición opositora, estima que acudirá a reparar al menos 70 por ciento de los 1,2 millones de electores cuyas firmas quedaron en observación, y Enrique Mendoza, principal dirigente de la Coordinadora, aseguró que conseguirán el objetivo ”con la movilización de 260.000 activistas”.

Un diputado de la bancada socialdemócrata, quien pidió reserva de su nombre, comentó sin embargo a IPS que ”difícilmente se podrán reunir las firmas, la Coordinadora lo sabe y puede ir a su tercera derrota”.

Las anteriores derrotas, según el parlamentario, fueron el golpe de estado, que desalojó a Chávez de la casa de gobierno por dos días en abril de 2002, y la huelga empresarial y sindical iniciada el 2 de diciembre de 2002 y que por 63 días presionó sin éxito al mandatario para que consultase al pueblo sobre su permanencia en el cargo.

”Vamos a anular con quienes desistirán de la solicitud- al menos 15 por ciento de las firmas que el Consejo Nacional Electoral encontró como válidas”, es decir, que restarían casi 300.000 al bloque de 1,9 millones que es la base de la solicitud opositora, aseguró a su vez Lara.

En cambio, Ramos cree que ”no habrá más de 50.000 firmas desertoras, principalmente por la presión del gobierno sobre los empleados públicos”, que son más de un millón en este país de 25 millones de habitantes.

Unas 900.000 de las firmas enviadas para ser ratificadas deben transitar este camino porque los datos se llenaron en las planillas con caligrafía similar, arrojando dudas sobre si los activistas opositores usurparon datos de electores para hacerlos aparecer como solicitantes.

Jorge Rodríguez, uno de los cinco miembros del Consejo Nacional Electoral, ha insistido en que los ciudadanos se presenten a ratificar o a retirar su firma de los cuadernos de solicitud sin indicar las razones o motivos de su decisión.

En tanto, un centenar de delegados de la Organización de Estados Americanos (OEA) y del estadounidense Centro Carter para la Paz siguen paso a paso todo este proceso, que culminará con las tres jornadas del próximo fin de semana, dentro y fuera de las instalaciones del Consejo Nacional Electoral, y hacen continuas observaciones y comentarios, en público y en privado.

Más aún, el próximo sábado, en pleno proceso de ”reparos”, llegarán al país el secretario general de la OEA, el colombiano César Gaviria, y el ex presidente de Estados Unidos (1977-1981) y premio Nobel de la Paz Jimmy Carter, titular del centro que llega su nombre.

Chávez reiteró este martes que, ”si la oposición recoge sus firmas de manera transparente y válida, habrá referéndum”, y a corresponsales extranjeros dijo hace poco que, si se produce la consulta y es derrotado, ”simplemente, me voy”.

Las principales firmas encuestadoras que actúan en Venezuela, como Datanálisis y Keller, alineadas con la oposición, sostienen que Chávez será derrotado en un referéndum, pero el gobierno y sus seguidores están convencidos de que cuentan con la mayoría de la población, sobre todo después que en 2003 emprendieron programas sociales masivos de alimentación, educación y salud.

En el medio, encuestadoras como Hinterlaces han mostrado que un tercio del electorado es ”ni-ni”, es decir que no se afilia a ninguna propuesta, por lo tanto es el que puede inclinar la balanza hacia uno u otro bando.

Otro dato clave para entender el proceso venezolano es la fecha, pues en el actual cronograma electoral, si la oposición triunfa logra finalmente las firmas requeridas, el referéndum puede convocarse para el 8 de agosto, una frontera de oportunidad para la oposición.

Es que, en caso de que la consulta se concrete antes del 19 de agosto, cuando Chávez cumple cuatro años de mandato, y el gobernante lo pierde, se organizarán nuevas elecciones para determinar a su sustituto, pero si se efectúa después de esa fecha el cargo vacante deberá ser ocupado por el vicepresidente para completar los seis años de gobierno.

La Coordinadora le da carácter terminal a esta batalla en la publicidad con la que llama a acudir masivamente a la fase de reparos: ”Ahora o nunca”.

La agenda de elecciones en Venezuela, para el caso de que el referéndum por el mandato presidencial no se realice, incluye en primer lugar comicios el 26 de septiembre para gobernadores en 22 de los 23 estados del país y para alcaldes en 335 municipios.

Además, a mediados de 2005 se debe renovar la Asamblea Nacional, el legislativo unicameral de 165 miembros, y las próximas elecciones presidenciales están previstas para fines de 2006.

El pasado fin de semana, en tanto, se efectuaron reparos de solicitudes de referéndum contra un diputado oficialista y contra 13 opositores.

Los primeros informes indican que contra el legislador oficialista y dos opositores no se consiguieron las firmas suficientes, pero sí respecto de otros tres parlamentarios de la oposición.

Diosdado Cabello, del Movimiento V República, señaló que habrá referéndum para el caso de nueve diputados. Si se revocan sus mandatos, el oficialismo puede aumentar la ligera mayoría que tiene en el parlamento, donde la correlación de fuerzas le favorece 85 a 80.

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