Los precios del crudo comenzaron a bajar este lunes, después de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo decidiera incrementar su producción de 23 millones a 24,5 millones de barriles diarios mientras persista la crisis de Venezuela.
El crudo Brent del Mar del Norte osciló en el mercado de Londres de 29,20 a 29,30 dólares por barril de 159 litros, entre 37 y 47 centavos menos que la cotización del viernes de la semana pasada, que algunos días llegó a superar los 30 dólares por unidad.
En tanto, el barril de crudo dulce ligero estadounidense se vendió este lunes en el mercado de Nueva York a 31,45 dólares por unidad, después de que la semana pasada traspasó el umbral de los 33 dólares para cerrar el viernes, ya en baja, a 31,68 dólares.
La canasta de siete crudos de la OPEP se vendió la semana pasada a un promedio de 29,92 dólares por barril.
Los valores en un mercado mundial que demanda 76 millones de barriles diarios crecieron a fines de 2002, mientras avanzaban los planes de Washington para atacar Iraq, que produce 2,3 millones de barriles diarios, y luego de estallar el 2 de ese mes una huelga general en Venezuela, que extrae 2,8 millones de unidades por jornada.
La OPEP decidió el domingo en su sede de Viena ir más allá del incremento de producción asociado a su tabla de precios, que prevé aumentar su oferta sólo en 500.000 barriles diarios si el precio de la cesta se sostiene por encima de los 28 dólares por barril.
Esta vez acordó agregar al mercado 1,5 millones de barriles por día a partir del 1 de febrero, para compensar también la falta de petróleo de Venezuela a consecuencia de la huelga contra el presidente Hugo Chávez.
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Los socios de la Organización son Arabia Saudita, Argelia, Emiratos Arabes Unidos. Kuwait, Libia, Indonesia, Irán, Iraq, Nigeria, Qatar y Venezuela.
”Esperamos que este acuerdo producirá un precio razonable para los consumidores y enviará un fuerte mensaje al mercado internacional para prevenir el pánico”, dijo el ministro qatarí de Petróleo y presidente de la OPEP, Abdulá al-Attiyah.
Arabia Saudita, el mayor productor del grupo, ”está en capacidad de llegar a extraer 10,5 millones de barriles en dos semanas”, dijo, por su parte, el ministro del ramo de ese país, Alí al Naimi. El reino saudita produce en la actualidad 7,5 millones de barriles por jornada.
Fuentes en Viena dieron cuenta de un intenso debate de cinco horas entre los ministros, marcada por la preocupación venezolana de que se avance sobre su cuota en la OPEP (2,5 millones de barriles diarios) y de otros socios como Argelia o Indonesia, que producen casi a plena capacidad.
Attiyah advirtió que el incremento adicional se sostendrá hasta que Venezuela regrese como gran exportador al mercado, y el ministro emiratí Oabid al-Nasseri indicó que la OPEP revisará la situación a más tardar en su ya prevista reunión del 11 de marzo.
El secretario general de la Organización, venezolano Alvaro Silva, subrayó que ”el propósito principal del acuerdo del domingo es empujar los precios hacia la banda de la OPEP”, según la cual la cesta debe oscilar entre 22 y 28 dólares por barril.
El presidente de la empresa estatal Petróleos de Venezuela SA, Alí Rodríguez, confirmó en Viena la decisión de su país de producir a fines de este mes más de dos millones de barriles diarios de crudo, a medida que empleados leales al presidente Chávez consigan operar las instalaciones cerradas en estos días.
El oficialismo y la oposición que impulsa la huelga entregan cifras dispares sobre la producción actual de Venezuela.
Los gerentes huelguistas hablan de que sólo se procesan entre 150.000 y 398.000 barriles diarios, mientras el gobierno asegura que ya se extraen más de 600.000 barriles por jornada y ha exportado un promedio de 300.000 barriles por día.
En el sector privado, los operadores y analistas consideran que la decisión de la OPEP ”ingresa más petróleo en el sistema a partir de febrero, pero no es suficiente para compensar la salida de Venezuela, por lo cual los precios demorarán en bajar, según el consultor Adam Sieminski, del Deutsche Bank en Londres.
Mientras, los compradores estadounidenses suman a los precios la diferencia de fletes, entre la relativamente próxima Venezuela y el distante Medio Oriente.
Llevar a refinerías en el golfo de México un barril de crudo venezolano cuesta alrededor de un dólar, en tanto la firma Frontline, basada en Bermuda, pagaba este lunes hasta 2,46 dólares por unidad.
Los mercados siguen atentos, además, a los tambores de guerra sobre Bagdad. Un informe publicado este lunes por el diario estadounidense USA Today, atribuido al Pentágono, señala que Washington ”no estará en condiciones de atacar a Iraq con garantías” hasta fines de febrero.


