Las fiestas de fin de año se han convertido en un calvario para el presidente de Guatemala, Alfonso Portillo, cuestionado en el país y en el exterior por la persecución contra activistas humanitarios y supuestos actos de corrupción.
La Unión Europea (UE) advirtió públicamente que cancelará sus programas de cooperación con Guatemala si el gobierno no rectifica el rumbo político y económico, mientras desde Estados Unidos se amenaza con retirarle la vista de ingreso a ese país a Portillo.
En tanto, el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), una de las principales organizaciones defensoras de los derechos humanos del país, señaló que este año se documentaron 360 casos de agresiones e intimidaciones contra activistas.
Los activistas de los derechos humanos nos hemos sentido indefensos y creemos que las agresiones en nuestro contra han aumentado, declaró a IPS el director del GAM, Mario Polanco.
El propio Polanco y otras 10 personas fueron víctimas de una de ese hostigamiento en julio, cuando un escuadrón clandestino los amenazó públicamente de muerte.
Así, las críticas de Washington y de la UE se reparten entre la supuesta relación del gobierno de Portillo con organizaciones criminales, la persecución contra grupos de derechos humanos y el incumplimiento de los acuerdos de paz firmados en diciembre de 1996 para poner fin a 36 años de guerra civil en Guatemala.
El bloque europeo le dio este mes a Portillo plazo sólo hasta febrero para que logre avances en la lucha contra la corrupción y para que le presente un informe sobre nuevas medidas económicas.
El representante de la UE en Guatemala, Phillipe Combescot, anunció que el 8 de marzo del 2003 ese bloque tomaría una decisión final sobre si retira o mantiene sus programas de cooperación con este país.
Las presiones internacionales eran de esperar, dijo a IPS el analista Marco Antonio Barahona, politólogo de la no gubernamental guatemalteca Asociación de Investigación y Estudios Sociales.
Barahona comentó que es un secreto a voces que algunos altos funcionarios del gobierno de Portillo mantienen vínculos con el narcotráfico, el contrabando y las mafias, sin que esas relaciones sean investigadas ni sancionadas.
Uno de esos casos es el de Alfredo Moreno, señalado de ser el jefe del contrabando en Guatemala y de una red de corrupción, quien ha declarado que considera a Portillo como uno de sus hijos.
El presidente ha entrado en enfrentamiento con muchos sectores y ha esgrimido el discurso de que ésta es una lucha de los pobres contra los ricos y que él es el representante de los pobres, indicó Barahona.
Las presiones de Estados Unidos, según muchas versiones dadas a conocer por medios de comunicación de Guatemala, se dan a través de altos funcionarios de Washington, que han hecho exigencias y han lanzado amenazas.
El subsecretario de Estado adjunto de Estados Unidos para el Hemisferio Occidental, Dan Fisk, declaró días atrás en una reunión en Bruselas que su país le podría retirar la visa a Portillo y a varios de sus colaboradores.
Fisk, según informes publicados por diarios guatemaltecos, envió a Portillo un documento en el que el gobierno de George W. Bush expone su gran frustración por los pocos avances en la lucha contra la corrupción y el narcotráfico en Guatemala.
La disconformidad de Bush hace hincapié en la situación de dos allegados de Portillo, José Armando Llort, actualmente prófugo de la justicia acusado de desviar fondos públicos, y Alvaro MacDonald, un banquero señalado por una supuesta quiebra fraudulenta que costó millones de dólares al Estado.
Otro de los aspectos que se critica es la persecución que sufren líderes civiles y organizaciones no gubernamentales.
Observadores entienden que el caso de Portillo es muy parecido a lo ocurrido en las últimas semanas en Nicaragua, donde circularon versiones de que Estados Unidos le retiraría la visa de ingreso al país al ex presidente Arnoldo Alemán (1998-2002).
Finalmente Washington concretó esa medida luego de que el Congreso legislativo nicaragüense le retirara los fueros parlamentarios al ahora diputado Alemán.
No se imaginan lo difícil… todos los ataques que he recibido por atreverme a romper los monopolios en Guatemala, se defiende Portillo.
Aunque Portillo no se ha referido a las presuntas amenazas de Estados Unidos y las que efectivamente ha realizado la Unión Europea, sí ha hablado sobre las presiones internas, y sostiene que responden a grupos poderosos que se han sentido afectados.
Justifica que esos grupos no están de acuerdo presuntamente porque él gestionó una reforma fiscal, una propuesta para producir medicamentos genéricos y la ruptura de los monopolios de producción de fertilizantes, de productos lácteos, cemento y de azúcar.
El calvario para el gobierno se agrava por las críticas que está recibiendo sobre los pocos avances logrados en los acuerdos de paz.
Además, el presidente Portillo celebrará el 14 de enero tres de sus cuatro años de gobierno con una alicaída popularidad.
Analistas políticos señalan que el mayor reto del gobierno será evitar una mayor convulsión social el próximo año, ante el inicio de la campaña con vista a las elecciones generales del 2 de noviembre.
El horizonte de Portillo no es nada halagüeño pues su partido, el derechista Frente Republicano Guatemalteco (FRG), está empeñado en postular a la presidencia al ex general golpista Efraín Ríos Montt, acusado de graves violaciones de los derechos humanos.
El gobierno de Bush ya ha advertido que, si el FRG postula a Ríos Montt y posteriormente gana las elecciones, no le otorgará visa de ingreso al país, salvo para asistir a la sede de la Organización de las Naciones Unidas.
Muchas de las acusaciones son pura especulación de los medios de comunicación, comentó a IPS el diputado del FRG Jorge Arévalo, vicepresidente del Congreso legislativo.
Arévalo sostuvo que la posible revocatoria de la visa estadounidense de Portillo es un montaje que han hecho varios diarios guatemaltecos para restar votos al FRG en la próxima campaña presidencial.
Respecto de las afirmaciones de portavoces de la UE, Arévalo apuntó que respetaba la decisión de ese bloque, pero que sus presiones podían ser tomadas como una intromisión en asuntos soberanos de Guatemala. (FIN/IPS/nms/dm/ip/02


