Un acuerdo entre el gobierno sudanés y el insurgente Ejército de Liberación Popular de Sudán (SPLA, por sus siglas en inglés), permite desde este viernes irrestricto acceso de agencias humanitarias a millones de afectados por la guerra civil que necesitan urgente ayuda.
Esta es una oportunidad única y sin precedentes, comentó Ronald Sibanda, de la Operación Cuerda de Salvataje para Sudán de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que coordina las acciones en la meridional zona afectada por el conflicto de 41 agencias humanitarias, del foro mundial y no gubernamentales.
La demanda de asistencia en algunas áreas es extraordinaria, indicó.
El acuerdo permitirá brindar ayuda alimentaria a unos 585.000 sudaneses que no podían recibirla, según el Programa Mundial de Alimentos de la ONU.
Casi tres millones de habitantes de Sudán sobreviven en la actualidad con asistencia alimentaria.
Por otra parte, ya se puso en marcha una campaña para vacunar contra la poliomieletis a miles de niños y niñas residentes en zonas a las cuales no podían acceder agencias humanitarias.
Llegaremos a muchas áreas que no pudimos visitar durante largo tiempo, y esperamos aumentar en gran medida nuestra información sobre la región meridional de Sudán, destacó Marin Dawes, portavoz del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
Prohibiciones de vuelos sobre esa región establecidas por el gobierno han impedido durante más de cuatro años el acceso a zonas de la provincia de Equatoria Oriental y fronterizas con Uganda, entre otras.
Hemos llegado hasta parte de la población de esas zonas por tierra, pero eso es muy riesgoso debido a la actividad del insurgente grupo ugandés Ejército de Resistencia del Señor en el área fronteriza, entre otros factores, explicó Dawes.
Esa organización tiene bases al sur de Sudán, desde las cuales realiza incursiones hacia el norte de Uganda, donde captura a niños y niñas para obligarlos a combatir o a prestar servicios, incluso sexuales, pero alega que quiere instalar un régimen basado en los 10 mandamientos.
Las agencias humanitarias prefieren entregar asistencia por vía aérea, pese al alto costo de ese procedimiento, porque es más rápida y porque los vehículos terrestres no pueden acceder a algunas regiones de Equatoria Oriental.
Además, el acuerdo no significa que total seguridad para las operaciones humanitarias, ya que algunas milicias no controladas por Jartum ni por el SPLA siguen en actividad, y los envíos de asistencia por carretera deben ser protegidos de ataques.
Ese acuerdo estará en vigencia por lo menos hasta fin de año, y se alcanzó en conversaciones de paz iniciadas el 15 de octubre en la ciudad keniata de Machakos, cercana a Nairobi, que tuvieron como punto de partida el primer cese del fuego total en 19 años.
Algunas de las personas que necesitan urgente asistencia en el sur de Sudán serán auxiliadas en forma inmediata, y otras deberán esperar a que las agencias evalúen sus necesidades.
Gran parte de la meridional provincia de Alto Nilo Occidental ha estado vedada a las agencias humanitarias en los últimos dos o tres años, desde que comenzó allí la explotación de petróleo.
El SPLA ha tratado de destruir instalaciones petroleras, con el argumento de que el dinero proveniente de exportaciones petroleras es usado por el gobierno para la guerra, y acusa a Jartum de aplicar una política de tierra arrasada para proteger las operaciones de extracción.
Este mes realizaremos trabajos de evaluación de necesidades en cuatro o cinco localidades de Alto Nilo Occidental, con participación de varias agencias, y luego decidiremos qué tipo de intervención realizar, indicó Dawes.
El funcionario opinó que la vigencia del acuerdo debería ampliarse para que tenga resultados realmente beneficiosos, ya que gran parte de lo que queda de 2002 se empleará en identificar necesidades y planear su satisfacción.
Eso puede parecer una burocrática pérdida de tiempo, pero es indispensable para que las acciones humanitarias sean eficientes, salvo en casos de riesgo de muerte inminente, explicó.
Esperamos que el acuerdo se extienda, y que sea el comienzo de una nueva época, afirmó Sibanda. (FIN/IPS/tra-eng/ks/mn/mp/ip hd/02


