Los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) amenazaron con bloquear todas las negociaciones multilaterales de la Organización Mundial del Comercio (OMC) si no se producen avances en materia de liberalización de la agricultura.
A menos que se alcancen resultados significativos en agricultura, la Ronda de Doha correrá peligro, advirtió este viernes el negociador de Brasil y representante del Mercosur (Mercado Común del Sur), Luiz de Seixas Correa, durante una sesión del Comité sobre Comercio de Servicios de la OMC.
La Ronda de Doha, puesta en marcha en diciembre por la conferencia ministerial de la OMC reunida en la capital de Qatar, pretende ampliar la liberalización comercial en agricultura, servicios, propiedad intelectual y en asuntos pendientes de la negociación multilateral anterior, la Ronda Uruguay (1986-1994).
Pero el sector clave, como reconocen los negociadores, es la agricultura, que quedó retrasada en el proceso global de apertura de los mercados iniciado dos décadas atrás, y cuyas negociaciones deben concluir el 1 de enero de 2005.
El Mercosur verificó que algunos miembros clave de la OMC no están comprometidos con las negociaciones sobre agricultura, sostuvo Seixas.
Por eso, advirtió, el Mercosur estima que a no ser que se alcancen resultados satisfactorios en agricultura, el programa de Doha correrá peligro.
Las naciones en desarrollo cuestionan a los países industrializados porque protegen a sus agricultores con subvenciones que aumentaron a 301.000 millones de dólares en 2001, mientras mantienen barreras al acceso a sus mercados de los productos agrícolas de los países del Sur.
Las negociaciones agrícolas y las de servicios comenzaron en enero de 2000 porque su reanudación fue mandatada por los acuerdos de la Ronda Uruguay.
Las negociaciones de servicios alcanzaron progresos en dos años y medio, como lo corroboraron este viernes los negociadores de los 145 estados miembros de la OMC.
Hamid Mamdouh, director de la división de servicios de la OMC, dijo que los gobiernos trazaron un cuadro muy positivo de la marcha del sector servicios, que comprende telecomunicaciones, finanzas, bancos, salud, educación, turismo, transporte y otros.
Ahmed Habib, negociador de Pakistán, compartió la evaluación de que las negociaciones de servicios avanzan bien.
El brasileño Seixas reconoció que en el campo de servicios se han registrado progresos en forma ampliamente satisfactoria.
Seixas auspició el mismo éxito para otras áreas, como la aplicación de cuestiones pendientes desde la Ronda Uruguay y el trato especial y diferenciado que el sistema multilateral otorga a los países en desarrollo, en atención a sus desniveles respecto de las potencias comerciales.
Pero en la agricultura, el Mercosur se quejó de que los países industrializados no actúen con el mismo empeño que en las negociaciones sobre servicios.
Tanto éstos como la propiedad intelectual y las inversiones ofrecen grandes posibilidades de beneficios a los países industriales y muy escasas para las naciones en desarrollo, comentó Bhagirath Lal Das, ex jefe de negociadores comerciales de India en Ginebra.
En cambio, la agricultura es el único sector con posibilidades de ganancias para los países en desarrollo de todas las regiones, opinó Das en un artículo del periódico Suns, editado por la no gubernamental Red del Tercer Mundo.
Aunque es la primera vez que se plantea una amenaza de bloqueo de las negociaciones de Doha, el Grupo de Cairns, integrado por 18 países que defienden la liberalización del comercio agrícola, ya había lanzado una advertencia parecida a mediados de octubre.
La declaración aprobada por la reunión ministerial de Cairns, efectuada el 21 de octubre en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, empleó palabras parecidas. Sin un resultado satisfactorio en agricultura, todo el proceso de Doha estará en peligro, afirmaba el documento.
Desde la reunión de Cairns, el panorama de las negociaciones agrícolas se complicó debido a la decisión adoptada el fin de semana pasado por la Unión Europea (UE) de aplazar la reforma de su política agraria común (PAC), un programa de ayudas financieras a los agricultores de las 15 naciones del bloque.
La reforma de la PAC se congeló hasta 2007 y en el periodo subsiguiente, hasta 2013, el monto de las asignaciones presupuestarias de la UE para subsidiar a los agricultores se ajustará de acuerdo al índice de inflación.
Por tanto, los subsidios llegarán en 2013 a una suma enorme, previno Alfredo Chiaradia, jefe negociador de Argentina ante la OMC.
Chiaradia consideró muy negativa la decisión de la UE, porque constituye un triunfo de Francia, el país que ha defendido con más fuerza un sistema de producción y de comercio agrícola basado en principios que nosotros tanto combatimos, dijo.
La UE, el bloque económico que destgna más fondos a proteger su comercio agrícola, todavía no ha presentado propuestas al comité de agricultura donde se desarrollan las negociaciones, presidido por Stuart Harbinson, de Hong Kong.
Harbinson deberá resumir la marcha de ese proceso en un documento que distribuirá el 18 de diciembre a los estados miembros de la OMC.
Pero el primer plazo crucial para la agricultura expira el 31 de marzo de 2003, cuando los países ya habrán develado sus estrategias de negociación, para pasar al periodo de demandas y ofertas con miras a cerrar un acuerdo a fines de 2004.
También el 31 de marzo de 2003, el comité de servicios deberá iniciar una nueva etapa negociadora, aunque como se vislumbró esta semana, en condiciones más ventajosas.
Pero, como advirtió el Mercosur, los progresos en servicios y otras áreas podrían quedar bloqueados por el estancamiento en la agricultura, ya que sólo habrá acuerdo cuando las negociaciones logren consenso en todos los puntos. (


