La Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó este lunes el mayor programa de la historia contra la desertización, uno de los problemas ambientales más graves de Africa, en colaboración con tribus nómades del continente.
La preservación de la fertilidad de los suelos es clave para lograr la seguridad alimentaria en Africa, donde varios países sufren el espectro del hambre.
La degradación de los suelos, la desertización y la sequía fueron identificados como prioridad ambiental de la Nueva Asociación para el Desarrollo Económico de Africa, destacó Klaus Toepfer, director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en el lanzamiento del programa.
Los expertos desean utilizar los conocimiento de los nómades africanos, que han vivido en zonas vecinas a desiertos por miles de años, para prevenir una mayor degradación de la tierra.
Hasta ahora, no habíamos capitalizado esa experiencia. Ellos saben muy bien cómo conservar parte de la biodiversidad, porque conocen íntimamente la tierra y el ambiente, dijo Saidou Koala, coordinador mundial del programa, que incluye proyectos piloto en nueve países africanos.
A menos que trabajemos con ellos, a menos que aprendamos de ellos, les impondremos nuevos conocimientos que no se ajustarán a su forma de vida, por lo tanto es muy importante tener en cuenta ese conocimiento indígena, resaltó.
En el pasado, el enfoque hacia la desertización era más vertical, porque muchos expertos consideraban primitivas las formas tradicionales de vida, y en consecuencia algunos gobiernos presionaron a los nómades para establecerse en lugares fijos y modernizarse.
La disponibilidad de alimentos estimuló a las tribus a asentarse, pero esto agravó el problema de la desforestación debido a la sobreexplotación de árboles y plantas para obtener leña, forraje y materiales de construcción.
El impacto de los asentamientos humanos y del ganado endureció y compactó los suelos, dificultando la penetración del agua de lluvia, que tiende a ser cada vez menor por efecto del cambio climático.
Además, las tradicionales estrategias nómades como la ingesta de tubérculos y frutos silvestres o el ordeñe de camellos ya no resultan prácticas.
Ellos están percibiendo que la degradación ambiental está relacionada con el olvido de ciertas prácticas indígenas, y por eso decidieron retomarlas formando comisiones de administración ambiental en algunas áreas, explicó Henry Cheruiyot, subdirector del Instituto de Investigaciones Agrícolas de Kenia.
Cheruiyot está a cargo de la división de tierras áridas del instituto y ha trabajado con grupos nómades de Kargi, Marsabit, en el noreste de Kenia.
Los conocimientos de los nómades pueden proveerles sustentos alternativos. Por ejemplo, los de Kargi utilizan hierbas y árboles locales para tratar enfermedades de su ganado.
Algunas de las medicinas indígenas son superiores a los fármacos convencionales, destacó Cheruiyot, que espera aislar sustancias vegetales y transformarlas en nuevos productos veterinarios. Las ganancias derivadas de ellos se destinarían al pueblo de Kargi.
De manera similar, en Mali, un estudio piloto demostró que la plantación de árboles para forraje cerca de las ciudades reduce la presión sobre los bosques cercanos y ayuda a aumentar los ingresos de las comunidades.
En Níger, donde trabaja Koala en el Instituto Internacional de Investigaciones de Cultivos, los expertos ya identificaron algunas soluciones.
Introducimos irrigación en pequeña escala, y estamos introduciendo nuevos cultivos que pueden sobrevivir en estas áreas, como la palma datilera y otros árboles frutales, explicó Koala.
En los próximos cinco años, la ONU planea invertir 50 millones de dólares para elaborar programas de acción contra la desertización, junto con tribus africanas. Los programas se utilizarán como modelo para recuperación y conservación de suelos en otras partes de Africa.
Según el PNUMA, 46 por ciento de las tierras africanas son vulnerables a la desertización, y 22 millones de personas viven en zonas vecinas a desiertos, las más vulnerables a ese fenómeno. (FIN/IPS/tra-en/ks/mn/mlm/en/02


