PETROLEO-CUBA: Suministros venezolanos no disipan incertidumbre

La partida hacia Cuba de un segundo cargamento de petróleo venezolano confirmó la reactivación del convenio energético bilateral, aunque no puso fin a la incertidumbre de los cubanos respecto de la disponibilidad de combustibles.

Un primer embarque de 300.000 barriles de petróleo llegó el viernes en Santiago de Cuba, 967 kilómetros al este de La Habana. La refinería de esa ciudad también debe recibir otros 240.000 barriles, que salieron de Venezuela el mismo día.

”No es mucho, pero alivia”, comentó telefónicamente Fernando Camacho, residente en Santiago de Cuba, donde en los últimos meses aumentó la interrupción del suministro de electricidad por falta de combustible.

El convenio que garantiza a Cuba unos 53.000 barriles diarios de petróleo de Venezuela venezolano se interrumpió en abril, a raíz del fallido golpe de Estado contra el presidente de ese país, Hugo Chávez.

La reanudación de los embarques previstos en el acuerdo bilateral, que fue firmado en 2000 por Chávez y el presidente cubano Fidel Castro, exigió como paso previo la refinanciación de la deuda de 142 millones de dólares que Cuba había acumulado por envíos anteriores.

El gobierno cubano se comprometió a cancelar su deuda en siete pagos, de los cuales ya habría realizado el primero, según informaron medios gubernamentales venezolanos.

La suspensión del embarque de petróleo venezolano obligó a Cuba a comprar crudo a intermediarios, sin esquema de financiamiento y a precios 15 por ciento más altos que los acordados con Caracas.

Cuba tiene que pagar 80 por ciento del petróleo que recibe de Venezuela en un plazo de 90 días luego de la entrega. El 20 por ciento restante tiene un plazo de pago de 15 años, con dos de gracia y un interés anual de dos por ciento, términos que adversarios de Chávez consideran muy blandos.

Chávez responde a sus críticos que Cuba debe pagar el petróleo que se le envía, y por tanto no se trata de un regalo. También señala que Venezuela firmó convenios similares con otras 12 naciones del Caribe y América Central.

Venezuela entregó a Cuba entre diciembre de 2000 y abril de este año 25,6 millones de barriles de petróleo (cada barril equivale a 159 litros), por valor de 675 millones de dólares. El gobierno cubano pagó en efectivo 439,7 millones de dólares.

El convenio con Venezuela aseguró un tercio de la demanda anual de petróleo de Cuba, que en 2001 gastó 1.000 millones de dólares solamente en combustible para las siete centrales termoeléctricas con que cuenta.

Según fuentes gubernamentales, Cuba importa alrededor de 100.000 barriles de petróleo diarios y produce el equivalente de 75.000 a 80.000 barriles por día de crudo y gas acompañante.

Al finalizar 2001, la generación eléctrica consumía alrededor de 70 por ciento del combustible de producción nacional, proporción que el gobierno espera aumentar de manera considerable con la modernización de las centrales termoeléctricas.

Castro dijo a principios de este mes que el acuerdo energético con Venezuela aliviaba de cierta forma la situación cubana, al reducir los pagos inmediatos.

Muchos habitantes del país observan con inquietud el panorama político venezolano, de cuya estabilidad depende la continuación del convenio energético.

Por su parte, Castro ha manifestado preocupación ante el eventual impacto sobre los precios del petróleo en el mercado mundial de una posible guerra de Estados Unidos contra Iraq.

Según Castro, los precios del petróleo podrían dispararse hasta 40 dólares por barril (28 dólares en la actualidad), en caso de guerra entre Estados Unidos e Iraq.

Esa eventualidad obligaría a un ”drástico” ahorro de combustible, señaló el mandatario. También aseguró que su gobierno ya estudiaba ”todas las medidas de una situación de emergencia” semejante.

La caída del precio del azúcar y del arribo de turistas extranjeros, las dos principales fuentes de ingresos de Cuba, determinó este año al gobierno a aplicar fuertes recortes en la asignación de combustible a las empresas e instituciones públicas.

La rehabilitación de la principal central termoeléctrica del país, ubicada en Matanzas, a unos 100 kilómetros de La Habana, asegurará a partir de octubre la generación de 330 megavatios/hora con empleo de petróleo cubano.

El ahorro será considerable, pues esa planta consumía medio millón de toneladas de crudo importado al año, de acuerdo con fuentes oficiales.

El petróleo y el gas natural de producción nacional tienen un costo 30 o 40 por ciento inferior a los hidrocarburos importados, según la versión oficial.

Cuba espera producir este año alrededor de 3,5 millones de toneladas de petróleo y 644 millones de metros cúbicos de gas natural. Esos volúmenes representan 47 por ciento del consumo total, según el Banco Central. (FIN/IPS/pg/ff/if/02

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe

Lo más leído

[wpp heading='Popular Posts' limit=6 range='last24hours' post_type='post' stats_views=0 ]