Las transiciones de España y Chile desde la dictadura a la democracia fueron ejemplares, afirmaron este martes los tres participantes en la presentación de un libro que recoge discursos de chilenos en actos realizados en España.
La obra, titulada Del Premio Cervantes a la Cumbre de Madrid, incluye exposiciones del actual presidente socialista Ricardo Lagos, de los ex presidentes Patricio Aylwin y Eduardo Frei, ambos demócratas cristianos, del dirigente derechista Andrés Allamand, del general Emilio Cheyre y de los escritores Jorge Edwards y Nicanor Parra, entre otros.
Edwards recibió en abril de 2000 el Premio Cervantes, y la Cumbre de Europa, América Latina y el Caribe aludida en el título se realizó en julio en Madrid.
Presentaron el libro Eugenio Nasarre, diputado y coordinador de formación y estudios del gobernante Partido Popular español, Mariano Fernández, embajador de Chile en España, y Joaquín Leguina, diputado del opositor Partido Socialista Obrero Español, quien fue funcionario de la Organización de las Naciones Unidas en Chile de 1972 a 1976.
Los tres compararon el proceso de transición chileno con el que vivió España tras la muerte del generalísimo Francisco Franco, quien gobernó desde que ganó la guerra civil de 1936-39 hasta falecer el 20 de noviembre de 1975.
La dictadura chilena, encabezada por el general Augusto Pinochet, comenzó el 11 de septiembre de 1973, con el derrocamiento del presidente socialista Salvador Allende.
Pinochet, bajo presión nacional e internacional, convocó en 1988 a plebiscitar su permanencia en el poder durante ocho años más, pero los votantes rechazaron esa propuesta, y el dictador se vio obligado a aceptar el comienzo de una transición.
La transición española se inició el 25 de noviembre de 1975, cinco días después de la muerte de Franco, al asumir la jefatura de Estado el rey Juan Carlos de Borbón.
El monarca designó presidente del gobierno a Adolfo Suárez, quien condujo el proceso hacia las elecciones democráticas de 1977 y triunfó en ellas.
El acuerdo de Suárez con todos los partidos españoles, incluido el Comunista, fue la base de la consolidación del actual Estado democrático.
En Chile, como consecuencia del triunfo de la oposición en el referéndum, la dictadura convocó a elecciones en 1989, y en ellas el partido pinochetista fue derrotado por la Concertación Democrática, constituida por los partidos Demócrata Cristiano, Socialista y Por la Democracia.
Esa coalición ganó desde entonces todas las elecciones presidenciales.
¿Que en Chile todavía no fueron sancionados todos los responsables de los crímenes y violación de los derechos humanos y que todavía se siguen descubriendo tumbas de desaparecidos, aunque se han hecho progresos notables?, preguntó Leguina.
Y él mismo se contestó: Claro que eso ocurre en Chile. Pero en España seguimos buscando desaparecidos y encontrando tumbas clandestinas con muertos sin identificar.
Nasarre afirmó que las transiciones perfectas no existen y que las de Chile y España son ejemplares, dignas de ser estudiadas, aunque siempre se les pueda criticar algún aspecto específico.
El político español alabó el empeño de los tres gobiernos chilenos desde 1989 por impulsar la integración y la democracia en América Latina, y subrayó que eso también favorece a Europa.
Leguina y Nasarre consideraron correcto impulsar el libre comercio, y alabaron el reciente acuerdo en tal sentido firmado en julio por Chile y la Unión Europea (UE), pero indicaron que queda mucho por hacer en materia de apertura comercial.
La UE levanta la bandera del libre comercio, pero mantiene barreras a la importación de productos de los países latinoamericanos, aunque se proponga levantar en forma gradual las que afectan a los chilenos, apuntó Leguina.
Fernández es periodista y estuvo exiliado en Bonn durante los primeros 10 años de dictadura de Pinochet. Fue subsecretario de Estado y embajador de su país ante la UE, y esta semana terminará su misión en España para ser embajador de Chile en Gran Bretaña.
En América Latina, democratización es igual a integración, sostuvo el diplomático.
Así ocurrió desde el Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826, convocado por Simón Bolívar, hasta la oleada democrática a mediados del siglo pasado, que se acompañó en 1958 de la creación en Montevideo de la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio, explicó.
Otros momentos democráticos dieron nacimiento al Pacto Andino en 1969, y al Mercado Común del Sur en 1991, señaló.
Para Fernández, la gran diferencia entre la América Latina histórica y la actual es que los latinoamericanos encontramos el sentido de una real interdependencia continental.
A diferencia de décadas atrás, hoy a un chileno le importa lo que suceda en Argentina, le importa mucho y espera que le vaya bien, que supere sus problemas, aseguró. (FIN/IPS/td/mp/ip/02


