SALUD: Activistas antitabaco reprochan obstruccionismo a EEUU

Organizaciones internacionales antitabaco acusaron a Estados Unidos de bloquear las discusiones de esta semana en Ginebra para la redacción de un convenio sobre el control del hábito de fumar.

En contraposición, las mismas fuentes elogiaron la actitud de la mayoría de los países en desarrollo, en especial del grupo africano.

La contribución de Estados Unidos al debate ha sido negativa porque debilita, dilata y elimina todo posible acuerdo de importancia, afirmó el británico Clive Bates, director de la no gubernamental Acción sobre Tabaco y Salud (ASH).

Otro activista antitabaco, Ricardo Navarro, presidente de Amigos de la Tierra Internacional, expresó su preocupación porque las posiciones de Estados Unidos y Japón benefician claramente a las compañías tabacaleras.

El proyecto del convenio marco sobre el control del tabaco ha sido impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para reducir el consumo del producto, que ocasiona en el mundo cuatro millones de muertes por año.

El tratado en debate tiene el fin de disminuir el consumo mediante la prohibición de la publicidad, el control del contrabando y la regulación de las leyendas de los envases de los cigarrillos, entre otras medidas para reducir la adicción, las enfermedades y las muertes causadas por el tabaco.

Los estados miembros de la OMS se reunieron por segunda vez esta semana en Ginebra para negociar el texto del convenio.

Pero las discusiones se limitaron a meras observaciones sobre el proyecto preparado por el brasileño Celso Amorim, presidente del organismo intergubernamental a cargo de la negociación.

Las verdaderas negociaciones sólo comenzarán en noviembre, cuando se realice la tercera reunión del cuerpo intergubernamental, dijo Amorim, que no aceptó calificar de «decepcionante» el resultado de las discusiones.

En cambio, los representantes de las organizaciones no gubernamentales acusaron a los países sede de las transnacionales del tabaco de intentar debilitar la iniciativa.

El Estado de Japón es el propietario principal de Japan Tobacco, la tercera transnacional del rubro en el mundo que distribuye la marca Camel en todos los países excepto en Estados Unidos, explicó Navarro.

Alemania hospeda a Reemstma, una compañía transnacional que expande sus mercado en Europa oriental, explicó Rva Kralikova, de la Asociación Médica Checa.

A su vez, Estados Unidos es la sede de Phillp Morris, la mayor transnacional tabaquera, fabricante de Marlboro, la marca más vendida.

La actitud de Estados Unidos respecto del convenio demuestra que sus delegados en la negociación representan a las transnacionales del tabaco y no a los intereses de su propia población, opinó Navarro, originario de El Salvador.

Estados Unidos se opuso o sugirió aplazar la discusión de cada punto del texto que implicara un cambio de las políticas sobre tabaco y supusiera una disposición firme a controlar el fenómeno, dijo Bates.

Las organizaciones no gubernamentales comentaron que la delegación estadounidense parecía carecer de instrucciones porque actuaban de manera obstruccionista.

En caso contrario, respondían a un plan para conseguir que el convenio del tabaco se convierta en una serie de resoluciones vacías de contenido, reflexionó Bates.

Navarro afirmó que Alemania, Japón y México mostraron posiciones similares a las de Estados Unidos.

En cambio, Shane Bradbrook, de una organización maorí neocelandesa antitabaco, observó que una mayoría de estados del Pacífico occidental, como Australia, Nueva Zelanda, Malasia, y las naciones isleñas del Pacífico presionaron para obtener un convenio lo más enérgico posible.

Tania Amir, de Bangladesh, ponderó la convergencia de opiniones entre países en desarrollo de Africa, el Caribe y Asia del sur.

Los países en desarrollo, dijo Amir, hacen frente al tabaco no solamente como una cuestión sanitaria sino también como un problema de derechos humanos y de desarrollo.

Medard Bassene, del Movimiento Antitabaco de Senegal, se declaró sorprendido por el trabajo desarrollado por el grupo de países africanos después de la reunión que sostuvieron en marzo en Johanesburgo, donde adoptaron una posición común.

Bates juzgó que los países africanos constituyeron la fueza más positiva de las negociaciones realizadas en Ginebra. Actuaron en bloque y sostuvieron las posiciones más firmes en cada asunto, dijo.

El activista antitabaco británico llamó la atención de que dos países cultivadores de tabaco, como Malawi y Zimbabwe, se hayan sumado al consenso en su continente.

Los delegados de Malawi y de Zimbabwe pusieron el acento en la asistencia económica a los países cultivadores de tabaco que ingresan en una etapa de diversificación de su economía agrícola.

Las autoridades de la OMS contemplan la posibilidad de que el convenio marco sobre el control del tabaco quede redactado definitivamente en 2003.

Todo dependerá del borrador que se entregará a los países en junio y de la autoridad que ejerza el presidente Amorim para sostener el documento, estimó Bates.

Pero también influirá el liderazgo que asuma la OMS, el cual deberá ser mayor que el demostrado hasta ahora, dijo el dirigente de ASH. (FIN/IPS/pc/mj/he/01

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