DERECHOS HUMANOS: Brecha de género causa abortos inseguros y sida

La desigualdad de género es un factor clave en el creciente número de abortos inseguros, enfermedades de transmisión sexual y muertes maternas en todo el mundo, denunció hoy el Fondo de las Naciones Unidas para la Población (FNUAP).

«El precio de la desigualdad es demasiado alto», lamentó este martes la directora ejecutiva del FNUAP, Nafis Sadik, al lanzar en la sede de las Naciones Unidas el informe anual de su organismo.

Si las mujeres pudieran tomar decisiones sobre su actividad sexual y sus consecuencias, podrían evitar la mayor parte de los 80 millones de embarazos indeseados y los 20 millones de abortos realizados en condiciones inseguras cada año, sostiene el informe.

Así mismo, se podrían evitar unas 500.000 muertes maternas anuales (incluidas 78.000 como resultado de abortos inseguros) y un número mucho mayor de infecciones y lesiones, arguye el documento, titulado «El Estado de la Población Mundial».

Añade que las mujeres podrían ayudar a prevenir muchos de los 333 millones de nuevas infecciones de transmisión sexual contraídas cada año, siempre que pudieran compartir con los hombres la toma de decisiones.

«Una relación de poder más equitativa entre hombres y mujeres, junto con un mayor acceso a una buena atención de la salud reproductiva, salvaría la vida de cientos de miles de mujeres, incluidas las que mueren por causas relacionadas con el embarazo», destaca el informe de 76 páginas.

La desigualdad de género, la discriminación y la violencia traban el desarrollo tanto de mujeres como de hombres, de familias como de comunidades, y también de naciones enteras, afirmó Sadik.

«Esta es una violación masiva y mundial de los derechos humanos, que tiene malas consecuencias en la práctica», agregó.

Una de esas consecuencias nocivas es la continuación de la alta tasa de fertilidad y el rápido crecimiento de la población en los países más pobres del mundo, y otra es la propagación descontrolada del virus del sida, resaltó Sadik.

La población mundial alcanzó los 6.000 millones a mediados de 2000, y crece unos 75 millones por año. Más de 95 por ciento de ese crecimiento se registra en países en desarrollo.

«El tamaño y el ritmo de crecimiento futuros de la población mundial depende de las medidas que se adopten para poner fin a la discriminación de género», sostiene el estudio.

Experiencias realizadas en los países en desarrollo en los últimos 30 años revelaron que, cuando se ofrece a las mujeres una variedad de opciones, tienen familias más pequeñas pero mejor educadas que las que tuvieron sus madres.

Si hubiera acceso universal a la planificación familiar y las mujeres pudieran tener el número de hijos que realmente desean, la tasa de fertilidad caería más de 30 por ciento en muchos países, según el estudio.

En ninguna otra área la necesidad de un enfoque concertado es tan grande como en materia de igualdad de género, subrayó Walter Fornos, presidente del Instituto de Población, de Washington.

«Sabemos desde hace mucho tiempo lo que se precisa: vivir con igual acceso a la educación, el empleo, la salud reproductiva y todo el espectro del proceso de desarrollo», dijo a IPS.

Sin embargo, observó, la mayoría de los países no han actuado con la fuerza que deberían para solucionar estos grandes problemas humanos.

«Estos problemas no desaparecen solos. Más que nunca, las futuras generaciones dependen de la firmeza de nuestra generación para hacer las correcciones necesarias. Si no lo hacemos, estaremos faltando a nuestro deber de custodios de nuestro planeta», dijo Fornos.

La realidad de la vida de las mujeres ha sido invisible para los hombres, y «esa invisibilidad existe a todo nivel, desde la familia hasta la nación. Aunque comparten el mismo espacio, hombres y mujeres viven en mundos diferentes», señala el estudio.

El FNUAP promueve asociaciones entre gobiernos y organizaciones no gubernamentales (ONG); entre gobiernos, ONG y organismos internacionales; entre países del Norte industrial y el Sur en desarrollo, y entre hombres y mujeres como individuos.

La finalidad de tales asociaciones es la de poner fin a la discriminación de género y la violencia, lograr más justicia para las mujeres en la familia y en el mundo, contener la epidemia de sida, alcanzar un crecimiento de la población más lento y equilibrado, y combatir la pobreza. (FIN/IPS/tra-en/td/mlm/pr-hd/00

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