/BOLETIN-DD HH/ RUMANIA: Gobierno busca mejorar situación de 100.000 huérfanos

Rumania intenta mejorar la suerte de más de 100.000 niños abandonados o huérfanos que se encuentran bajo protección estatal, según cifras oficiales.

Mihai tenía 17 años de edad y pesaba 20 kilos cuando fue internado en un hospital debido a su estado de salud.

La prensa destacó el caso al denunciar que su estado fue el resultado de la inanición porque el personal del orfanato robó los víveres destinados a los menores necesitados.

El gobierno investigó el supuesto robo, mientras la oficina antifraude de la Unión Europea (UE) comenzó a indagar por cuenta propia, porque los alimentos fueron donados por la organización para complementar la dieta de los huérfanos.

Una década después del derrocamiento del régimen de Nicolai Ceaucescu (1973-1989), Rumania intenta cambiar su imagen de país donde muchos niños huérfanos siguen atestando dormitorios colectivos fríos y sucios.

Pero esas imágenes, que sacudieron al mundo durante la dictadura de Ceaucescu, aún no desaparecieron.

"La situación ha mejorado en los últimos tiempos pero la verdad es que algunas instituciones siguen en pésimas condiciones a pesar de los millones de dólares en ayuda exterior gastados para mejorarlas", declaró Vlad Romano, presidente de la Agencia Nacional de Derechos del Niño (ANDP).

La ANDP se creó en enero y su objetivo es devolver los niños abandonados a sus familias biológicas, cuando es posible, o ubicarlos con familias adoptivas y brindar servicios alternativos en los orfanatos existentes.

Bajo la presión de las autoridades europeas, Rumania prometió corregir el sistema, que data de la época comunista, y asegurar que el dinero llegue a los niños necesitados.

Representantes de la Unión Europea y el Banco Mundial se reunieron con el primer ministro Mugur Isarescu para discutir el problema y le pidieron que se tomen urgentes medidas.

Las instituciones internacionasles decidieron otorgar 21 millones de euros (0,995 euro por dólar) en los próximos tres años para apoyar las reformas en el sistema de protección infantil rumano.

El día 14, un día antes de la reunión, el gobierno adoptó nuevas reglas para ayudar a las autoridades locales en la financiación de los orfanatos. La medida tiende a descentralizar la administración y financiación de más de 400 orfanatos y hospitales en todo el país.

La nueva legislación también estableció normas para transferir dinero a servicios locales de protección infantil, pero el gobierno debe estimar todavía el monto de los fondos necesarios.

El mes pasado, Bucarest duplicó respecto de 1999 los aportes al presupuesto destinados a la protección infantil, que ascendieron a 209 millones de dólares este año.

"Es importante que Rumania disponga ahora de todas las leyes necesarias para mejorar la protección infantil, descentralizar su administración y financiar las instituciones para el cuidado de los niños", dijo Irina Cojocaru, administradora de la Fundación Copilul Meu (Mi Niño).

"El único problema es que el dinero no siempre llega a los niños. Se pierde en los meandros burocráticos", observó.

La actividad de la fundación parece tener éxito. Fundada hace dos años, alojó a 40 niños con familias, mientras 30 bebés fueron adoptados.

"Como institución privada debemos trabajar directamente con nuestros patrocinadores y ser responsables de cada centavo que obtenemos", agregó Irina Cojocaru. La situación es muy diferente en la mayoría de los entes estatales.

La pobreza constante —el salario mensual promedio es inferior a 100 dólares— y la falta de medios de planificación familiar mantienen repletos a los orfanatos.

Un total de 74.000 niños viven en casas-cuna en Rumania, otros 25.000 en hogares adoptivos y 2.000 en las calles de las principales ciudades.

La crisis no se puede atribuir al régimen de Ceaucescu, que prohibió en su momento la anticoncepción y obligó a las mujeres a tener más hijos de los que podían mantener en un intento de aumentar la fuerza de trabajo del país.

En la última década, el fracaso de las reformas económicas y el alto índice de desempleo llevaron a la creciente miseria, y la cantidad de niños abandonados aumentó en relación con el empobrecimiento de las familias.

No menos de 1.000 niños son abandonados anualmente, muchos de ellos por madres adolescentes afectadas por la pobreza. De ellas, 60 por ciento son solteras.

"Las familias con muchos hijos, madres solteras o muy jóvenes son las más proclives a abandonar sus hijos", apuntó Raluca Slamnescu, administradora de la Fundación Salven a los Niños.

Un sondeo realizado por la agencia comprobó que 37 por ciento de las familias que abandonan a sus hijos viven con un ingreso mensual equivalente a 15 dólares por persona.

La falta de vivienda adecuada llevó a 26 por ciento de las familias con más de seis hijos a ponerlos bajo la tutela del estado, mientras la mayoría de las madres adolescentes entre 15 y 19 años abandonan a sus bebés después del nacimiento.

"La mayoría de las familias aseguran que conservarían a sus hijos si se les brindara algo más de dinero, ropas y alimentos", señaló Slamnescu. (FIN/IPS/tra-en/mc/sm/ego/aq/hd/00

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