DESARROLLO: La pobreza reactualiza añejas rivalidades en la ONU

Los discursos de apertura de la Asamblea General especial de la ONU sobre desarrollo social mostraron hoy coincidencias respecto de los objetivos de erradicar la pobreza, el desempleo y la exclusión social, pero al empezar el debate reaparecieron las diferencias entre el Norte y el Sur.

Las divergencias se hicieron evidentes en el Grupo de Trabajo I, que examina las fórmulas para aplicar los compromisos políticamente más controvertidos de la Cumbre Social de Copenhague, de 1995.

El párrafo más debatido en la primera sesión del Grupo I se refiere a las directrices sobre principios racionales y prácticas eficientes de política social. Los países del Sur en desarrollo expresaron sus temores de que detrás de esa propuesta exista un intento por imponer la condicionalidad social.

El texto en discusión propone que esas directrices se utilicen para la elaboración de las políticas sociales y económicas de los gobiernos nacionales, de las instituciones financieras internacionales y de otras de alcance mundial.

En el mismo grupo se debatió un párrafo que declara fundamentales para el desarrollo social la paz y la seguridad y el pleno respeto de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, incluído el derecho al desarrollo.

Pero el aspecto controvertido se refiere a la inclusión, también como fundamentales para el desarrollo social, de los diversos valores religiosos y étnicos.

La delegación de Canadá pidió que se reemplace el término "valores", mientras que la Unión Europea y Turquía demandaron la eliminación total de esa referencia.

Los países del Norte industrial no aceptan la mención de los aspectos "religiosos y étnicos" debido a los problemas confesionales y de minorías existentes en algunos de ellos, dijo una fuente allegada a ese grupo de trabajo.

La diferencia se puede zanjar con una mención de "diversidad religiosa y étnica", sin mencionar los valores, agregó.

A pesar de esas divergencias, el presidente del Grupo I, el diplomático chileno Christian Maquieira, dijo en un resumen de la primera jornada de labor que percibió una atmósfera favorable.

Maquieira reconoció que existen muchos problemas serios en examen, pero observó que los delegados procuran resolverlos.

El Grupo de Trabajo II, presidido por el diplomático holandés Koos Richelle, analiza los compromisos de Copenhague referidos a cuestiones más vinculadas a los aspectos sociales y humanitarios del desarrollo.

El sindicalista británico Bill Brett criticó a ese grupo de trabajo, que "gira y gira alrededor del mismo tema sin alcanzar ningún progreso", dijo.

Brett, presidente del bloque de obreros en la Organización Internacional del Trabajo, refirió que ese grupo "por el momento está discutiendo la forma en que va a definir a los niños en conflicto". Debatieron más de 45 minutos, dijo, sin encontrar una fórmula.

En el Grupo de Trabajo I no prosperó una iniciativa de Indonesia de incluir en la definición de políticas sociales el requisito de que éstas deben ser coherentes con el concepto de la unidad nacional. El Grupo de los 77 (G-77), al que pertenece Indonesia, no prestó apoyo a esa propuesta, porque fue presentada sin consulta.

La Asamblea especial, que se realiza en Ginebra, fue inaugurada por el secretario general de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), Kofi Annan, con un llamado a no separar los conceptos de bienestar económico y bienestar social.

El presidente de la Asamblea General, Theo-Ben Gurirab, ministro de Relaciones Exteriores de Namibia, compartió la idea de la prosperidad económica atribuida a la mundialización, pero demandó que se presente no sólo con rostro, sino también con cabeza y corazón humanos.

A esas exhortaciones, Maquieira, también presidente del comité preparatorio de la Asamblea especial, agregó un tono de urgencia, porque advirtió que la ONU se encuentra en una encrucijada y que en la actual reunión se elegirá la senda futura del desarrollo social.

Maquieira advirtió que las protestas de Seattle, Estados Unidos, durante la conferencia ministerial de la Organización Mundial del Comercio, no constituyeron solamente un desafío a esa institución, sino a la misma ONU, para que se replanteara la adaptación a su papel.

El proyecto de declaración final, que contiene las soluciones propuestas para lllevar a la práctica los compromisos asumidos en Copenhague recoge las mismas posiciones encontradas que distancian habitualmente a los dos grupos de países en los foros internacionales.

El bloque de países en desarrollo, representado por el G-77, que preside Nigeria, insiste en reclamar el alivio de la deuda externa, en particular para los países de ingresos medianos y bajos, presiona por un aumento de la ayuda internacional al desarrollo y demanda la aperturam de los mercados para sus exportaciones.

En cambio, los países del Norte pretenden condicionar todos los compromisos de lucha contra la pobreza al respeto de los principios de gobierno honrado y de prácticas eficientes de política social.

Los países industrializados propugnan una mayor participación del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional y auspician la aplicación de sanciones para casos de violaciones de los principios.

La Asamblea General, que sesionará hasta el viernes, cuenta con la participación de 1.047 delegados. Los representantes de organizaciones no gubernamentales suman 487 y los acreditados, 245. (FIN/IPS/pc/ff/dv/00

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe

Lo más leído

[wpp heading='Popular Posts' limit=6 range='last24hours' post_type='post' stats_views=0 ]