CHILE: Inversión externa récord pese a la crisis y a Pinochet

La inversión externa registrará este año una suma sin precedentes en Chile, gracias en buena medida a los capitales de España, al parecer inmunes a la recesión interna y a las presiones desatadas por el caso Pinochet.

En los nueve primeros meses de este año ingresaron al país inversiones directas por 8.474,3 millones de dólares, con un aumento de 82,7 por ciento en relación a igual período de 1998, informó el jueves el ministro de Economía, Jorge Leiva.

Este monto histórico de flujo de capitales "implica reafirmar los criterios en cuanto a una confianza muy grande respecto de la solidez y el futuro del desarrollo de la economía chilena", comentó Leiva.

Este país ingresó en octubre de 1998 en un ciclo recesivo, como consecuencia de la crisis financiera internacional, con 11 meses sucesivos de caída en el producto interno bruto (PIB), en una tendencia que sólo se rompió en septiembre.

La economía de Chile está ahora en un proceso de tímida reactivación, esperándose para el último trimestre un crecimiento del PIB, aunque el efecto de arrastre hará que el año se cierre con una caída del producto de entre 0,5 y 1,5 por ciento.

Pese a la recesión, las inversiones externas tuvieron un repunte sin precedentes, gracias a la privatización de empresas sanitarias, la licitación de concesiones para los puertos y la compra del principal consorcio eléctrico del país.

En todas esas operaciones hubo una participación importante de inversionistas españoles, así como en fusiones y compras bancarias que también significaron el ingreso de recursos frescos y contribuyeron al alto monto de inversión foránea.

Los capitales de España que ingresaron efectivamente al país entre enero y septiembre totalizaron 4.382 millones de dólares y representaron más de 50 por ciento de las inversiones por 8.474,3 millones materializadas en el período.

En segundo lugar se situaron los Estados Unidos, con 1.551 millones, seguidos por Francia, que invirtió 582 millones de dólares, según los registros del Comité de Inversiones Extranjeras, dependiente del Ministerio de Economía.

La primacía de España se produjo a pesar de la virtual crisis en las relaciones de ese país con Chile, debido al conflicto por el ex dictador y actual senador vitalicio Augusto Pinochet, arrestado en Londres el 16 de octubre de 1998.

La aprobación del gobierno de José María Aznar a la solicitud del juez Baltasar Garzón para que Pinochet sea extraditado a España es considerada un atropello a la soberanía por la administración de Eduardo Frei.

Las Fuerzas Armadas, y en particular el Ejército, así como los partidos de derecha y los principales gremios de empresarios abogan por un endurecimiento del gobierno en las relaciones con España y Gran Bretaña mientras Pinochet continúe detenido.

Pese a sus alegatos a favor del ex dictador, los líderes de la derecha y de los empresarios, al igual que el propio Frei, han sido cautelosos a la hora de analizar las relaciones económicas con España y Gran Bretaña.

Altos oficiales retirados y dirigentes derechistas plantearon en algún momento medidas de boicot a productos importados de España y Gran Bretaña, pero sus llamamientos en ese sentido no encontraron mayor acogida.

Lo mismo ocurrió con las demandas de cancelar el convenio de inversiones con España hechas por esos mismos sectores, que el gobierno desechó luego de una primera reacción en que anunció que analizaría esa propuesta.

Si se considera la inversión extranjera autorizada hasta el miércoles último, el monto es de 10.428 millones de dólares, de los cuales 55,2 por ciento corresponden a inversionistas de España, 24,1 a Estados Unidos y siete por ciento a Francia.

Los mayores ingresos de capitales españoles este año estuvieron vinculados a la compra de 32 por ciento del consorcio eléctrico Enersis por parte de Endesa-España y a la privatización de la Empresa Metropolitana de Obras Sanitarias de Santiago.

Entre las inversiones autorizadas, pero aún no materializadas, se cuentan 100 millones de dólares de la Telefónica de España, propietaria de la mayor empresa telefónica del país, y otros 100 millones del Banco Bilbao Vizcaya.

Uno de los rasgos característicos de la inversión externa en este año es el mayor peso de los sectores de servicios como receptores de capital, desplazando a lugares secundarios a la minería y a la industria. (FIN/IPS/ggr/mj/if ip/99

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