La desocupación en Cuba se redujo este año hasta alcanzar 6,1 por ciento, pero ese porcentaje se duplica en las provincias del oriente.
De acuerdo con datos oficiales, el desempleo disminuyó desde 1998, cuando ascendió a 6,9 por ciento y afectó en a 4,2 por ciento de los hombres económicamente activos y a 9,1 por ciento de las mujeres.
Un informe presentado al parlamento por el ministro del Trabajo y Seguridad Social, Salvador Valdés, admitió que en Santiago de Cuba, 967 kilómetros al oriente de La Habana, el desempleo afecta a 12 por ciento de la población económicamente activa.
Ese desequilibrio territorial alcanza a las también orientales provincias de Holguín, 771 kilómetros al oriente de la capital, y Guantánamo, a 971 kilómetros, donde el desempleo es de 10 por ciento.
"Mi abuela vive en Guantánamo y está enferma, pero yo no puedo acompañarla, porque en esa ciudad no tengo de qué vivir", se quejó Mercedes Mombú, de 24 años, quien optó por el trabajo por cuenta propia para subsistir.
La situación del empleo en la porción oriental de esta isla de 11 millones de habitantes afecta con fuerza a las mujeres. De acuerdo con datos oficiales, el desempleo femenino es de 20 por ciento en Santiago de Cuba y de 13 por ciento en Holguín.
Mientras, en la región occidental el desempleo se ubica entre cuatro y 4,5 por ciento. Ciego de Avila, 461 kilómetros al este de la capital, fue citada por el ministro Valdés como caso especial, con una desocupación de apenas tres por ciento.
Valdés relacionó los desequilibrios territoriales en materia de empleo con las inversiones extranjeras y el proceso de recuperación de la economía, que tampoco es parejo en todas las ramas.
"Existen industrias muy deprimidas, como la ligera, y otras en pleno desarrollo, como el turismo", recordó Valdés ante diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento).
De acuerdo con el diagnóstico oficial, de las casi 300.000 personas que actualmente buscan empleo, 60 por ciento son menores de 30 años con una calificación que va desde la enseñanza media y técnica hasta el nivel universitario.
De esos jóvenes, 54 por ciento son mujeres, que constituyen además 63 por ciento de los que buscan empleo.
En este último caso, se trata en su mayoría de jóvemes que, aunque han finalizado algún nivel de enseñanza, no encuentran un empleo acorde con su calificación.
No obstante, las autoridades auguran una mejoría de la situación de las mujeres para este año, tomando como base que la cantidad de mujeres que obtuvo empleo en 1999 superó en 16.700 las que lo hicieron en 1998, y 5.800 en el sector estatal civil, que excluye a las instituciones armadas del país.
Valdés dijo que las mayores perspectivas para encontrar solución al problema del empleo, seriamente afectado con la crisis económica que ya cumple nueve años, se avizoran en sectores emergentes como el turismo y su desarrollo.
Esa esfera se ha consolidado en los últimos años como motor de la economía cubana, inclusive por encima del azúcar, y el año pasado produjo ingresos brutos por 1.800 millones de dólares, 43 por ciento del total de divisas que obtuvo la isla.
Uno de los sectores más apetecidos por la población joven que busca empleo, debido a los beneficios colaterales que ofrece, es, justamente, el turismo, cuyo desarrollo se basa en la asociación del Estado cubano con el capital extranjero.
"Aquí me caen dólares todos los días. La gente quiere estar en lugares donde hay estimulación en divisa o donde la dirección entrega bolsas con jabones, pasta dental, desodorante o cualquier otra cosa a los que trabajan bien", dijo un biólogo marino de 39 años empleado como camarero en un hotel de La Habana.
Sin embargo, el ministro de Trabajo dijo que "la agricultura es una meta estratégica en el programa de empleo".
En su opinión, nuevas formas organizativas y mejores formas de pago deberán contribuir a captar fuerza de trabajo en esa área. (FIN/IPS/pg/mj/lb/99


