INDIA: Choques con Pakistán marcan giro en relaciones con EE.UU.

El conflicto entre India y Pakistán en la frontera del estado indio de Cachemira podría ser lo mejor que le sucedió en un siglo a las problemáticas relaciones entre Nueva Delhi y Washington, según analistas.

Diplomáticos indios se sorprendieron gratamente cuando Estados Unidos decidió destacar la importancia del respeto a la Línea de Control, que divide la región de Cachemira entre India y Pakistán, y urgir a ésta a retirar sus fuerzas de territorio indio.

Una analista del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, de Washington, confirmó el viernes en una entrevista televisada con la British Broadcasting Corporation (BBC) que la visión estadounidense del conflicto es similar a la de India.

A la pregunta de si Washington está “del lado de India”, Teresita Schaffer respondió que “la opinión de Estados Unidos sobre cómo empezó el conflicto es similar a la de India”.

“Washington tiene muy claro que el primer paso para aliviar la tensión corresponde a Pakistán, que debe retirar a quienes se infiltraron y tomaron posiciones” en el área de Kargil, agregó.

Pakistán, por otra parte, insistió en que el primer paso debería darlo India mediante el cese de los ataques aéreos, de infantería y artillería destinados a expulsar a los invasores.

Durante la guerra fría, Estados Unidos mantuvo una estrecha relación militar con Pakistán mientras consideraba a India como líder del movimiento “poscolonial” de no alineados, con la bendición de Moscú.

Tiempo después del fin de la guerra fría, India permaneció crítica hacia la política estadounidense, promoviendo un mundo multipolar y criticando las acciones militares encabezada por Washington en Iraq y Yugoslavia.

Pero desde que estalló el conflicto en Kargil, India moderó considerablemente su tono de crítica hacia la acción contra Belgrado, observó Christopher Raj, profesor de estudios americanos de la Universidad Jawharlal Nehru.

“Quizá hubo un intercambio, en el que India renunció a su tradicional insistencia en el respeto internacional a la integridad de los estados”, dijo Raj.

Analistas indios arguyeron que lo que sucedió en la provincia serbia de Kosovo, de mayoría albanesa, también podría pasar en Cachemira, el único estado indio de mayoría musulmana, con un movimiento guerrillero separatista y pretendido por Pakistán.

El apoyo de Estados Unidos a Pakistán en tres feroces guerras con India, dos de ellas por Cachemira, irritó mucho las relaciones entre Nueva Delhi y Washington, y empujó a India a un pacto militar con la antigua Unión Soviética.

Durante la guerra de 1971, que dio origen a Bangladesh, la administración de Richard Nixon llegó a enviar amenazadoramente su séptima flota hasta el golfo de Bengala en un intento por impedir la división de su aliado, Pakistán.

Pero India, que había tomado la precaución de firmar un pacto de defensa con Moscú, derrotó a Pakistán de manera aplastante y la obligó a firmar el acuerdo de Simla, en 1972, que estableció la Línea de Control como frontera de hecho.

La actual situación es muy diferente, señaló Raj, principalmente porque el mundo es unipolar y Estados Unidos está determinado a afirmarse como intermediario en el conflicto.

“Para India, la opción es entre un plebiscito en Cachemira, según una resolución de la ONU de hace 50 años, o la más atractiva conversión de la Línea de Control en frontera internacional como solución permanente”, indicó.

El reconocimiento de la Línea de Control como límite internacional significaría la renuncia de India a su pretensión de un tercio de la región de Cachemira, en poder de Pakistán desde que comenzó el conflicto, en 1949.

Al adquirir Pakistán capacidad nuclear, India perdió para siempre la opción de recuperar esa zona de Cachemira por la vía militar.

La celebración de un plebiscito no sería apoyada por Islamabad, porque la resolución de la ONU exige la restauración de la administración india en la Cachemira paquistaní durante seis meses antes de la votación, observó Raj.

El conflicto en Kargil, destacó, obligó a Estados Unidos y a los otros miembros del Grupo de los Ocho a reconocer la validez de la Línea de Control, que India siempre estableció como condición para cualquier acuerdo final.

El analista Raja Mohan coincidió con Raj en que India debe abandonar su posición anti-estadounidense y su temor a internacionalizar la cuestión de Cachemira.

“India debe involucrar a Estados Unidos y aprovechar plenamente el nuevo papel de Washington en Asia meridional. Kargil podría ser la gran oportunidad para una reevaluación de las relaciones indo-estadounidenses”, opinó Mohan. (FIN/IPS/tra- en/rdr/an/mlm/ip/99

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