TURQUIA: Tres condenas en vísperas de juicio contra Ocalan

Los tribunales de Seguridad Estatal de Turquía condenaron a muerte a dos ex aliados del líder independentista de Kurdistán, Abdullah Ocalan, que será juzgado la próxima semana, y a un periodista a 13 meses de prisión.

Semdin Sakik, ex segundo de Ocalan en el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), y su hermano Arif fueron condenados a muerte por traición y por promover la disgregación del estado turco, los mismos cargos de que se acusa a Ocalan.

Los hermanos Sakik fueron hallados culpables de planear la muerte de 293 personas. Ocalan es acusado de la muerte de más de 30.000, resultado de más de 15 años de guerra civil entre los kurdos y el estado turco.

A su vez, el periodista Oral Calislar fue condenado a 13 meses de prisión por la entrevista efectuada a Ocalan y a otro líder kurdo que publicó en 1993.

Los tres tienen derecho a apelación.

Semdin Sakik imploró clemencia, afirmó estar arrepentido de sus actos y se ofreció a testificar contra Ocalan, a quien responsabiliza por el "terrorismo" del PKK.

Sin embargo, otros informes afirman que rompió sus relaciones con Ocalan cuando su líder declaró un alto el fuego unilateral en 1993 que las fuerzas de Sakik no respetaron.

Las mismas declaraciones por las que Calislar fue sentenciado aparecieron en la primera página de los principales periódicos de Turquía esta semana, por ser la entrevista parte de las pruebas presentadas por los fiscales contra el líder kurdo.

"La sombra del caso Ocalan ya cayó sobre las cortes", dijo a IPS Saruhan Oluc, vicepresidente del Partido Libertad y Solidaridad.

Oluc, presente en la audiencia de la corte por solidaridad con el periodista, opina que la decisión de los jueces fue inevitablemente influenciada por la actual campaña masiva de los medios contra el líder del PKK.

Ocalan espera el día del juicio en la prisión de alta seguridad de la isla de Imrali, donde está incomunicado desde que fuera secuestrado en Kenia por agentes de seguridad a comienzos de este año.

Se lo acusará de "alta traición" por liderar una guerra de guerrillas por la autodeterminación de los 12 millones de kurdos de Turquía.

"Me pregunto si quedará algún juez en Turquía cuyo fallo no sería 'culpable' en cualquier caso relacionado con Ocalan. Su decisión podría haber sido diferente en otras circunstancias, pero inclusive esto debería ser un claro signo de la vulnerabilidad de las cortes ante la política", dijo Oluc.

Autor de muchos libros sobre temas tabú de Turquía, Calislar, de 53 años, es un columnista del reconocido periódico Cumhuriyet de Estambul, y ha luchado seis años contra una serie de acusaciones, absoluciones y nuevas acusaciones por los mismos cargos.

Las idas y venidas y las contradictorias decisiones de la corte durante el juicio de Calislar, que ya lleva seis años, se deben al sometimiento al gobierno de las cortes de Seguridad Estatal.

El Alto Consejo de Jueces de Turquía está prácticamente controlado por el Ministerio de Justicia, y uno de los tres jueces de los tribunales de Seguridad Estatal debe ser un oficial militar.

La audiencia en la corte y el fallo en el caso de Calislar son una muestra de las restringidas libertades en Turquía, así como de lo que la mayoría de los abogados consideran prácticas jurídicas insatisfactorias.

Calislar fue procesado dos veces por las mismas entrevistas que realizó en Líbano a Ocalan y Kemal Burkay, líder del Partido Socialista de Kurdistán, cuando ambos firmaron una alianza en 1993 para una solución política a la guerra y declararon un alto el fuego unilateral.

Las entrevistas fueron recusadas en primer lugar por la Corte de Seguridad Estatal de Estambul, y luego desestimadas por los fiscales.

Pero cuando Calislar reimprimió las entrevistas en forma de libro el mismo año, la edición fue secuestrada y el periodista condenado a dos años de prisión y a pagar una fuerte multa de acuerdo con el artículo ocho de la Ley Contra el Terrorismo, que penalizaba la difusión de "propaganda separatista con cualquier fin".

A medida que avanzaban las audiencias en la Corte de Apelaciones, el artículo ocho fue modificado por el parlamento, que, presionado por el Parlamento Europeo, redujo la pena más alta de cinco a tres años de prisión y anuló la frase "con cualquier fin".

De acuerdo con las nuevas disposiciones, la Corte de Apelaciones regresó el caso de Calislar a la corte local. Los jueces lo hallaron inocente, pero lo multaron por "difundir" ideas de organizaciones terroristas, de acuerdo con el artículo seis de la misma ley.

En la segunda ronda de audiencias en la Corte de Apelaciones, el fiscal también desestimó la nueva acusación, pero en un giro tragicómico, los otros jueces decidieron acusar nuevamente al periodista basados en el artículo ocho modificado.

Esta semana, Calislar fue hallado culpable nuevamente en la corte local, en una decisión dividida, en que el sorpresivo voto discrepante fue el del juez militar.

"Esta sentencia viola no sólo la libertad de expresión, sino que prácticamente impone restricciones a la práctica del periodismo", dijo Calislar a IPS después de la audiencia.

"La decisión de la corte no castiga mis opiniones sino las de los entrevistados. Esto significa que de ahora en adelante no podré entrevistar a personas cuyas opiniones desagradarían a los jueces", recalcó Calislar.

"No sólo los periodistas individuales están seriamente amenazados. El periodismo como profesión también", dijo Nail Gureil, presidente de la Asociación de Periodistas de Turquía.

"La libertad de opinión y el periodismo están amenazados. Turquía debería reformar las leyes internas de acuerdo con los tratados internacionales que firmó o ratificó", coincidió Yücel Sayman, presidente del Colegio de Abogados de Estambul.

Según un informe de 1999 de la organización Periodistas sin Fronteras con sede en París, por lo menos 10 profesionales fueron torturados al estar bajo custodia policial en Turquía, 60 fueron hostigados y 260 arrestados mientras trabajaban.

"El número de medios secuestrados y censurados aumentó a más del doble en comparación con el año anterior", según el grupo.

"Las promesas de una mayor libertad de prensa por los gobiernos turcos anteriores no se cumplieron. La ley contra el terrorismo de 1991, modificada en 1995, desempeñó un papel fundamental en los casos contra periodistas, principalmente de los medios kurdos y de izquierda", agregó el informe.

"La libertad de expresión y de acceso a la información está restringida por situaciones de hecho así como por las 150 leyes restrictivas en sí", dijo el periodista Nazim Alpman, del periódico Milliyet, de Estambul. (FIN/IPS/tra-en/nm/ak/at/mj/ip cr hd/99

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