Todo está escrito, repite Hugo Rafael Chávez Frías, quien este martes se convertirá en el 51 presidente de Venezuela, para explicar con su católica religiosidad las cabriolas que en siete años lo llevaron de golpista a mandatario constitucional.
Cuando jure sobre una Constitución que pretende cambiar este año y en un Congreso cuya legitimidad cuestiona como noveno presidente consecutivo de un ciclo democrático que ha prometido enterrar, Chávez sumará varios aspectos novedosos en la conducción venezolana.
Chávez será el primer presidente elegido popularmente de origen militar, ya que es un teniente coronel retirado, el más joven, con 44 años, el primero en estar casado en segundas nupcias y con la esposa más joven, el que tiene más títulos académicos y el que más resume el mestizaje típico venezolano.
También es el primero que logra llegar al poder con los votos después de haberlo intentando por la fuerza, siete años menos dos días antes de su juramentación constitucional, mediante el primero de los dos cruentos alzamientos de 1992, que representó un fracaso militar transformado en un éxito político.
Con Chávez llega también al poder por la puerta principal del palacio presidencial de Miraflores la izquierda venezolana, cuya máxima expresión, el Movimiento Al Socialismo, ya participó en el gobierno saliente de Rafael Caldera, pero sin peso orgánico en las decisiones del Poder Ejecutivo.
Pero el arribo de la izquierda se produce en conjunción con el estamento militar que representa Chávez, ya que importantes cargos ministeriales y de otro nivel quedaron en manos de antiguos compañeros de armas, la mayoría forzados al retiro por su actuación golpista.
También está en manos por primera vez el Congreso bicameral de un militar retirado. Su presidente es desde el 23 de enero el coronel Luis Dávila, dirigente del Movimiento V República, el partido de Chávez que encabeza la bancada oficialista, que controla 33 por ciento de los escaños.
Chávez, quien rechaza la etiqueta de populista o izquierdista y se declara exponente latinoamericano de una "tercera vía" equidistante del capitalismo salvaje y de la izquierda ortodoxa, es hijo de la tradición campesina venezolana propia de las llanuras del sureste del país descritas en "Doña Barbara".
El escritor colombiano Gabriel García Márquez lo describió en un reportaje de estos días como poseedor de un cuerpo "de cemento armado" y con la cordialidad inmediata y la gracia criolla de un venezolano puro.
Pero también subrayó que junto a su carisma innegable se proyectan grandes enigmas sobre si los venezolanos eligieron por más de 56 por ciento de los votos para rediseñar políticamente el país a un déspota embozado o a un lider llamado a salvarlo.
Heredero de la tradición de narración oral de sus llanos nativos, Chávez posee un discurso florido que mezcla citas de la Biblia, el libertador Simón Bolívar, el poeta estadounidense Walt Whitman o el francés Jean Jacques Rousseau, con anécdotas de su vida, sin apoyarse hasta ahora nunca en textos escritos.
Es un estilo que se complica y alarga en las intervenciones formales, conecta de manera casi mística con los sectores más populares de las áreas urbanas y rurales, con los que interactúa y despliega su inusual oratoria y manejo del tiempo, y se vuelve cálido y con continúas salidas de humor en contactos personales.
Chávez repitió este lunes que llega al poder como "la voz del pueblo", para recomponer los valores colectivos propios del venezolano, mediante "un gobierno revolucionario" e insistir que su presidencia es parte de "un proceso revolucionario en democracia" que se vive en el país.
El nuevo presidente aseguró también que tiene ante sí "una tarea gigántesca" de reconstruir un país que está sufriendo el quiebre de un modelo político que se vino abajo y arrastró consigo a la sociedad venezolana en todas sus variables, hundiendo a la población en la pobreza y el resentimiento.
Padre de cinco hijos, la menor de apenas un año, llegó a la Academía Militar como el mejor camino para convertirse en bateador de beisbol, el deporte rey en Venezuela y en el que llegó a destacar, después de haber querido ser pintor y cantante, facetas que aún mantiene como "hobby".
Es licenciado en ciencias militares y ciencias políticas y ha realizado diferentes cursos en el exterior, pero conserva mucho de las formas campesinas de su origen, como hijo de una humilde familia de maestros, que tuvo que realizar trabajos para ayudar a la economía doméstica desde los nueve años. (Fin/eg/ip la/99


