Tres candidatos iniciaron hoy oficialmente la carrera hacia los comicios generales del 2 de mayo, de los cuales surgirá el presidente de Panamá que recibirá el canal de manos de Estados Unidos el 31 de diciembre.
Por ahora el que aparece con mejores opciones en las encuestas es el joven Martín Torrijos, hijo menor del fallecido general Omar Torrijos, quien el 7 de septiembre de 1977 firmó con su par de Estados Unidos James Carter los tratados sobre el canal de Panamá.
Torrijos fue postulado por el gobernante Partido Revolucionario Democrático (PRD), el Liberal Nacional y Solidaridad, que respaldan al actual mandatario Ernesto Pérez Balladares.
A ellos se sumó la semana pasada, tras un fuerte debate interno, el centroizquierdista Movimiento Papa Egoró del cantante Rubén Blades.
En segundo lugar se ubica la populista Mireya Moscoso, del opositor Partido Arnulfista (PA), viuda del difunto ex presidente Arnulfo Arias, derrocado por el general Torrijos el 11 de octubre de 1968.
Luego aparece el banquero Alberto Vallarino, un ex miembro del PA que se lanzó con candidatura propia luego de ser vencido por Moscoso en las elecciones primarias de esa organización.
De acuerdo con dos encuestas recientes, una de la Ditcher y Neira publicada el 21 de enero y otra de Cid/Gallup presentada este lunbes, Torrijos se encuentra primero en las preferencias con 35,8 por ciento y 34 por ciento, respectivamente.
Moscoso, por su parte, oscila entre 28,6 y 26 por ciento, en tanto que Vallarino recibe para Ditcher y Neira 15,2 por ciento de las preferencias y para Gallup el 22.
Ditcher y Neira fue la compañía que predijo la derrota de Pérez Balladares en un referendo celebrado el 30 de agosto para autorizar o no la reelección presidencial.
Ese fracaso (66 por ciento de los electores rechazaron la reelección) supuso un serio revés para el PRD y sus aliados.
La división de la oposición en dos candidaturas, tal cual había ocurrido en las elecciones de 1994 cuando Pérez Balladares fue electo con 34,4 por ciento de los votos emitidos, abrió la oportunidad a Torrijos de emparejar las opciones.
Sin embargo, tiene en su contra el desgaste natural sufrido por el PRD y sus aliados en el ejercicio del gobierno. En este período fue implementado un programa de ajuste económico que despertó dura oposición de sindicatos, industriales y agricultores.
Además de privatizar la mayoría de las empresas públicas, Pérez Balladares rebajó hasta ocho por ciento los aranceles de importación, reformó el códico de trabajo y retiró los reintegros e incentivos especiales al sector manufacturero y la agroindustria.
Aunque no ha renegado del programa económico de Pérez Balladares, Torrijos señaló en una reciente entrevista que va a tener su propio estilo.
"Cambiaré las cosas que haya que cambiar", dijo, en un comentario interpretado por los analistas panameños como una toma de distancias respecto al actual gobierno.
El combate a la corrupción, el impulso de políticas de tipo social y el fortalecimiento de la familia forman parte del programa que planea ejecutar Torrijos.
El aprovechamiento de los recursos que provea el canal de Panamá cuando sea transferido a la jurisdicción de Panamá también figuran entre sus prioridades.
Previendo una polarización electoral entre ella y Torrijos, Moscoso ha centrado su campaña en sus ataques al candidato oficialista.
Tras acusar a Torrijos de "continuista", Moscoso señaló en un mitin realizado la semana pasada que los ajustes económicos de Pérez Balladares "han sido medidas inconsultas y apresuradas que resultan criminales contra los obreros, agricultores y profesionales".
En 1994 Moscoso fue superada por sólo dos puntos porcentuales por Pérez Balladares.
Vallarino, a quien respaldan los opositores Partido Demócrata Cristiano, Liberal Auténtico, Acción Civilista y Nacionalista Popular, ofrece a su vez reducir el actual índice de desempleo de 13,8 a siete por ciento, desarrollar el turismo y las exportaciones e integrar al canal al desarrollo nacional.
Al igual que Moscoso, Vallarino acusa a Torrijos de continuista y de pretender seguir adelante con la política económica de corte neoliberal que, según afirma, implementó Pérez Balladares.
Sin embargo, ni Moscoso ni Vallarino han planteado revertir el programa de ajuste implementado por Pérez Balladares, contra el cual han centrado sus discursos. (FIN/IPS/sh/dg/ip/99)


