ARGENTINA: Menem visita Londres con telón de fondo de Malvinas

El presidente de Argentina, Carlos Menem, llegará el martes a Gran Bretaña para sellar la reconciliación de dos países que se enfrentaron en guerra en 1982 y, probablemente, con una nueva propuesta para las disputadas islas Malvinas.

Menem declaró a la cadena británica BBC que hablará en Londres de distintas posibilidades de solución al contencioso de las Malvinas y admitió que, entre otras opciones, se cuenta la fórmula de "soberanía compartida" sobre el archipiélago.

Los momentos culminantes de la visita, la primera de un presidente argentino a Gran Bretaña desde la guerra por las Malvinas, serán las entrevistas de Menem con la reina Isabel II y con el primer ministro Tony Blair.

El gobierno argentino intentará el levantamiento del embargo de armas que Gran Bretaña impuso a este país a partir de 1982, aunque de hecho esa restricción fue flexibilizada en los últimos años.

Pero la detención en Londres del ex dictador chileno Augusto Pinochet y la defensa que de él hizo la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, cuyo gobierno obtuvo la colaboración de Chile en la guerra por las Malvinas, pusieron de relieve el lado más complicado de la relaciones anglo-argentinas.

Menem autorizó la condecoración militar de Pinochet en Argentina y hace dos años declaró que el ex dictador (1973-1990) "hizo más por Chile que (Fidel) Castro por Cuba".

Así mismo, respaldó al presidente de Chile, Eduardo Frei, quien señala que Pinochet debe ser puesto en libertad por estar protegido por un pasaporte diplomático y que, en cualquier caso, sólo corresponde a los tribunales chilenos entender en los delitos cometidos en su territorio.

En el plano interno, Menem también tiene que enfrentar críticas por su viaje a Gran Bretaña, en particular, porque todavía no hubo avances concretos en la recuperación de las Malvinas, un objetivo incorporado a la Constitución argentina reformada en 1994.

Ese clima se potenció a raíz de una carta de Menem publicada el viernes por el diario británico The Sun. En la nota en castellano, el presidente se "lamentaba profundamente" por la guerra, pero en la traducción, los editores consignaron que pedía "perdón" por el conflicto de 1982.

"No perdí perdón", aseguró Menem, quien hasta hace pocos años aseguraba que Argentina recobraría las Malvinas antes del 2000, por medios diplomáticos. Rápidamente, la desmentida fue difundia el mismo viernes por el vespertino británico Evening Standard.

"Es un viaje de reconciliación y de fortalecimiento de los vínculos diplomáticos", dijo a IPS el canciller argentino Guido di Tella.

Menem, "junto con militares y veteranos de Malvinas, rendirá homenaje a las víctimas británicas de la guerra, en la catedral de Saint Paul, de Londres", informó Di Tella.

En ese mismo sentido se manifestó un portavoz de la embajada británica en Buenos Aires. "Será una visita exitosa. Menem va a tener contactos de primer nivel y se reunirá con los empresarios más importantes de Gran Bretaña", señaló a IPS el portavoz.

La visita de Menem se produce en momentos en que el intercambio comercial bilateral supera los 1.100 millones de dólares y cuando las inversiones británicas entre 1994 y 1997 superaron los 2.600 millones.

Las inversiones se dirigieron, fundamentalmente, a los sectores de bancos y seguros, gas y petróleo, energía eléctrica y productos químicos, al igual que las proyectadas para el período 1998 y el 2001, que se estiman en casi 1.300 millones de dólares.

Dirigentes de la Federación de Veteranos de Guerra (ex combatientes de Malvinas) participarán de la comitiva oficial argentina. En cambio, no aceptó acompañar a Menem ningún representante de la Alianza de oposición, favorita en las encuestas para las elecciones presidenciales del año próximo.

"Vamos con posiciones y agenda propias", indicó a IPS el secretario de la Federación de Veteranos de Guerra, César González Trejo.

"Cuando Menem nos invitó, ratificamos nuestra posición: hay que afectar los intereses británicos para fortalecer la base de negociación por la soberanía de las Malvinas", afirmó González Trejo.

"Menem nos respondió que eso no es conveniente", agregó el ex combatiente, quien explicó que su federación apoyará "todo lo que implique fortalecer el reclamo argentino", pero no se reconciliará con Gran Bretaña "hasta que nos devuelva las islas".

El diputado Federico Storani, de la centrista Unión Cívica Radical, integrante de la Alianza junto con el centroizquierdista Frente País Solidario, explicó que los opositores se negaron a unirse a la delegación oficial pues no desean "acompañar una expectativa falsa, que se quiere explotar internamente".

Storani criticó al gobierno porque "meses atrás aseguró que el tema de la soberanía (de las Malvinas) iba a estar" en la agenda que Menem analizará con Blair, y "ahora dice que no es la oportunidad".

Sin embargo, Di Tella aseguró que la soberanía del archipiélago ocupado por Gran Bretaña desde 1833 "va a ser tratado por Menem" en su visita a Londres, aunque "no es el eje de su viaje".

"No es esta la oportunidad para plantear ninguna negociación sobre un caso al que los británicos siguen siendo renuentes. Este es un viaje para fortalecer la confianza, sin la cual no sería posible, en algún momento, tratar a fondo ese tema sobre el que seguimos teniendo posiciones diferentes", agregó.

La Oganización de las Naciones Unidas exhortó a Buenos Aires y Londres a encontrar una salida negociada al contencioso y en esa línea se han pronunciado también la Organización de Estados Americanos, los socios de Argentina en el Mercado Común del Sur (Brasil, Paraguay y Uruguay) y Bolivia y Chile.

Las Fuerzas Armadas argentinas desembarcaron en abril de 1982 en Port Stanley, al que rebautizaron de inmediato Puerto Argentino, y tomaron el control de las Malvinas.

Gran Bretaña rompió relaciones con Argentina, gobernada entonces por una dictadura militar, y luego de tres meses de guerra logró recobrar el control del archipiélago.

Durante su primer mandato presidencial (1989-1995), Menem impulsó el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Gran Bretaña, logrado a partir de un convenio especial.

Buenos Aires y Londres acordaron que la cuestión de la soberanía de las Malvinas quedaba al margen y que nada de lo que conversaran o suscribieran tendría consecuencias sobre sus respectivas posiciones.

Esa fórmula -conocida como "paraguas de soberanía"- permitió que los dos países firmaran en 1995 un acuerdo para explotar hidrocarburos, en forma conjunta, en las aguas que rodean las Malvinas.

Tras la firma de ese convenio, el entonces primer ministro británico John Major invitó a Menem a visitar Gran Bretaña. Pero el viaje se demoró casi tres años, entre otros motivos, por problemas vinculados con las negociaciones por la pesca en el Atlántico Sur. (FIN/IPS/va/ff/ip/98

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