AMERICA: Democracia exige aumento de participación de la mujer

La democracia y la justicia social en los países de América dependen del aumento de la participación de la mujer en los procesos políticos y económicos, advirtieron en la capital uruguaya representantes de todas las regiones del hemisferio.

La primera dama de Estados Unidos, Hillary Clinton, y mujeres de América Latina, de América del Norte y del Caribe, exigieron la eliminación de las barreras de género, al intervenir en una conferencia sobre el papel de las mujeres en la democracia.

La conferencia, que comenzó el jueves y finalizará este sábado, busca asegurar la puesta en práctica del plan de acción acordado por 189 gobiernos en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada hace tres años en Beijing.

Clinton y Sonia Montaño, dirigente de una organización no gubernamental (ONG) de Bolivia, arrancaron los mayores aplausos de las casi 400 asistentes a las dos primeras jornadas de la cita, que fue auspiciada por el gobierno estadounidense y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

"Las mujeres nos hemos movido con más facilidad en la esfera del poder informal y no por nada se nos ha dicho que hasta éramos reinas detrás del trono", dijo Montaño.

Para Montaño, uno de los riesgos de la democracia es que "va institucionalizando los procesos al punto de deslegitimar las voces disidentes".

Por esa razón, destacó, es necesario aumentar la participación en la vida política, para defender con mayor fuerza el derecho a la disidencia.

Montaño señaló que las mujeres demostraron ante los regímenes dictatoriales de la región una gran capacidad para actuar en situaciones límite, pero advirtió que, una vez superados los gobiernos de fuerza, su participación política disminuyó.

Clinton alentó a las mujeres a luchar unidas por ocupar el espacio "que merecen" así como les recordó "el derecho y la obligación" de crear espacios que permitan impulsar ese objetivo.

Pese a que muchos reconocen el derecho de la mujer a participar, en los hechos éste continúa bloqueado, dijo.

Como ejemplo del camino a seguir, Clinton indicó el de la red de mujeres políticas de Uruguay, que desarrollan un objetivo común por encima de sus ideologías, porque han comprendido que "es más lo que nos une que lo que nos separa".

También destacó la necesidad de acceso a los créditos. Para ello puso de ejemplo al BID y reclamó de la banca privada y de los organismos multilaterales mayor amplitud, para permitir la creación de empresas lideradas por mujeres.

"Cuando una mujer indígena, en algún lugar de América, pueda denunciar sin problemas que sufre arbitrariedades, se habrá logrado la igualdad jurídica con el hombre", dijo.

La Ministra de Trabajo de Uruguay, Analía Piñeyrúa, observó que el sistema de bloques económicos desarrollado a partir de la liberalización del comercio favoreció logros macroeconómicos en América Latina.

Pero la mujer sigue relegada en la escala del poder político, y en el plano laboral es discriminada frente al hombre, pues percibe salario inferior, puntualizó Piñeyrúa.

Para la ministra "es clave" la conformación de redes de mujeres políticas, sindicalistas, empresarias y académicas que impulsen la cuestión de género en cada uno de esos terrenos.

Aunque en los últimos años ha aumentado la participación de la mujer en diversas áreas, aún subsisten "barreras invisibles" que traban su accionar, agregó.

Depende "del potencial de la mujer ir desarrollando códigos y lenguajes accesibles sin distinción de género. De esa manera, lograremos la verdadera toma del poder por parte de la mujer", sostuvo la ministra.

Dulce María Pereyra, una militante feminista brasileña, recordó que un derivado de la discriminación que afecta a la mujer en América Latina y el Caribe es el que sufren las negras e indígenas.

Las afro e indoamericanas "están inmovilizadas en el estrato inferior de la pirámide", afirmó Pereyra. Para demostrarlo, indicó que la diferencia media de remuneración del trabajo entre hombres de origen europeo y mujeres negras del continente llega a 295 por ciento, a favor de los primeros.

El presidente del BID, Enrique Iglesias justificó la aspiración de las participantes en la conferencia, y prometió el respado del organismo a las reivindicaciones expuestas.

Iglesias también señaló las razones que debe tener en cuenta un banco para apoyar a las mujeres en sus proyectos empresariales.

"Si no se logra la plena participación de la mujer será muy difícil construir la democracia. Para el BID, el desarrollo económico, la justicia social y la democracia, son los valores por los que vale la pena vivir", declaró. (FIN/IPS/rr/ff/hd ip/98

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