CONGO: Epidemia de cólera incitada por la guerra

Una epidemia de cólera que mató a más de 1.300 personas en Congo tiene su origen en la caída del nivel de condiciones sanitarias alimentada por el desplazamiento de miles de personas causado por una guerra civil de cinco meses.

En la ciudad porturaria de Pointe-Noire, 84 personas murieron víctimas del cólera en los últimos meses. Según Hilaire Bassakouaou, presidenta del Servicio de Enfermedades Endémicas de Congo, aún hay casos de contagio, aunque las muertes disminuyen.

El cólera es una enfermedad infecciosa que produce diarrea, vómitos y fuerte deshidratación, y puede provocar la muerte. Es causada por el consumo de alimentos y líquidos contaminados o por el contacto con enfermos, y florece en condiciones de mala higiene.

Los primeros casos en el país africano se registraron en 1995, en el norte, y desde entonces la enfermedad es cada vez más frecuente. En Mvouti, 102 kilómetros al sur de Pointe-Noire, se registró entre junio y octubre del año pasado, cuando la guerra civil arreció en Brazzaville.

Un total de 602 personas contrajeron al enfermedad en Mvouti, y 33 murieron. Localidades alrededor de Pointe-Noire como Nzasi, Sahara y Madingo-Kayes aún están afectadas.

"La enfermedad se debe a migraciones masivas internas y a través de fronteras. A esto se suma la insalubridad de la ciudad y la pobreza", dijo el médico Pombolo Florent en un programa radial.

Mientras, el país centroafricano, un tercio de cuya población de tres millones vive en Pointe-Noire, comenzó a recibir asistencia. La Oficina Regional en Africa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) brinda respaldo técnico y financia seminarios de capacitación para trabajadores de la salud.

Médicos Sin Fronteras (MSF) brindó medicinas y un equipo médico. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Directorio Regional de Salud y la Cruz Roja nacional llevan a cabo campañas informativas para prevenir la infección y con instrucciones en caso de que se contraiga.

El gobierno hace lo posible por abastecer a los hospitales, en una situación de carencia en un país que emerge de una guerra civil.

Unas 10.000 personas murieron en la guerra del año pasado entre milicias del presidente Pascal Lissouba y el ex presidente Denis Sassou Nguesso. La guerra terminó en octubre, cuando Sassou Nguesso desplazó a Lissouba.

Los enfrentamientos, durante los cuales se registraron enormes daños materiales, hicieron que muchos residentes de Brazaville huyeran al sur, hacia Pointe-Noir, a unos 500 kilómetros. Como resultado, la población de la ciudad portuaria pasó de unos 60.000 habitantes antes de la guerra a más de un millón ahora. (FIN/IPS/tra-en/lm/kb/lp/he ip/98

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