Más de un millón de niños de Sudán murieron de poliomelitis y enfermedades vinculadas con la desnutrición en 1996 y 1997, la mayoría de ellos en el sur del país asolado por la guerra, informó el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
"Más niños morirán a menos que se detengan los combates en el sur y el este del país", advirtió Henk Franken, representante del UNICEF en Sudán en declaraciones al diario estatal Sudan Standard.
Agencias de asistencia afirmaron que el conflicto obstaculiza el envío de alimentos de emergencia e impide el acceso de funcionarios sanitarios que llevan vacunas a las regiones afectadas.
Las calamidades ocasionadas por el hombre no son algo novedoso en el sur de Sudán. Más de 300.000 personas, la mayoría civiles, murieron de enfermedades vinculadas con el hambre en 1987, lo que impulsó a UNICEF a lanzar el siguiente año la Operación Salvavidas Sudán (OLS) para impedir catástrofes similares.
Pero la OLS no pudo cumplir con su objetivo, pues el rebelde Ejército para la Liberación del Sur de Sudán (SPLA) y el gobierno en Jartum esgrimen alimentos y medicinas como si se tratara de armas.
El envío de servicios de salud sufrió un duro golpe cuando una coalición de grupos opositores del norte abrieron un nuevo frente militar de lucha contra el régimen fundamentalista islámico sudanés en la frontera con Eritrea y Etiopía.
El este de Sudán es el granero del país. Los agricultores han dejado abandonados sus predios, tanto debido a las minas antipersonales como al temor de ataques militares por parte de ambos bandos en pugna.
Franken sostuvo que la guerra limitó los recursos del país, y que los servicios de salud fueron los más golpeados.
Economistas sudaneses pertenecientes al Grupo de Investigación sobre Pobreza manifestaron similares preocupaciones al revelar que el presupuesto de defensa del país aumentará 75 por ciento en 1998 para cubrir sus crecientes gastos militares.
El informe, al que tuvo acceso IPS, estimó que los 369 millones de dólares de gastos militares de Sudán en el año fiscal 1996-1997 saltarán a más de 700 millones de dólares este año.
El incremento del presupuesto de seguridad supondrá un descenso de los gastos de salud, según los economistas.
La desnutrición no se debe solo a la insuficiencia de alimentos sino también a enfermedades infecciosas, sostuvo Franken.
"La guerra y los cambios que impone a la vida normal y a la producción de alimentos también contribuye a la aparición de enfermedades en los niños, en especial en el sur, donde la mitad de la población se constituye de desplazados o fueron obligados a refugiarse en países vecinos", explicó el funcionario.
La mayoría de los niños nacidos en la ciudad de Juba, la principal del sur de Sudán, mueren antes de llegar a los cinco años de edad, denunció en octubre el Consejo de Iglesias de Sudán (SCC).
"La mortalidad infantil en Juba es preocupante para muchas familias. Los padres de recién nacidos viven en constante temor por la vida de sus hijos", reveló el informe del SCC.
Ls situación es tan penosa que los empleados del hospital de Juba suelen ubicar a tres niños en la misma cama sin importar qué enfermedades sufre cada uno.
"La mayoría de los niños muere por desnutrición y poliomelitis en Juba. La campaña nacional contra las cinco enfermedades asesinas (poliomelitis, difteria, diarrea, sarampión, tos ferina) no llegó a Juba ni a la mayor parte del sur de Sudán debido a los combates", afirmó el SCC.
Otra enfermedad de cuidado es la malaria, responsable de 28 por ciento de las muerte sen Juba.
La mayoría de los 300.000 habitantes de la ciudad son desplazados por el conflicto de Sudán. Los residentes en los campamentos viven en condiciones deplorables y sin saneamiento.
La ministra de Bienestar Infantil, Mariam Sir El Khatim, dijo a la estatal Agencia de Noticias de Sudán (SUNA) atribuyó la elevada mortalidad infantil a la falta de alimentos y la pobreza. El gobierno reparte comprimidos de vitamina A entre los niños, agregó.
Hassan Abdel Atti, profesor de la Universidad de Jartum, informó que los niños están acosados por el hambre, la guerra y la corrupción. "En Sudán existen en todo momento un millón de menores de cinco año con hambre y enfermedades", dijo.
Nueve millones de dosis de vacunas donadas por la Organización Mundial de la Salud y el Rotary Club Internacional están aún en Jartum debido a las dificultades para transportarlas. (FIN/IPS/tra- en/nb/mn/pm/mj/he ip hd/98


