Sita Kumari es una típica ama de casa de Nepal, tranquila, recatada y tímida al hablar con extraños. Pero su conducta esconde un secreto que la viuda de 30 años y madre de un hijo decidió compartir: es portadora de VIH.
El reconocimiento impresiona porque Nepal es un reino pobre en la cadena montañosa del Himalaya donde la gente con VIH (virus de inmunodeficiencia humana) sufre discriminación social.
"Si no hablo ahora, ¿entonces cuándo?", preguntó Sita, quien cree haber contraído el virus que causa el sida (síndrome de inmunodeficiencia humana) a través de su esposo, fallecido el año pasado.
"Existe mucha discriminación contra la gente con VIH y sida, en su mayoría debido a la ignorancia. La sociedad debe ser educada y yo quiero hacer mi parte", declaró Sita.
En la capital, Katmandú, aumenta la cantidad de personas con VIH que habla públicamente sobre su estado y advierte sobre el peligro del virus. Lo único que piden es que la sociedad deje de lado los prejuicios que hacen más ardua la vida de los portadores.
"Queremos despertar a la sociedad de su ignorancia", manifestó Sharan Chettri, ex consumidor de drogas intravenosas y portador de VIH. "Queremos decirle a la gente, 'hoy soy yo, mañana podrían ser ustedes'. Nuestra intención es difundir el mensaje: No combatan a la gente con sida, sino a la enfermedad".
En esta nueva batalla contra la discriminación, las personas con VIH hallaron en el gobierno un poderoso aliado. El mes pasado, el Ministerio de Salud Pública y el de Mujeres y Bienestar Social anunciaron un conjunto global de programas de educación sobre VIH/sida que será aplicado en las escuelas.
El programa también tiene la finalidad de aumentar el acceso de los estudiantes a los servicios médicos no discriminatorios para las personas con VIH/sida y enfermedades de transmisión sexual.
El mal avanzó en forma alarmante debido a la ignorancia imperante casi una década después de que el virus mortal fuera detectado por primera vez en el país.
La situación del VIH en la vecina India, la gran emigración fronteriza, el abuso de las drogas entre los jóvenes nepaleses y la prostitución se combinan para convertir a la epidemia en una pesadilla de salud pública.
Un total de 955 nepaleses eran portadores de VIH hasta noviembre. De ellos, 179 contrajeron el sida y 85 murieron, según las últimas cifras divulgadas por el Centro Nacional de Control del Sida y Enfermedades de Transmisión Sexual (NASCC).
Pero dicha información sólo corresponde a las personas que se sometieron a análisis de sangre. Otras estimaciones indican que habría hasta 25.000 casos de VIH, advirtió el médico B.K. Subedi, del NASCC. "El contagio avanza al ritmo de tres nuevos casos de VIH cada dos días", afirmó.
Los intentos de detener la propagación del VIH se concentraron en gran medida en las campañas de los medios de comunicación. Aunque se realizaron avances, las medidas aún no alcanzaron a las personas con VIH necesitadas de comprensión y apoyo.
"Tuvimos algún progreso en los últimos años", sostuvo Swastika Bhattarai, activista y periodista que informó en profundidad sobre la situación del sida en Nepal.
"La población de las ciudades está más informada sobre los riesgos de la infección. Pero, a la vez, debemos seguir adelante. No existen programas dirigidos a satisfacer las necesidades de la gente que ya vive con el VIH", explicó Bhattarai.
Por ejemplo, añadió, las víctimas son discriminadas de manera habitual por médicos y enfermeras que se niegan a tratar a las personas con VIH. De todas maneras, el sistema de atención médica no está equipado adecuadamente para brindar dichos servicios.
Las dificultades hicieron que los portadores de VIH en Katmandú se reunieran y formaran un grupo de apoyo llamado Prerana (Esperanza) que cuenta, hasta el momento, con 50 personas, explicó Chettri, líder de la organización.
Con el respaldo de varias organizaciones no gubernamentales, Prerana funciona como grupo de apoyo de sus integrantes al ofrecer asesoramiento y atención médica.
"Nos brindamos apoyo psicológico unos a otros, pero nuestro principal objetivo es visitar las comunidades y difundir el mensaje de la compasión", señaló Chettri.
En un concierto de caridad que el grupo realizó para recaudar fondos, sus integrantes se subieron al escenario para hacer pública su condición de portadores de VIH y luego pidieron la comprensión del público. (FIN/IPS/tra-en/sp/rdr/js/aq-ml/he/98


