El gobierno de Guatemala descartó hoy sanciones por parte de Estados Unidos ante la reanudación de las relaciones diplomáticas con Cuba anunciadas este martes por el presidente Alvaro Arzú.
La vicepresidenta del Congreso, Anabella de León, del gobernante Partido de Avanzada Nacional, y la activista humanitaria Karen Fisher manifestaron a IPS su respaldo a la decisión del mandatario guatemalteco.
Guatemala "tiene derecho a restablecer sus relaciones diplomáticas con el país que quiera, porque es un país soberano", dijo De León, en tanto Fisher, miembro de la Alianza contra la Impunidad, calificó la decisión de Arzú como "un gesto de dignidad en contra del aislamiento y el bloqueo" a Cuba.
El ministro de Relaciones Exteriores, Eduardo Stein, quien este jueves inició una visita de tres días a Venezuela, informó que sólo en las primeras cuatro horas hábiles del miércoles la cancillería recibió "más de una docena de llamadas de personas que querían ocupar el cargo de embajador de Guatemala en Cuba".
No obstante, algunos sectores empresariales manifestaron temor ante posibles sanciones económicas por parte de Estados Unidos, el principal socio comercial de Guatemala.
En la actualidad "dependemos del mercado estadounidense y si éste se cerrara sería desastroso para la economía nacional, por lo que el gobierno debe analizar en profundidad las consecuencias de abrir las relaciones diplomáticas con Cuba", dijo Humberto Pretti, dirigente de la conservadora Cámara del Agro.
"Estamos descontentos por la decisión de Guatemala de establecer relaciones diplomáticas con Cuba. Creemos que ese paso debería haber esperado los cambios políticos fundamentales en ese país", dice un mensaje del Departamento de Estado.
Esta fue la primera reacción de Washington tras el anuncio de Arzú de normalizar las relaciones diplomáticas con Cuba, suspendidas desde 1961.
El canciller de Costa Rica, Fernando Naranjo, se mostró sorprendido ante la decisión del gobierno guatemalteco, ya que "existía un acuerdo de los presidentes centroamericanos de no restablecer relaciones con el gobierno de (el presidente Fidel) Castro si no promovía cambios políticos sustantivos", arguyó.
Con la decisión del gobierno guatemalteco, Costa Rica, El Salvador, Honduras y Paraguay son los únicos países latinoamericanos que mantienen suspendidas las relaciones diplomáticas con Cuba, mientras que México fue el único que nunca las rompió. (FIN/IPS/cz/ag/ip/98


