Los pobladores de la capital de Cuba se encuentran abocados a un inusual "destape" religioso en vísperas de la histórica visita que el Papa Juan Pablo II comenzará este miércoles.
Habaneros entrevistados por IPS coincidieron en que la visita del Papa será beneficiosa para el país, contribuirá al progreso económico y a la unidad del pueblo cubano.
"Es un acontecimiento histórico que ningún latinoamericano se debe perder", comentó un veterano sacerdote del sur de Colombia, que llegó a Cuba por su cuenta para asistir a los actos que tendrán lugar con motivo de la visita de Juan Pablo II.
Afiches con la imagen del Papa, solo y acompañado del presidente cubano Fidel Castro, así como carteles alusivos a la visita y un clima de alegría y expectativa entre la población son la nota característica la Cuba de hoy.
La Plaza de la Revolución, escenario de los principales acontecimientos políticos y militares, fue invadida en esta ocasión por centenares de activistas católicos que desde principios de esta semana ensayan la misa que oficiará el Papa el domingo como culminación de la visita.
Una enorme imagen de Cristo pintada sobre tela pende del techo del edificio de la Biblioteca Nacional, a la izquierda del palco donde el Papa oficiará la misa, detrás del cual otra tela advierte que "la paz es obra de justicia".
A la derecha del altar, se encuentra un gran retrato de Ernesto Che Guevara y a la izquierda el monumento de José Martí.
"Yo creo que la visita del papa va a traer la prosperidad a Cuba", dijo un joven vendedor de libros usados ubicado en la plaza de la Catedral, quien pese a no ser creyente asistirá el domingo a la Plaza de la Revolución.
"Es una bendición que Dios nos da a nosotros", comentó Caridad, una mujer que asiste regularmente a misa en una iglesia de la suburbana barriada de El Cotorro, al sudeste de La Habana.
"Prefiero lo espiritual, creo en Dios y tengo mucha fe en él, pero también creo en la revolución", subrayó Caridad, cuyo hijo de ocho años es uno de los monaguillos que asistirán al Papa durante la misa y rezo del Angelus del domingo.
El viernes pasado, durante una entrevista con la televisión local, Castro exhortó a todos los cubanos a asistir a la Plaza de la Revolución y a a todas las actividades que cumplirá el Papa en La Habana, en las ciudades de Santa Clara y Camaguey, en el centro de la isla, y en la oriental Santiago de Cuba.
Roberto Ruiz, un poblador del municipio de Habana Vieja, estimó que la visita del Papa "es positiva para el pueblo cubano, e incluso para el gobierno, porque la religión ayuda al hombre a ser mejor".
Ruiz procede de una familia católica, pero asegura que sus padres nunca le inculcaron la religión "porque eso era socialmente mal visto hasta hace unos pocos años".
Expertos en temas religiosos estiman que los católicos practicantes son sólo dos por ciento de los 11 millones de habitantes de la isla.
Sin embargo, se estima que alrededor de un millón de personas asistirá el domingo a la misa con la que Juan Pablo II clausurará su visita a Cuba en la Plaza de la Revolución, debido a la expectativa creada por la presencia del Papa en la isla y la convocatoria realizada por el gobierno. (FIN/IPS/sh/ag/ip-cr/98


