CUBA: El escándalo sexual y la visita del Papa

Los italianos tienen un dicho popular que puede ser aplicado a una posible relación entre el escándalo sexual en la Casa Blanca y la visita del papa Juan Pablo II a Cuba: "Si non e' vero, e' ben trovato" (si no es verdad, es muy adecuado).

La posibilidad de un vínculo entre las dos noticias fue planteada directamente por Andrés Oppenheimer en su columna publicada el día 26 en el diario estadounidense Miami Herald.

Oppenheimer menciona una declaración de Richard Nuccio, un ex asesor del presidente Bill Clinton para temas cubanos en la cual afirma: "La CIA volvió a trabajar otra vez. El arreglo para hacer coincidir las dos historias fue un severo golpe contra la campaña de relaciones públicas de Fidel Castro".

Si existió realmente una maniobra de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), es algo que deberá probarse.

Pero la verdad es que la coincidencia entre la visita de Juan Pablo II y las noticias sobre las aventuras sexuales de Clinton anuló la posibilidad de que el bloqueo contra Cuba llegara a la portada de los principales diarios de Estados Unidos, a raíz de las declaraciones del Papa en La Habana.

No es ningún secreto que Castro pretendía utilizar la presencia de Juan Pablo II en Cuba para difundir la posición de su gobierno entre la opinión pública norteamericana, contribuyendo a acentuar el deterioro del apoyo popular al bloqueo impuesto al país caribeño hace 36 años.

La coyuntura parecía perfecta para esto, pero cuando el escándalo sexual explotó en Washington, justo el día de la llegada del Papa a La Habana, la prensa norteamericana cambió inmediatamente el foco de su atención.

Varios de los principales presentadores de la televisión estadounidense fueron llamados de regreso a sus bases y lo mismo ocurrió con muchos de los cerca de mil corresponsales y reporteros que viajaron a Cuba.

La estrategia de Castro fracasó porque tanto los periódicos como los noticieros de televisión de Estados Unidos destinaron un espacio mínimo para la cobertura de la visita del Papa a Cuba.

Incluso hasta la prensa europea pareció caer en la trampa presuntamente armada por la CIA, porque la mezcla de política y sexo es irresistible en cualquier país, y más aún cuando el protagonista es el presidente de la mayor potencia del planeta.

De esta forma, el gobierno cubano perdió la guerra de la comunicación cuando todo parecía indicar que tenía una gran ventaja.

Si la CIA está realmente detrás del episodio, aplicó un golpe bajo pero eficiente en cuanto a la utilización de la curiosidad y el morbo para desviar la atención de lectores y espectadores de televisión estadounidenses del tema del bloqueo a Cuba.

Una encuesta de opinión pública patrocinada por la cadena de televisión CBS y divulgada poco antes de la llegada de Juan Pablo II a Cuba reveló que el apoyo de los estadounidenses al bloqueo bajó del 56 por ciento registrado en 1996 a 46 por ciento a principios de enero.

La baja de 10 puntos porcentuales no es dramática, pero indica una tendencia entre los votantes en Estados Unidos hacia la normalización de relaciones con Cuba. (FIN/IPS/cc/ag/ip-cr/98

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe

Lo más leído

[wpp heading='Popular Posts' limit=6 range='last24hours' post_type='post' stats_views=0 ]