Los trabajadores del sector estatal de Colombia anunciaron hoy la realización de un nuevo paro indefinido en protesta por los planes de privatización del gobierno.
La decisión fue tomada por el Comando Unitario del Paro, que integran las tres centrales obreras nacionales y sindicatos independientes.
Luis Garzón, presidente de la mayoritaria Central Unitaria de Trabajadores (CUT), dijo a IPS que el paro se realizará en protesta contra los planes de privatización de empresas de telecomunicaciones, petróleo y electricidad.
"Estos procesos de privatización deben ser discutidos públicamente en foros" debido a que "se está poniendo en juego el patrimonio de todos los colombianos", afirmó.
El presidente de la CUT indicó que la fecha del paro será decidida por los trabajadores de la Unión Sindical Obrera (USO), sindicato único del sector petrolero, y de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones.
Para Julio Gómez, presidente de la Confederación de Trabajadores Democráticos, "el paro es la única opción" a menos que el gobierno plantee nuevas propuestas frente a los "efectos negativos que estos procesos de privatización traen para los trabajadores".
El paro general, que podría tener lugar en febrero, sería el segundo que se realiza desde enero de 1997.
Como preparación de la medida, la USO inició esta semana medidas tendientes a "agudizar la situación para ganar buenas condiciones y poder iniciar la huelga", según dijo Hernando Hernández, presidente del sindicato.
La producción de la estatal Empresa Colombiana de Petróleos comenzó a ser reducida mediante la aplicación de una "operación tortuga", que consiste en enlentecer los procesos operativos y en efectuar asambleas informativas.
En el sector de la energía, el Sindicato de Trabajadores de Energía Eléctrica anunció para el lunes una jornada de protesta nacional si el gobierno no da respuesta a más tardar este viernes a una serie de reivindicaciones salariales y de reintegro de empleados despedidos.
Según la Contraloría General (fiscal de cuentas del Estado), en los últimos cinco años el gobierno ha privatizado activos por 5.000 millones de dólares en bancos, aeropuestos, industrias, transporte, servicios básicos y telecomunicaciones.
Unos 7.000 millones de dólares se recaudarían a su vez por la privatización de la compañia de energía eléctrica.
Para el contralor David Turbay, el proceso de privatizaciones afectó el patrimonio de todos los colombianos. Por otra parte, los ingresos generados han sido utilizados para tapar el déficit fiscal, que en 1997 fue de cerca de cuatro por ciento del Producto Interno Bruto.
"La Contraloría no se opone a las privatizaciones sino a las malas privatizaciones", que implican el deterioro de la calidad de vida de los colombianos "y llevan a la venta de activos por debajo de su precio en el mercado", afirmó Turbay, que ordenó auditorías en varias operaciones de privatización. (FIN/IPS/yf/dg/ip-if/98


