El Banco Central de Chile se vio obligado hoy a realizar una nueva incursión en el mercado cambiario para controlar el dólar, mientras el cobre siguió en baja, la bolsa comenzó la semana con incertidumbre y los pronósticos económicos eran reservados.
Todos estos síntomas han llevado a medios locales a hablar de señales de crisis para la sólida economía chilena, pero también se señala que las perturbaciones tienen origen fuera de fronteras.
Autoridades del gobierno y representantes del sector privado reconocen el efecto de la denominada "crisis asiática" sobre la economía chilena, que genera dudas sobre el comportamiento de las exportaciones y de los mercados financieros nacionales.
El precio del dólar superó este lunes la barrera de los 470 pesos, con lo cual se ratificó una tendencia alcista iniciada a fines de noviembre, cuando se cotizaba a 415 pesos, y que durante las últimas semanas provocó numerosas intervenciones por parte del Banco Central.
La última incursión del instituto emisor en el mercado de cambios logró disminuir el precio del dólar en 10 pesos, aunque al costo de la venta de una cantidad no precisada de divisas.
Entre tanto, la Bolsa de Valores registró al empezar las transacciones una baja de dos por ciento, después de que la semana pasada acumuló una caída de 10 por ciento, que preocupó a observadores financieros, pues se teme por el desempeño de las empresas.
Y además, se acentuó la caída del cobre, que pasó de 74,8 centavos de dólar por libra de la semana pasada a 73,8 este lunes, confirmando que será difícil que este producto, el principal generador de divisas del país, alcance los 103,9 centavos que mantuvo de promedio por libra en 1997.
En un informe sobre "El impacto de la crisis asiática", el matutino financiero El Diario advirtió que "el comienzo del año no pudo ser peor".
Las perturbaciones financieras, que ganaron en intensidad en los primeros días de este año, forzaron al Banco Central a anunciar la semana pasada un aumento de medio punto en la tasa de interés interbancaria, hasta siete por ciento.
La medida no logró frenar la compra de dólares, aunque desvió a las colocaciones a interés capitales que se transan en la bolsa, lo cual habría acentuado la tendencia a la baja de las acciones.
El presidente del Banco Central, Carlos Massad, ya advirtió a los actores de la economía nacional que "la palabra prudencia es clave para 1998", y precisó que el sector público, el privado y aún las personas, deben ser cuidadosos en el gasto y el endeudamiento.
Pero Massad no puso en duda la solidez de la economía chilena, que según un informe del Banco Central logró un crecimiento entre 6,5 y 6,7 por ciento el año pasado.
Actores privados han sido más cautelosos, pues aún no está claro cual será el efecto en la economía de la crisis asiática, dado que el sudeste de Asia es uno de los principales destinos de las exportaciones chilenas.
Corredores de bolsa consultados sobre la perspectiva del mercado tras continuar la tendencia a la baja esta semana, aseguran que los inversionistas deberán ser conservadores en el primer trimestre del año.
La subida de las tasas de interés, que encarece el crédito mientras atrae a los inversionistas al sector bancario, contribuye a la perturbación financiera, según algunos portavoces del sector privado.
El ministro de Hacienda, Eduardo Aninat, aseguró que su oficina mantiene una estricta vigilancia sobre el comportamiento de la economía y los factores externos que pudieran afectarla.
"Es obligación de la autoridad económica revisar y actualizar la información proveniente de Asia-Pacífico", comentó Aninat. (FIN/IPS/lac/ff/if/98


