Las masacres de civiles en Argelia atribuidas a militantes islámicos son mucho peores de lo que se informó cuando comenzaron el 30 de diciembre, según informes de prensa conocidos hoy, mientras aumenta la presión internacional para que el gobierno tome medidas.
Diarios argelinos informaron que por lo menos 172 personas murieron este domingo en la provincia occidental de Relizane en tres masacres separadas y en una emboscada a un ómnibus al sur de Argel.
El diario La Tribune sostuvo que todos los pobladores de la localidad de Had Chekala, en Relizane, fueron asesinados el domingo a la noche. Pocos sobrevivieron a otro ataque en Remka, en la misma provincia, según el mismo medio.
Un número indeterminado de civiles fueron masacrados esa misma noche en un poblado no identificado en el área de Ain Tarik, también en Relizane, según el diario Le Matin. Las autoridades no confirmaron ninguna de las matanzas.
Otros informes en la capital argelina señalan que cuatro niñas fueron asesinadas en la región de Ain Defla, unos 120 kilómetros al sudoeste de Argel, y que la madre fue secuestrada.
Los nuevos ataques sucedieron poco después que la masacre de más de 400 personas en ataques sistemáticos en cuatro poblados de Relizane el primer día del mes sagrado musulmán de Ramadán, 30 de diciembre según el calendario occidental.
Unidades militares argelinas respaldadas por la policía y fuerzas paramilitares incursionaron en los bosques y las montañas Ourasenis, en el norte del país, en busca de los autores de los ataques en Relizane, informaron los periódicos.
Pero el gobierno aseguró que la cantidad de muertes revelada por los medios periodísticos es "exagerada", al tiempo que rechazó la ayuda ofrecida por otros países para combatir a los fundamentalistas islámicos.
La Organización de las Naciones Unidas considera una investigación sobre derechos humanos e Irán, en su carácter de presidente de la Organización de la Conferencia Islámica, consultará a los miembros del bloque sobre una eventual iniciativa de paz.
"El trabajo de nuestros gobiernos es lograr que la ciudadanía viva en paz y con seguridad", dijo Yves Doutriaux, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia, país que apoya la propuesta de Alemania a la Unión Europea (UE) de considerar modos de acabar con la violencia en Argelia.
Pero Francia "carece de discernimiento o manipula los hechos a propósito", sostuvo Argel al rechazar los anuncios de París.
Gran Bretaña, en la presidencia rotativa de la UE, anunció que el bloque explorará modos de ayudar a las víctimas de terrorismo en conjunto con Argelia y organizaciones de asistencia. Italia, Alemania y Francia son los principales compradores de petróleo de Argelia.
También hubo informes de nuevos secuestros de mujeres jóvenes, como los 200 registrados desde el comienzo de la insurgencia islámica en 1992. Muchas mujeres fueron halladas muertas, con frecuencia embarazadas.
El conflicto estalló luego de que las fuerzas armadas desconocieron el resultado de las elecciones de enero de 1992, en las que triunfó el Frente de Salvación Islámica (FIS), y se hicieron con el poder. La violencia ha cobrado hasta ahora 75.000 vidas.
Todos los ataques han sido atribuidos a militantes islámicos que procuran derrocar el gobierno militar secular y la creacción de un estado regido por la "shariah" (ley islámica").
El alto desempleo y las desigualdades sociales en esta nación rica en gas y petróleo ocasionaron grandes frustraciones que la elite política postcolonial no pudo solucionar.
Los diarios argelinos criticaron de nuevo al gobierno por su incapacidad de controlar la situación. "Debemos romper el silencio. Nuestro país, al que el gobierno cree normalizado, sufre una tragedia", manifestó el opositor y antiislámico Le Matin, en un editorial de primera página.
Los sobrevivientes de las masacres de la semana pasada manifestaron que algunos de los atacantes eran antiguos vecinos que pretendían quedarse con sus hogares, según el diario L'Authentique.
Pero otros periódicos soscpechan de militantes del Grupo Islámico Armado (GIA) que pretenden llevar el conflicto más allá de Argel.
Amnistía Internacional cuestionó las "explicaciones simplistas" ofrecidas por el gobierno argelino, según las cuales las masacres apenas son parte de "un conflicto entre un gobierno que protege la 'democracia' y 'grupos terroristas' que procuran el establecimiento de un 'régimen islámico"'. (FIN/IPS/tra- en/rj/mom/mk/mj/ip hd/97


