Las máximas autoridades de energía de América se reunirán los días jueves y viernes en Venezuela, para promover un nuevo modelo basado en la autosuficiencia, en un continente con un déficit actual de combustibles de cinco millones de barriles diarios.
El ministro de Energía de Venezuela, Erwin Arrieta, indicó que el sector puede ser el catalizador de un esquema de integración hemisférica, donde quienes tienen las reservas productivas y quienes tienen la tecnología y los recursos financieros se unan para promover la seguridad energética continental.
La III Reunión Hemisférica de Ministros de Energía sigue a las realizadas en Washington en 1995 y la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra en 1996. Sus consideraciones serán derivadas a los presidentes americanos que celebrarán su segunda cumbre en abril, en Santiago de Chile.
Arrieta explicó este lunes en rueda de prensa que el déficit de combustibles fósiles del norte y sur del continente totalizará entre 5,1 y 6,6 millones de barriles diarios en el 2000, subirá a 8,8 millones en el 2005 y alcanzará los 10,5 millones en el 2010, si no se racionaliza de su uso.
Hasta ahora han confirmado su asistencia a la reunión 19 ministros o máximas autoridades de gobierno en materia de energía, entre ellas las de los principales países del continente por su producto interno bruto, con excepción de Argentina.
El miércoles habrá también una reunión especial de empresarios del sector, destinada al intercambio de experiencias y la promoción de negocios, que está coordinando como el encuentro ministerial en sí mismo la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
La reunión terminará con una Declaración de Caracas sobre Energía, en que una treintena de países sellarán un plan de acción orientado a equilibrar la oferta y la demanda de combustibles, auspiciar el diálogo entre productores y consumidores a nivel hemisférico.
El actual consumo de petróleo en América se sitúa en torno a los 25 millones de barriles diarios, en un continente donde está el mayor consumidor de hidrocarburos del mundo, Estados Unidos, con un déficit petrolero de siete millones de barriles diarios.
Mauro Hoyer, coordinador de la reunión hemisférica, explicó que 90 por ciento del mercado americano está dominado por los combustibles fósiles (carbón, gas y petróleo) y el resto por la energía nuclear, hidroelectricidad y biomasa.
El petróleo representa 40 por ciento del total del mercado de combustibles fósiles y es donde se ubica el gran déficit actual, mientras que en gas hay un pequeño desequilibrio por las compras de Estados Unidos. En carbón, el continente es exportador neto.
Hoyer aseguró que América tiene todos los elementos para establecer un modelo de seguridad energética, por sus reservas de hidrocarburos y de otras fuentes de energía y por su potencial económico y financiero.
Arrieta consideró que pese a las grandes asimetrías en las economías de América es posible prmover una racionalización continental de energía, con base en la eficiencia y la cooperación y que garantice un desarrollo sustentable, o ecológicamente concebido.
"Se trata de reordenar el mapa energético americano", sobre una base de apertura de mercados y aprovechamiento racional de las ventajas comparativas que tiene un continente con grandes riquezas en el sector.
Hoyer planteó que es difícil proyectar una integración en materia de energía que beneficie por igual a Estados Unidos o Haití, pasando por Venezuela, el tercer productor petrolero mundial.
Pero aseguró que la corrección de asimetrías que parecen insalvables se pueden dar sobre la base de que todos pueden aportar algo, en el caso de Haití, por ejemplo, turismo o desarrollos alternativos en algunos nichos productivos.
Hoyer, gerente de Relaciones Externas de PDVSA, afirmó que se trata de una armonización energética fundamentada en reglas comerciales y que pueda hacer un papel catalizador de la proyectada integración comercial energética.
En la reunión presentarán los resultados de seis grupos de trabajo que han actuado desde el encuentro de Santa Cruz.
Los tres primeros son el de la utilización de tecnologías limpias en mercados eléctricos, coordinado por la Organización Latinoamericana de Energía, el de cooperación regulatoria hemisférica, a cargo de Argentina, y el de nuevas oportunidades para el gas natural, encomendado a Bolivia.
Los otros tres se refieren a cooperación petrolera (Venezuela), estragegias para la eficiencia energética (Brasil) y electrificación rural (Chile).
En Caracas también se aprobará el establecimiento de una Secretaría Permanente, para seguir los acuerdos de la reunión y de las tareas que en materia de energía produzca la cumbre presidencial de Santiago. (FIN/IPS/eg/mj/en/98


