AFRICA AUSTRAL: Países deberán compartir el agua o ir a la guerra

Africa austral es una zona pacífica si se la compara con otras del continente, pero el agua es tan escasa que los conflictos podrían aflorar a menos que los países la compartan y la utilicen de modo adecuado.

Ese peligro ha sido admitido a varios niveles, incluso en la Comunidad de Desarrollo de Africa Austral (SADC), una organización supranacional que nuclea a 14 países.

"Quizá se sepa poco que la escasez de agua y la consecuente uso compartido de los ríos puede ser una fuente de conflictos", dijo Lengolo Monyake, subsecretario ejecutivo de la SADC.

Ruth Motau, economista sudafricana experta en desarrollo, cree el agua se convertirá, al parecer, en el problema más importante que deberá afrontar la región, a medida que su población y sus economías crecen.

Los países de la SADC (Angola, Botswana, Lesotho, Malawi, Mauricio, Mozambique, Namibia, República Democrática de Congo, Sudáfrica, Seychelles, Swazilandia, Tanzania, Zambia y Zimbabwe) suman más de 70 por ciento del producto interno bruto de Africa subsahariana y casi un tercio de su población.

Pero los países de la región sufren insuficiencia de agua, con excepción de la República Democrática de Congo y el insular Seychelles, que se unieron al bloque en la segunda mitad de 1997.

Los expertos prevén que el agua será escasa en al menos ocho de los 14 países (Lesotho, Malawi, Mauricio, Mozambique, Namibia, Sudáfrica, Tanzania y Zimbabwe) entre los próximos 10 a 30 años.

Botswana, Namibia y Sudáfrica cuentan con entre 1.000 y 1.600 metros cúbicos de agua por persona al año. Se considera que por debajo de 1.000 se encuentra el nivel crítico.

Sudáfrica es considerada por el propio gobierno un país árido con precipitaciones menores al promedio mundial. Cada sudafricano dispone de 1.200 metros cúbicos de agua, menos que en países aun más secos, como Namibia o Botswana.

El país estableció una política de aguas para garantizar el abastecimiento del país a pesar de sus magros recursos, según la cual hogares y empresas pagarán lo que consuman. Ese dinero se dedicará a erradicar vegetación foránea, rehabilitar las fuentes degradadas y pagar costos admninistrativos.

Namibia es el más árido de los países de Africa austral. Vive amenazado por la sequía y necesita agua con desesperación.

La población de Windhoek, la capital, creció de 130.000 a 220.000 desde que se declaró la independencia hace siete años. Pero su consumo de 17 millones de metros cúbicos al año no aumentó desde entonces.

Los residentes deben usar menos agua. Las últimas medidas lograron un ahorro de 30 por ciento.

El presidente de Namibia, Sam Nujoma, reveló que su gobierno considera la posibilidad de desviar agua del río Congo hacia el centro de su país. Richard Fry, subsecretario de Agua del gobierno, sostuvo que la idea "no es decabellada", de acuerdo los estudios efectuados en 1996.

También se considera desviar, con menos de 1.000 kilómetros de cañerías y acueductos, el río Okavango, que el país comparte con Botswana y Angola.

Namibia negocia para ello con sus países vecinos. "La severidad de la crisis del agua en Namibia deja pocas posibilidades", dijo Fry.

El agua del Okavango podría ser transportada a través de cientos de kilómetros de desierto por una combinación de acueductos y cañerías hacia la región central de Namibia y Windhoek.

El proyecto ha recibido, al parecer, muestras de interés de agencias de asistencia y gobiernos extranjeros como los de Alemania, Japón y China, que podrían financiarlo.

Conocido como "la joya del desierto del Kalahari", el delta del Okavango es la principal atracción turística de Botswana y es famoso en todo el mundo por su prolífica vida silvestre y sus bellezas naturales.

El río Okavango nace en la llanura de Benguela, en Angola, y se interna en Namibia a través de la zona norte de Botswana, un país mediterráneo en cuyo territorio está gran parte del desierto del Kalahari.

Pero el delta está ubicado en una zona que, de no ser por el Okavango, sería desierto y que es, en cambio, uno de los más grandes paraísos naturales de Africa y una de las franjas de territorio húmedo más extensas del mundo.

Unas 100.000 personas viven en el delta del Okavango. Todas ellas dependen del río para su vida, así como gran número de especies vegetales y animales.

"No podríamos vivir sin el Okavango", dijo Samboma Tshimologo, empresario que vende unas 150.000 cestas de hojas de palma a los turistas cada año.

"El delta del Okavango puede sobrevivir a cualquier desastre, menos a un desvío de su corriente", dijo Brian Daniels, experto en manejo de agua.

Para Daniels, Namibia apenas aprovecha la mitad de sus recursos subterráneos de agua, pero las autoridades del país no parecen estar considerando el desarrollo de esa alternativa. (FIN/IPS/tra- en/jb/kb/mj/en dv/98

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