BRASIL: Reacciones encontradas ante "paquete" económico

Los brasileños volvieron a vivir hoy las sorpresas y las reacciones encontradas a los "paquete" económicos, que eran usuales durante el período de inflación descontrolada hasta 1994.

El presidente Fernando Henrique Cardoso destacó en un mensaje a la nación que los efectos "restrictivos" de las 50 medidas fiscales anunciadas este lunes por los ministros económicos no afectan a la población de bajos ingresos.

Las áreas de salud, educación, asistencia social y reforma agraria no fueron tocadas por las medidas de reducción y la canasta básica se mantendrá en el actual nivel de precios, aseguró Cardoso.

El aumento del impuesto sobre la renta, de 10 por ciento del tributo debido, alcanza a quienes lo pagan, "solo ocho por ciento de la población", recordó.

El alza de cinco por ciento de los combustibles representará un pequeño aumento en la inflación, limitado a noviembre, sostuvo el mandatario en base a la evaluación del experto independiente Herondo Carmo, de la Universidad de Sao Paulo, que previó 0,35 por ciento en este mes, contra 0,2 por ciento esperado.

El presidente de Argentina, Carlos Menem, quien visitó Brasilia este mismo lunes, manifestó su total apoyo a las medidas brasileñas, calificándolas de "imprescindibles" y "excelentes" para proteger tanto la moneda de Brasil como la de su país.

"A partir de nuestra experiencia, estamos de acuerdo y apoyamos totalmente" esas medidas, declaró Menem, recordando que adoptó medidas similares en 1995, ante los efectos de la crisis en México que provocaron una recesión económica en Argentina.

Menem dijo confiar plenamente en la "capacidad de conducción" de su par brasileño, para una solución de los problemas actuales.

Pero expertos respetados en materia tributaria criticaron el aumento de impuestos como forma de buscar el equilibrio fiscal. Eso aumenta una carga tributaria ya muy elevada en Brasil -cerca de 30 por ciento del producto interno bruto- y "agravará la evasión y el contrabando", según Osires Lopes Filho, ex jefe de la Secretaría de Renta Federal.

El aumento del Impuesto sobre Producción de bebidas, en 10 puntos percentuales, sólo favorece a Paraguay, gran fuente del contrabando hacia Brasil y Argentina, añadió Lopes.

Un mayor gravamen, junto con el fuerte aumento de las tasas de interés el 30 de octubre, reducirá las ventas y no logrará el objetivo de ampliar la recaudación, vaticinó Ives Gandra Martins, otro experto en cuestiones tributarias.

Las reacciones más negativas partieron de sindicalistas. Dirigentes de sindicatos de funcionarios públicos anunciaron que habrá fuerte resistencia legal, manifestaciones callejeras e incluso huelgas, ante el anuncio de 33.000 despidos en el sector.

Paulo Pereira da Silva, presidente del mayor sindicato latinoamericano, el de los Metalúrgicos de Sao Paulo, dijo que "enero será el mes de los despidos en la industria automotriz y de bebidas". Luego vendrá el "desempleo general", por la caída de la actividad económica y los despidos en el sector estatal.

Una crítica parcial partió incluso del presidente del Senado, Antonio Carlos Magalhaes, uno de los más influyentes y fieles aliados del gobierno de Cardoso.

"Hay otros caminos" para alcanzar la meta de una reducción de 20.000 millones de reales (18.000 millones de dólares) en el déficit fiscal el próximo año, declaró el senador, condenando el aumento de 10 por ciento en el Impuesto sobre la Renta de personas físicas, "ya sobrecargadas".

Magalhaes sugirió elevar la tributación sobre operaciones en las bolsas y viajes al exterior. El gobierno sólo gravó los que prefieren el turismo internacional quintuplicando a 81 dólares la tasa de embarque en los aeropuertos. (FIN/IPS/mo/ag/if/97

Archivado en:

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe