VENEZUELA: Caldera fortalecido por Clinton

La visita a Venezuela del presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, repuso la imagen de la nación sudamericana en la escena mundial y representó un espaldarazo al gobernante de mayor edad de la región: Rafael Caldera.

Caldera enfrentó con un estilo llano, improvisado y sin muchas concesiones a la retórica, una escala de 23 horas del mandatario más joven que ha tenido Estados Unidos después de John Kennedy, y concentró su esfuerzo en resaltar que las dos riberas del Río Bravo no pueden reducir sus esfuerzos a una agenda económica.

El presidente venezolano, de 81 años, planteó a Clinton, de 51, su responsabilidad en que la globalización no ahonde las diferencias entre los seres humanos, los países y las sociedades, y llamó a promover acciones para combatir la corrupción y la injusticia social en el hemisferio.

Recordó a Clinton que la pobreza no es sólo un problema latinoamericano sino que afecta duramente a su propio país y que erradicarla es una obligación ética dentro de un esquema solidario que no puede desaparecer del mundo globalizado.

El presidente venezolano tampoco olvidó en variadas referencias a lo largo de las cuatro intervenciones públicas con motivo de la visita de Clinton, que la nueva relación hemisférica "debe basarse y promover los valores", en lugar de limitarse a impulsar la economía de libre mercado y la apertura comercial.

Caldera también defendió el proyecto regional de promover una integración propia como vía para avanzar en forma más armónica hacia el Area de Libre Comercio de América, al que Clinton llamó con insistencia a dar pasos decididos e inmediatos.

Clinton no escatimó elogios para su anfitrión y en sus discursos, apegados a elaborados textos escritos, le adjudicó entre muchos otros atributos el ser "uno de los grandes campeones de la libertad" del hemisferio y promotor de una ejemplar revolución en Venezuela.

Washington mantuvo con Caldera en los dos primeros años de su gestión una actitud muy crítica por el impulso de un fracasado modelo neopopulista de controles económicos, mientras los inversores estadounidenses eliminaron a Venezuela de su mapa.

Pero el papel de Venezuela como mayor abastecedor energético de Estados Unidos y el retorno a la senda neoliberal en abril de 1996, cuyos resultados destacó Clinton, modificó la orientación de Washington hacia Caracas.

Las grandes compañías petroleras estadounidenses han presionado también a Clinton para que no excluya a Venezuela de sus prioridades, porque este país se convirtió en el gran polo de atracción de la inversión del sector, al reabrir sus ricos depósitos de crudo a la actividad foránea, en 1996.

Caldera, quien gobernará el país hasta 1999, apareció ante Clinton con una venerable serenidad, sin caer en emotividades que entrecortan a menudo su voz en sus discursos públicos, y con un renovado aplomo en su andar, otro problema para sus asesores.

En sus discursos, Clinton sólo recurrió a la espontaneidad para decir al despedirse, en un trabajoso castellano, que "Caracas está chévere, Venezuela está chevere", expresión muy usada en este y otros países castellanohablantes del área que significa "estupendo, muy bien".

Caldera, buen conocedor del inglés, se permitió incluso colaborar como entendido con la pareja presidencial estadounidense, cuando hizo mención la noche del domingo en una cena de gala al hecho de que Clinton y su mujer, Hillary, cumplían ese día 22 años de casados.

El presidente venezolano, casado hace cerca de 60 años con Alicia Pietri y padre de cinco hijos, varios mayores que Clinton, animó a sus huéspedes. "Los 22 años son los más dificiles, eso puedo asegurarlo por experiencia", afirmó.

Caldera y su gobierno enfrentan altos niveles de impopularidad en un país agobiado por la pauperización del ingreso, la alta inflación, la corrupción, la inseguridad personal y el descrédito de las instituciones.

Encuestas del tipo "flash" realizadas antes de la corta escala de Clinton, mostraron una marcada indiferencia por la visita del presidente estadounidense, mezclado con críticas porque el viaje iba a constituir un apoyo al gobierno. (FIN/IPS/eg/ag/ip/97

Archivado en:

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe