Investigadores de Nigeria estarían realizando grandes progresos en el desarrollo de un fármaco para aliviar a las víctimas de drepanocitosis o anemia de células falciformes, una enfermedad de la sangre que no tiene cura conocida.
La investigación sobre la droga, denominada "Nisipan", se realiza desde hace cinco años en el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Farmacéutico, en Abuja, en base a tratamientos tradicionales, explicó el director del instituto, Charles Wambebe.
Los investigadores se encontraron con recetas utilizadas para tratar la enfermedad mientras documentaban formas tradicionales de medicina en Nigeria, relató Wambebe a IPS.
"Probamos las recetas y descubrimos que los preparados revertían el proceso y protegían a los glóbulos rojos de la falciformación", explicó.
La anemia de células falciformes es común entre los africanos y los americanos de origen africano, pero también tiene una incidencia importante en el Mediterráneo, Arabia Saudita e India.
El mal se caracteriza por una hemoglobina anormal que distorsiona los glóbulos rojos, los cuales adquieren forma de hoz. Cuando esto ocurre, las células anormales son eliminadas rápidamente del flujo sanguíneo, lo que provoca anemia e ictericia.
Cerca de dos por ciento de los bebés nacidos de padres nigerianos (unos 100.000 al año) padecen drepanocitosis. Se estima que 23 por ciento de la población, equivalente a unos 25 millones de nigerianos, son portadores del gen que produce la enfermedad.
"Somos los primeros en el mundo", lamentó Olu Akinyanju, profesor de medicina. "El mal afecta a todas las familias de este país", añadió.
Sin embargo, la mayoría de los niños que padecen drepanocitosis nacen en la pobreza y no pasan de la infancia, señaló Akinyanju, quien es presidente de la Comisión Nigeriana contra la Drepanocitosis.
"La supervivencia de estos enfermos más allá de la infancia depende en gran parte de su acceso a una buena atención médica", destacó.
Las víctimas de anemia de células falciformes padecen frecuentes e intensos dolores, hinchazón de miembros, fiebre alta y debilidad general.
La falta de información también es responsable por el aumento de casos de la enfermedad, que ocurre en niños nacidos de ambos padres portadores del gen defectuoso, explicó Akinyanju.
"El país debería tener un centro dedicado a este mal y formar un grupo nacional de trabajo sobre desórdenes de la hemoglobina", que serviría como laboratorio de diagnóstico, foro de discusión e investigación y como instituto de capacitación de personal, exhortó el médico.
Mientras tanto, el trabajo del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Farmacéutico ofrece una esperanza a las víctimas de drepanocitosis.
Wambebe explicó que el fármaco Nisipan fue probado en 800 enfermos bajo un proyecto piloto y que los pacientes, entre ellos bebés de un año, mostraron una notable mejoría en relación a los enfermos no incluidos en el tratamiento.
"Estamos muy impresionados con los datos clínicos y de laboratorio. Con estos resultados, la droga podría ser registrada ante el Ministerio de Salud para su uso general", dijo el director del Instituto.
"Por primera vez los nigerianos estamos desarrollando un fármaco cuyos componentes activos en su totalidad tienen origen en nuestro país", resaltó. (FIN/IPS/tra-en/ro/kb/ml/he/97


