Unos 16 indígenas lencas y chortis de Honduras solicitaron hoy asilo político en la embajada de Costa Rica en esta capital, por considerar que son objeto de persecución por parte del Estado y grupos de terratenientes.
Los indígenas se refugiaron en la sede diplomática donde el embajador Manuel Carballo busca una solución diplomática a la solicitud, informaron miembros de la Confederacion Hondureña de Pueblos Autóctonos de Honduras (Conpah).
Esta es la primera vez que miembros de las etnias indígenas de Honduras solicitan asilo político, lo que constituye un duro golpe para el gobierno de Carlos Roberto Reina.
Eduardo Yanez, uno de los activistas de la Conpah, dijo que 16 de los indígenas que pidieron asilo son objeto de persecución política desde hace varios meses por parte de grupos de seguridad del Estado y sicarios guatemaltecos presuntamente contratados por terratenientes de la zona occidental del pais.
"Estamos siendo perseguidos y nadie nos garantiza nuestra seguridad por eso los compañeros tomaron la determinacion de pedir asilo politico porque temen contra sus vidas y eso parece no importarle a nadie, mucho menos al gobierno", dijo Yanez.
La solicitud de asilo "es la última instancia que estamos agotando", manifestó Yanez, quien junto a otro grupo de indígenas hondureños inició la semana anterior una lucha de "Resistencia indígena permanente" en demanda de tierras y de respeto de los derechos humanos,
Los chortis de los departamentos de Copan y Ocotepeque, cuna de la civilización maya, y los lencas de Intibuca, en la región occidental, son las etnias que más han denunciado atropellos en su lucha por la tierra y varios de sus dirigentes han sido asesinados en los últimos seis años.
Los dirigentes chortis Candido Amador y Ovidio Perez, del occidental departamento de Copan, fueron asesinados hace cuatro meses.
Ante las demandas indígenas, el gobierno nombró una comisión para entregarles más de 11.000 hectáreas de tierra, pero hace dos semanas anunció que era imposible hacerlo alegando acciones de tipo legal e incluso poniendo en duda la existencia de los indígenas chortis en la zona.
Una comisión de garantes nombrada para vigilar el cumplimiento del acuerdo entre el gobierno y los indígenas, se pronunció hace 15 días sobre el incumplimiento estatal y anunció mecanismos de presión interna y externa para que se cumplan los 16 puntos suscritos con las etnias.
Además de la entrega de tierras, estos acuerdos se refieren a acciones sociales, infraestructura, salud, educación y el esclarecimiento de las muertes de los indígenas, pero ninguno de estos puntos ha sido cumplido.
Los indígenas enviaron, en el marco de la Resistencia de Lucha Permanente, una pequeña delegación a Tegucigalpa que se apostó ante el estatal Instituto Nacional Agrario (INA).
La solicitud de asilo hecha este lunes tomó por sorpresa a las autoridades hondureñas, que la calificaron de intempestiva y demandaron que se reanuden las negociaciones.
"Nos cuesta creer porque hemos ido tantas veces a hablar y lo que sentimos son burlas y más burlas, mientras en nuestras comunidades se nos amenaza públicamente con matarnos", dijo María Agripina Vásquez, una de las indígenas lencas que pidió asilo en la embajada de Costa Rica.
Los indigenas que pidieron asilo manifestaron en un comunicado que su decisión obedece al clima de inseguridad que viven, las persecuciones de que son objeto y que el Estado se niega a garantizarles el derecho a la vida.
El embajador Carballo dijo, por su parte, que el gobierno de Costa Rica analizará la solicitud y seré el que dictamine en los proximos días "si procede o no el asilo".
El representante del estatal Comisionado de los Derechos Humanos, Leo Valladares, pidió a los indígenas que agotaran el recurso del diálogo e indicó que no cree que exista una persecución directa contra las etnias hondureñas.
"El gobierno está obligado a atender sus reclamos y garantizar así la libertad en un estado de derecho", afirmó Valladares.
En Honduras existen siete grupos indígenas que suman cerca de 500.000 personas y decidieron organizarse hace tres años cuando iniciaron sus primeras peregrinaciones pacíficas por sus derechos, sin que hasta ahora sus demandas hayan sido cumplidas conforme a lo pactado.
En el comunicado, los indígenas que solicitaron asilo piden la intermediación de los sacerdotes jesuitas de Honduras para dialogar con el gobierno, así como de la Comisión de Garantes. (FIN/IPS/tm/ag/ip-pr/97


