Las demandas salariales de maestros y médicos de los hospitales públicos presionan el plan fiscal del gobierno de Honduras, a falta de cuatro meses para las elecciones presidenciales.
Esta semana será crucial para llegar a un entendimiento y evitar que una huelga general del magisterio complique la organización de los comicios. Las meses electorales deben instalarse en las 8.000 escuelas primarias públicas del país.
A las movilizaciones sectoriales se suma la exigencia de los sindicatos estabilización de precios de los productos de la canasta básica, mientras la población del oriental departamento de El Paraíso presiona por obras de infraestructura, .
El gobierno se manifestó dispuesto a dialogar con los grupos movilizados, aunque sostiene que las demandas presentadas podrían afectar el programa fiscal pactado en marzo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La Federacion de Organizaciones Magisteriales (FOMH), que representa a los 40.000 maestros y profesores de la educación pública, agregó a su exigencia de mejora salarial la solicitud al parlamento de aprobación del Estatuto del Docente, que regulará las relaciones entre el magisterio y la administración.
La ministra de Educación, Zenobia de León Gómez, ofreció a los maestros un presupuesto adicional de 143 millones de dólares para financiar incrementos salariales. Esa cantidad global se pagaría de modo escalonado en los próximos cinco años.
El ofrecimiento de De León es analizado por los los cuatro colegios de maestros y profesores de enseñanza primaria y secundaria agrupados en la FOMH.
Pero Ramón Alvarez, presidente del Colegio de Profesores de Educación Media, calificó de "indigna" la propuesta del gobierno y anunció que continuarán las movilizaciones y los paros escalonados en la enseñanza pública.
La FOMH exige 200 millones de dólares para el aumento de salarios en el sector, a un plazo no mayor de cuatro años.
El ministro de Finanzas, Juan Ferrera, advirtió que la situación de la hacienda pública y la necesidad de mantener la disciplina fiscal acordada con el FMI impiden elevar el tope de 143 millones de dólares señalado por el Ministerio de Educación.
Carlos Flores, presidente del parlamento unicameral y candidato a la Presidencia por el gobernante Partido Liberal, destacó que el Estatuto del Docente podría ser aprobado antes de la finalización del periodo legislativo.
Pero Flores también reclamó un "acuerdo realasta" en materia de aumentos salariales.
Dadas las presiones en curso y la cercanía de las elecciones del 30 de noviembre, difícilmente el gobierno mantendrá la disciplina fiscal, según los analistas. En ocasiones anteriores, las autoridades cedieron ante movilizaciones por salarios en el periodo preelectoral.
El Partido Liberal, favorito en las encuestas para los comicios de noviembre, es proclive al diálogo con los sectores movilizados, pero intenta proteger las metas fiscales, para evitar un tercer ajuste presupuestal en seis años.
El ajuste de 1991 comprendió una devaluación de 100 por ciento del lempira, la moneda nacional, ante el dólar. También fueron aumentadas las tarifas públicas, el impuesto sobre ventas y los combustibles.
Tres años después, otro plan de ajuste creó nuevo tributos sobre la actividad privada.
La FOMH, pese a que sus dirigentes simpatizan con el partido en el gobierno, parece dispuesta a mantener un programa de paros escalonados en los centros de enseñanza.
Mientras, el Colegio Médico de Honduras, que cuenta con 4.000 afiliados, realizó este fin de semana una asamblea general para luchar por reformas a las cláusulas salariales del Estatuto del Médico Empleado. La reclamación del Colegio Médico exige del estado una erogación adicional de 50 millones de dólares anuales.
Así mismo, la población del departamento de El Paraíso exige la reparación inmediata de una carretera que comunica con Nicaragua e influye en el intercambio comercial entre ambos países.
De igual manera, las centrales obreras y campesinos solicitan al gobierno que destine unos 10 millones de dólares para estabilizar los precios de la canasta de consumo básico.
El gobierno se ha propuesto, para este año, mantener el déficit fiscal en 2,5 por ciento del producto interno bruto, la inflacion en 12 por ciento anual y las reservas internacionales en 500 millones de dolares.
Treinta por ciento del presupuesto nacional es destinado al servicio de una deuda externa de 3.500 millones de dólares, cuyos principales acreedores son las agencias multilaterales de crédito. (FIN/IPS/jrd/ff/lb/97


