CHILE: Comicios municipales pondrán a prueba a líderes emergentes

Las elecciones municipales de este domingo en Chile serán un primer apronte para consolidados y emergentes líderes políticos que aspiran a protagonizar los todavía lejanos comicios presidenciales de diciembre de 1999.

Los alcaldes Jaime Ravinet y Joaquín Lavín están entre los jóvenes que podrían encontrar en estas municipales la plataforma defitiva para proyectarse como abanderados del oficialismo y la oposición derechista, respectivamente.

El ministro de Obras Públicas, Ricardo Lagos, tendrá también el domingo la posibilidad de fortalecer su casi eterna condición de candidato presidencial de los sectores socialistas de la coalición gobernante.

El nombre de Lagos, al contrario de Ravinet y Lavín, no está en las papeletas de votación, pero su imagen fue usada profusamente en la campaña por el Partido Por la Democracia (PPD), que lo reconoce como su líder natural.

Los tres dirigentes tienen como denominador común su carácter de hombres públicos realizadores y eficientes, lo cual pesa en las elecciones municipales, donde la preferencia por las personas supera a veces los alineamientos políticos.

Las encuestas indican que la mayoría de los más de ocho millones de electores consideran importantes estos comicios, aunque también hay un porcentaje elevado de ciudadanos que desconocen el potencial de los gobiernos locales.

Los sondeos de opinión recogen igualmente un cierto escepticismo frente a la política, sobre todo en los jóvenes, decepcionados por una transición marcada aún por las herencias de la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-90).

Esto determina igualmente que la militancia partidaria se diluya en la competencia municipal y que muchos candidatos no levanten como bandera propagandística su pertenencia a una colectividad o a una coalición política.

La ley electoral chilena faculta a los partidos a conformar pactos y subpactos, que dan cabida generalmente a independientes cercanos a sus posiciones, ya que para ser candidato sin auspicio político deben reunirse directamente firmas de apoyo.

Esto frustró la posibilidad de candidaturas de grupos ecologistas y de minorías sexuales, que aspiraban a tener representación propia en varias de las 341 comunas (municipios) del país.

El domingo se elegirán 2.130 concejales, entre los cuales saldrán los 341 alcaldes, en un universo de 5.470 candidatos, con la oficialista Concertación por la Democracia y el derechista Pacto Unión por Chile con el mayor número de aspirantes.

La coalición gobernante está formada por la Democracia Cristiana (PDC), el PPD y los partidos Socialista y Radical Socialdemócrata, en tanto el pacto derechista tiene como componentes a Renovación Nacional y la Unión Demócrata Independiente.

Otras listas en competencia corresponden al Partido Comunista (PC), a la Unión de Centro-Centro Progresista (UCCP, derecha populista) y a otros grupos menores como los Humanistas y el Partido del Sur.

El oficialismo debe mantener alrededor de 45 por ciento de los votos, mientras la derecha alcanzaría una votación inferior a 35 por ciento, para dejar a la UCCP y al PC con votaciones entre seis y ocho por ciento.

Es en este escenario que Ravinet, como alcalde del municipio de Santiago-Centro, el más importante del país, buscará superar su marca de 1992, cuando fue elegido primera autoridad comunal con 38 por ciento de los votos.

Ravinet es militante del PDC, la fuerza mayoritaria de la concertación oficialista, que ha encabezado los dos últimos gobiernos, con Patricio Aylwin de 1990 a 1994 y con Eduardo Frei en la actualidad.

Si Ravinet alcanza una alta votación el domingo, podrá proyectarse en el PDC como un candidato presidencial de futuro, disputándo terreno al presidente de ese partido, el ex ministro Alejandro Foxley.

El PDC necesita levantar una figura que contrarreste a Lagos, identificado invariablemente en todas las encuestas como el político chileno más popular y como el posible candidato a la presidencia con mayores posibilidades de triunfo.

La derecha busca también la forma de cubrir un vacío de liderazgo y esa tarea podría ser realizada por Lavín, el alcalde del acomodado municipio santiaguino de Las Condes, quien también aspira a ser reelegido con alta votación.

Lavín, un decidido partidario del régimen de Pinochet, es militante de la Unión Demócrata Independiente, la segunda fuerza de la oposición derechista, detrás del Partido de Renovación Nacional, cuyo líder es el joven diputado Andrés Allamand.

Un relativo fracaso de Ravinet fortalecería a Foxley en el PDC, así como un votación eventualmente pobre de Lavín tendría como principal beneficiario a Allamand en la derecha opositora.

De la votación que obtengan el PPD y en alguna medida el Partido Socialista dependerá a su vez el crecimiento de la figura de Lagos, quien deberá vencer las resistencias del PDC para lograr la candidatura presidencial de 1999. (FIN/IPS/ggr/ff/ip/96

Archivado en:

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe