/INTEGRACION/MERCOSUR: La policía apunta a la delincuencia globalizada

La coordinación policial para combatir la creciente actividad delictiva transnacional en el Mercado Común del Sur (Mercosur) exige decisiones políticas de base, advirtieron los jefes de policía de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Varias fisuras comprobadas en los sistemas vigentes parecen dar razón a los jefes de policía de los cuatro países del Mercosur, que la semana última se reunieron en Montevideo para coordinar su actividad.

Un ciudadano argentino, cuya detención había sido pedida por la justicia uruguaya, entró sin dificultad en Uruguay por el aeropuerto internacional y, para sorpresa de la jueza que había ordenado su captura, se presentó voluntariamente.

En Ciudad del Este, Paraguay, el volumen económico del contrabando supera al presupuesto nacional de ese país, según calculan algunos expertos.

También en Paraguay el comercio de automóviles robados en Argentina, Brasil y Uruguay continúa siendo un floreciente negocio, difícil de erradicar.

Las autoridades de la Dirección de Aduanas de Uruguay, descubrieron esta semana depósitos de mercadería de contrabando por un valor superior a dos millones de dólares, y también 15 contenedores abandonados en el puerto con mercancías procedentes de Estados Unidos.

Dos empresas "fantasma" de Uruguay sirvieron de base hace dos años para que un embarque de armas de Argentina llegara a Ecuador, en momentos en que soldados ecuatorianos y peruanos se enfrentaban en la frontera común y el gobierno argentino participaba de la mediación internacional para el cese del fuego.

El combate a la delincuencia internacional a que aspiran los policías del Mercosur no será sencillo, ni es nuevo.

Así pareció indicarlo el emblema de la reunión, una frase pronunciada en 1816 por el héroe nacional uruguayo José Artigas: "Nuestra unión es el mejor escudo contra toda y cualquier especie de coalición".

El comisario general Adrian Pelacchi, de Argentina, dijo a IPS que "sólo unidos podremos combatir esta globalización de la delincuencia. Es una tarea fundamental de los sistemas democráticos, que debe ser desarrollada en libertad y con justicia".

Pelacchi y el comandante Mario Sapriza, de Paraguay, Aroldo Boschetti, superintendente del estado brasileño de Santa Catarina, y el inspector general Eduardo Molina, de Uruguay, creen que no basta con la voluntad de la policía para enfrentar el delito transnacional en el área del Mercosur.

Las propuestas profesionales "deben tener respaldo político", advirtió Pelacchi, quien, al igual que su colega brasileño, apeló en su discurso a una ayuda adicional para combatir la delincuencia: "Que Dios nos ilumine", dijo.

El creciente tráfico de drogas y de armas, y las acciones terroristas fueron preocupaciones centrales de los policías reunidos en Montevideo, aunque la seguridad pública también ocupó un lugar destacado.

Los procesos de integracioón regional, a juicio de los policías, parecieron servir de disparador para esa situación.

Por ello expresaron preocupación "por la expansión y la magnitud de la delincuencia transnacional organizada y con capacidad para traspasar las fronteras nacionales aprovechando los acuerdos regionales que fomentan el libre intercambio regional".

Didier Opertti, ministro del Interior del Uruguay, atribuyó muchos de esos males al "modernismo", a la "apetencia por los bienes materiales" y al auge del "consumismo".

Los expertos creen que muchos de esos delitos podrían evitarse si en cada una de las embajadas del Mercosur, además de agregados militares, se designaran "oficiales de enlace" para responder "positivamente a las solitudes de cooperación" y evitar "limitaciones que afectan a sus contrapartes en diferentes países".

Exhortaron a que la red de telecomunicaciones de Interpol (policía internacional) sea también utlizada para la comunicación de todo hecho policial relacionado con el Mercosur.

Para que muchas de sus aspiraciones puedan concretarse, los jefes de Policía reclamaron intervenir directamente en las decisiones del Mercosur relacionadas con asuntos de seguridad, a través de los Ministros del Interior.

Así, consideraron que los ministros del Interior deberían ser invitados a participar de la reuniones del Consejo del Mercado Común del Mercosur, como lo habilita el Protocolo de Ouro Preto.

Los encuentros de expertos de los cuatro países serán implementados a partir de ahora en forma directa, y en Montevideo se anunciaron dos nuevas reuniones internacionales.

Entre marzo y abril de 1997, se realizará en Buenos Aires una conferencia internacional sobre delitos contra menores de edad, abuso sexual y adopciones ilegales, organizada por Interpol.

En julio del mismo año, los jefes de policía del Mercosur analizarán en Asunción de Paraguay los eventuales avances registrados a partir de la cita de Montevideo. (FIN/IPS/rr/ff/ip/96)

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