CUBA: Gobierno decide hacer negocios por vía de la informática

El gobierno de Fidel Castro decidió insertar rápidamente a Cuba en la informática, un tentador negocio internacional que facturará a fines de siglo un millón de millones de dólares anuales en productos y servicios.

Ansiosas por sustituir la industria azucarera como primera fuente de ingresos del país, las autoridades miran ahora el mercado mundial de la información mediante computadoras, un colosal pastel que supera ampliamente al turismo.

La industria turística facturó el último año 371.000 millones de dólares, sumando las ganancias de todas las líneas aéreas del planeta, pero los ingresos de la informática treparon hasta 543.000 millones de dólares.

Expertos locales aseguran que el decreto 209, aprobado en junio para integrar a Cuba en las redes informáticas de alcance mundial, demuestra la decisión gubernamental de avanzar en esta otra industria sin humo.

"No hay alternativa y no debemos perder tiempo", dijo el vicepresidente Carlos Lage, en un seminario sobre la incorporación gradual de Cuba a la red mundial Internet.

Los cálculos del gobierno tienen una base real, según la Oficina Nacional de Estadísticas. Cada 100 habitantes de Cuba, cinco son graduados universitarios y 12 titulados de nivel medio. Hay en total 15.000 egresados de especialidades afines a la informática y 30.000 directamente vinculados a esa actividad.

De acuerdo con UNESCO (Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), Cuba cuenta con 1.369 científicos e ingenieros por cada millón de habitantes, la mayoría de los cuales son expertos en alguna técnica de computación.

Esa marca sitúa a este país por delante de Brasil, Argentina, México y Venezuela, y también de China y España, y lo iguala con Italia, uno de los siete grandes de la economía mundial, según UNESCO.

Al potencial humano se suma una red nacional de 150 centros de computación, cuyas instalaciones pueden encontrarse hasta en intrincados asentamientos montañosos y disponen de más de 800 instructores y un fondo de 1.000 máquinas para dar servicio a todos los interesados.

La estrategia inicial del gobierno cubano parece concentrarse en las posibilidades del mercado mundial de los programas para computadoras (software), que a factura cada año 80.000 millones de dólares.

Según los especialistas, ese rubro podría tener en el país un crecimiento anual de 10 por ciento, sin necesidad de grandes inversiones y con una alta productividad por hombre. Se calcula que un buen especialista en software produce entre 100.000 y 300.000 dólares por año.

Economistas locales calculan que si Cuba lograra reunir tan sólo 1.000 buenos programadores, ingresarían al país entre 200 y 300 millones de dólares. O sea, el equivalente a la tercera parte de los ingresos por turismo, pero con 60 veces menos personal.

Las autoridades cuentan con antecedentes como el de la empresa Eicisoft, que en la década pasada demostró la potencialidad de un pequeño grupo de especialistas en programación, que vendieron software a Japón.

También tienen buena acogida en mercados latinoamericanos, eruopeos y asiáticos los equipos médicos creados por el Centro Nacional de Investigaciones Científicas con software autóctono incorporado.

Cuba también podría especializarse en la digitalización de la información que todavía se archiva en papel. O sea, el traslado al lenguaje informático de millones de documentos.

Cada año se producen en el mundo 500.000 millones de páginas de información y el volumen se multiplicará casi siete veces en el 2046, según fuentes especializadas.

El disco duro de una computadora personal de un gigabyte de capacidad puede ahorrar la impresión de dos millones de páginas, el equivalente a 4.000 libros de 500 páginas cada uno.

"No habrá bosques suficientes en el planeta para hacer frente a la demanda (futura) de papel. Pero, además, qué sería de nosotros sin los sistemas electrónicos de computación, capaces de hallar la "aguja en el pajar" de manera instantánea", dijo Jorge Gómez, analista de un centro de información especializado.

Fuentes cercanas al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente revelaron a IPS que el trabajo a distancia con ayuda de computadoras figura entre las posibilidades que parecen interesar a las autoridades cubanas en su inserción en la industria informática.

Sin grandes inversiones y obviando los problemas del transporte, ya existen internacionalmente las denominadas "empresas virtuales", en las que todo el trabajo se comunica mediante computadoras hogareñas.

Tales redes de computadoras interconectadas podrían significar para la futura economía cubana no sólo su necesaria modernización sino, también, fuente de empleo, y con personal cada vez más capacitado y productivo.

Por el momento, la próxima conexión de Cuba a Internet, la mayor red de computadoras del planeta, significará el acceso a un mercado de 20 millones de potenciales clientes.

La llamada "red de redes" permite múltiples actividades que incluyen desde la participación directa en grupos de discusión hasta el acceso a "negocios virtuales", llamados así por llevarse a cabo sin contacto personal entre las partes.

Al parecer, las autoridades consideran atrayente la posibilidad de que un comerciante de La Habana pueda cerrar trato con otro de Madrid de manera directa por computadora, sin intermediarios que encarezcan los productos.

Pero el gobierno actua aún con cautela pues, además de las innegables ventajas del acceso a las redes globales de información cree ver peligros de tipo ideológico vinculados con el conflicto entre Cuba y Estados Unidos.

Para sortear los posibles escollos, el gobierno creó una comisión encargada de establecer las reglas del juego, presidida por el ministro de la Industria Sideromecánica y la Electrónica.

Entre las prioridades enfocadas se encuentran la modernización y el aumento de la cantidad de las computadoras existentes en el país, y el mejoramiento de las redes de comunicación, que constituyen el soporte técnico imprescindible para la conexión con el exterior.

Con tal finalidad, el Estado desarrolla aceleradamente un programa de inversiones por 1.000 millones de pesos (igual al dólar, al cambio oficial) para concluir la red nacional de cables de fibra óptica y la instalación de un millón de líneas digitalizadas. (FIN/IPS/da/ff/sc/96

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