EE.UU.: Nuevo proyecto extraterritorial atiza enojo europeo

La Cámara de Representantes aprobó hoy por unanimidad un proyecto de ley que castigará a las empresas extranjeras que hagan nuevas inversiones en Irán y Libia.

La Cámara votó la nueva iniciativa, que cuenta con el apoyo del presidente Bill Clinton, pese a las exhortaciones hechas con enojo por los aliados europeos de Estados Unidos para que Washington no extienda el alcance extraterritorial de su legislación, estrenado recientemente en el caso de Cuba.

El proyecto aprobado -que ahora pasa a consideración del Senado- es un compromiso entre los legisladores pro-israelíes, que pedían sanciones más duras, y los defensores del libre comercio, preocupados porque una nueva ley de esta naturaleza asestaría un segundo golpe al sistema mundial de comercio.

La votación de la cámara baja siguió de cerca al anuncio hecho el lunes por Canadá, cuyo gobierno advirtió que tomará medidas de represalia si Washington pone en práctica las disposiciones de la ley Helms-Burton, que permite sancionar en Estados Unidos a las empresas extranjeras por sus operaciones en Cuba.

México -que está asociado con Estados Unidos y Canadá en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte-, la Unión Europea (UE) y los países miembros de la Organización de Estados Americanos, han coincidido en sus protestas contra aquella ley por su pretensión de extraterritorialidad.

La propia ley permite que Clinton "levante" la vigencia de las normas más polémicas, que de lo contrario deberán regir a partir del 1 de agosto.

No obstante, muy pocos analistas políticos creen que Clinton levantará la aplicación de esas normas antes de las elecciones presidenciales de noviembre próximo.

Tanto Florida como Nueva Jersey, dos estados que alojan gran número de anticastristas cubanos nacionalizados, podrían ser decisivos para la aspiración de Clinton de ser reelecto.

Similares consideraciones políticas subyacen en el caso de esta iniciativa contra Irán y Libia. "Ponerse duro con los 'países descarriados' no perjudicará a nadie en la perspectiva de noviembre", declaró un asesor del Congreso esta semana.

Se espera que la Casa Blanca presione ahora al Senado para que acepte el proyecto aprobado por la Cámara, que es más moderado en las sanciones que su versión original y pretende calmar en parte el enojo de los europeos por los perjuicios que ocasionará a sus empresas.

No obstante, la UE continúa oponiéndose a cualquier ley de este tipo. "Sigue siendo extraterritorial y unilateral, por lo tanto nuestra opinión no ha cambiado", dijo Ella Krucoff, portavoz de prensa de la Unión en Washington. (FIN/IPS/tra-en/jl/pz/arl/if-ip/96

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